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</front><body><![CDATA[  <BASEFONT SIZE="3"> <MULTICOL GUTTER="18" COLS="2">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#000000" SIZE="2" FACE="Verdana"><B>REVISTA DE REVISTAS</B></FONT><font face="Verdana" size="2">    <br>   </font>   <FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana">Arch Pediatr Urug 2007; 79(1)</FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana">     <BR> </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="4" FACE="Verdana"> <b>Clinical recognition of meningococcal disease in children and adolescents</b></FONT><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana">    <BR> </FONT> <FONT COLOR="#1f1a17" FACE="Verdana" SIZE="2">Thompson  MJ, Ninis N, Perera R, Mayon-Withe R, Phillips C, Balley L, et al.    <BR> <I>Lancet  2006; 367: 397-403</I> </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana">     <BR> </FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> La enfermedad meningoc&#243;cica es un problema global. En pa&#237;ses subdesarrollados,  durante los per&#237;odos epid&#233;micos, la incidencia puede ser tan alta como  500 casos por 100.000 habitantes. En pa&#237;ses desarrollados durante los per&#237;odos  end&#233;micos es una de las principales causas de muerte causada por infecci&#243;n,  con una incidencia de al menos cuatro por 100.000 y una mortalidad de 10%. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> A pesar de la prevalencia de esta enfermedad, varios investigadores han  informado que muchos ni&#241;os admitidos al hospital por enfermedad meningoc&#243;cica  fueron inicialmente mal diagnosticados por un m&#233;dico antes de la admisi&#243;n.  Como la infecci&#243;n puede progresar en pocas horas, desde el inicio de los  s&#237;ntomas hasta causar la muerte, la enfermedad debe ser diagnosticada lo  m&#225;s tempranamente posible. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Una de las razones invocadas de una incorrecta evaluaci&#243;n primaria, es  que muchos cl&#237;nicos que trabajan en la comunidad presentan dificultades  en identificar la enfermedad meningoc&#243;cica por tener muy pocas oportunidades  de estar en contacto con pacientes con esta enfermedad, y tal vez muchos  de ellos nunca hayan tenido la oportunidad de asistir ni&#241;os con esta enfermedad  fuera del hospital. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> La identificaci&#243;n de la enfermedad depende de la experiencia cl&#237;nica adquirida  en el hospital y de las descripciones de los libros de texto de los signos  cl&#225;sicos, como p&#250;rpura, s&#237;ndrome men&#237;ngeo y alteraci&#243;n de la conciencia  (que se presenta tard&#237;amente en el curso de la enfermedad). </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> No existen publicaciones que describan en forma sistematizada la secuencia  y evoluci&#243;n de los s&#237;ntomas tempranos de la enfermedad meningoc&#243;cica antes  de la admisi&#243;n hospitalaria. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los autores de esta publicaci&#243;n pretenden determinar la frecuencia y el  momento de inicio de s&#237;ntomas/signos cl&#237;nicos de la enfermedad meningoc&#243;cica,  que faciliten al m&#233;dico realizar un diagn&#243;stico temprano, antes de que  el paciente sea admitido al hospital en una etapa avanzada de la enfermedad  y alertar a los padres sobre la importancia de los s&#237;ntomas tempranos,  para evitar la demora en la solicitud de asistencia. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> El estudio fue realizado por la Universidad de Oxford, en menores de 16  a&#241;os de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, durante un per&#237;odo de 2  a&#241;os y 2 meses, incluyendo casos probables de p&#250;rpura y meningitis o evidencia  de shock s&#233;ptico y excluyendo otros diagn&#243;sticos alternativos. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los investigadores analizaron cuestionarios realizados a los padres y los  registros de las primeras consultas en la comunidad sobre las caracter&#237;sticas  de la enfermedad antes de la admisi&#243;n hospitalaria. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Un panel de expertos (emergencia pedi&#225;trica, infectolog&#237;a e intensivistas),  revis&#243; las historias cl&#237;nicas para determinar la forma de presentaci&#243;n  cl&#237;nica (meningitis, sepsis o ambas) y las complicaciones en el hospital  (por ejemplo falla cardiovascular). </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Se calcul&#243; el n&#250;mero de horas desde el inicio de la enfermedad hasta la  consulta con el m&#233;dico que realiz&#243; la primera evaluaci&#243;n y de la admisi&#243;n  hospitalaria (o la muerte antes de la admisi&#243;n). </FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> El estudio se realiz&#243; sobre una muestra de 448 casos, de los cuales murieron  103 (21,1%). Se obtuvo confirmaci&#243;n bacteriol&#243;gica (LCR, sangre, lesiones  cut&#225;neas) en 373 (99 muertos, 26,5%) y 75 fueron casos probables (cuatro  muertes, 5,3%). Los casos no confirmados por bacteriolog&#237;a presentaban  p&#250;rpura y meningitis o shock s&#233;ptico. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Presentaron sepsis 296 ni&#241;os (66%), meningitis 99 (22%) y ambas formas  cl&#237;nicas 53 (12%). </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> El an&#225;lisis de los datos se realiz&#243; estratificando a la poblaci&#243;n en 4  grupos, seg&#250;n edad: menores de 1 a&#241;o, 1-4 a&#241;os, 5-14 a&#241;os y 15-16 a&#241;os. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> En la mayor&#237;a de los ni&#241;os, la enfermedad progres&#243; r&#225;pidamente. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> En las primeras 4-6 horas de la enfermedad las manifestaciones cl&#237;nicas  fueron inespec&#237;ficas (fiebre, cefalea, p&#233;rdida de apetito, n&#225;useas, v&#243;mitos,  rinitis, odinofagia), similares a manifestaciones de enfermedades virales  que se asisten habitualmente en la asistencia primaria. </FONT></P> </MULTICOL> <MULTICOL GUTTER="18" COLS="2">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> La primera manifestaci&#243;n cl&#237;nica espec&#237;fica fue la presencia de signos  de sepsis (dolor en los miembros, anormalidad en el color de la piel como  palidez o piel moteada y pies o manos fr&#237;os). Menos frecuente y en ni&#241;os  mayores los padres refieren la presencia de sed, en tanto que en ni&#241;os  peque&#241;os se inform&#243; la presencia de somnolencia y respiraci&#243;n m&#225;s r&#225;pida  y ocasionalmente diarrea. La mayor&#237;a de estos s&#237;ntomas estaban presentes  antes del primer contacto con un m&#233;dico, en el 72% de los casos, con una  mediana de tiempo de 8 horas desde el inicio de la enfermedad. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> La presencia de manifestaciones cl&#237;nicas evidentes de enfermedad meningoc&#243;cica  (p&#250;rpura, signos men&#237;ngeos, alteraciones de la conciencia), es m&#225;s tard&#237;a,  con una mediana de tiempo de 13 a 22 horas seg&#250;n grupos de edad (a menor  edad, menor tiempo de aparici&#243;n de s&#237;ntomas). La presencia de manifestaciones  cut&#225;neas no es siempre caracter&#237;stica, ya que al inicio podr&#237;a corresponder  a una erupci&#243;n inespec&#237;fica (rash) y que s&#243;lo se transformaba en las t&#237;picas  petequias o p&#250;rpura despu&#233;s de varias horas (13 horas). </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las manifestaciones de meningitis (rigidez de nuca, fotofobia, fontanela  bombante) aparecen entre 12-15 horas. El signo m&#225;s tard&#237;o fue la alteraci&#243;n  del estado de conciencia (depresi&#243;n, delirio o convulsiones), que aparece  a las 15 horas en los menores de un a&#241;o y a las 24 horas en los ni&#241;os mayores. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> S&#243;lo 165 ni&#241;os (51%) fueron admitidos al hospital luego de la primera consulta,  y la mediana de tiempo entre el inicio de los s&#237;ntomas y la admisi&#243;n hospitalaria  fue de 19 horas. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las manifestaciones m&#225;s espec&#237;ficas de sepsis, como enfriamiento de manos  y pies estuvieron presentes en 35%-47%, el dolor de los miembros en 31%-63%  (excluyendo lactantes) y color anormal de la piel en 17%-21%. </FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Tomando en cuenta estos tres s&#237;ntomas, 72% de los ni&#241;os presentaban uno  o m&#225;s de estos, los que fueron informados con una media de tiempo de 8  horas, lo que corresponde a 11 horas antes que la media de tiempo de 19  horas correspondiente a la admisi&#243;n hospitalaria. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Estos resultados proveen la primera descripci&#243;n publicada sobre la progresividad  en el tiempo de las manifestaciones cl&#237;nicas de la enfermedad meningoc&#243;cica  en ni&#241;os y adolescentes. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los autores identifican tres s&#237;ntomas importantes: dolor de los miembros;  enfriamiento de manos y pies; cambios en el color de la piel (palidez o  piel moteada), como signos tempranos de enfermedad meningoc&#243;cica. Estos  signos aparecen habitualmente en las primeras 12 horas del inicio de la  enfermedad y estaban presentes al momento de la primera consulta m&#233;dica. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los cl&#225;sicos s&#237;ntomas de petequia/p&#250;rpura, signos men&#237;ngeos y alteraciones  de la conciencia aparecen tard&#237;amente en el curso de la enfermedad. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> El enfriamiento de manos y pies y los cambios de color de la piel manifiestan  alteraciones de la circulaci&#243;n perif&#233;rica. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> El dolor de los miembros es menos conocido como manifestaci&#243;n de enfermedad  meningoc&#243;cica. El dolor de los miembros (superiores o inferiores) y la  dificultad para la marcha, asociado a dolor dorsal, ha sido descrito por  otros autores como manifestaci&#243;n de enfermedad meningoc&#243;cica y otras causas  de sepsis (Inkelis SH, et al. Extremity pain and refusal to walk in children  with invasive meningococcal disease. Pediatrics 2002; 110: e3). La causa  del dolor no est&#225; bien establecida. Se invoca a dolor articular por artritis  por el propio meningococo o por mecanismo de inmunocomplejos, mediadores  de la inflamaci&#243;n que causan mialgias y trombosis por coagulaci&#243;n intravascular  diseminada causando infartos &#243;seos. Estas manifestaciones tambi&#233;n han sido  referidas por otros autores (Leite de Souza, et al. Severe myalgia of the  lower extremities as the first clinical feature of meningococcal purpura  fulminans. Am J Trop Med Hyg 2007; 77: 723-6). </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los autores destacan la importancia de conocer la forma de presentaci&#243;n  de la enfermedad meningoc&#243;cica, sobre todo para los m&#233;dicos de asistencia  primaria. Como en las primeras 4-6 h del inicio de la enfermedad meningoc&#243;cica  los ni&#241;os se presentan con signos inespec&#237;ficos como fiebre, rechazo del  alimento, n&#225;useas, v&#243;mitos e irritabilidad, es imposible diagnosticarla  en esta etapa. Esto no significa que se deba alarmar a los padres de los  ni&#241;os que consultan por resfr&#237;o o dolor de garganta dici&#233;ndoles que su  hijo puede tener una enfermedad meningoc&#243;cica. Pero como tampoco se la  puede descartar por el examen cl&#237;nico en las primeras horas y dada la r&#225;pida  progresividad, los autores consideran importante que los padres que fueron  tranquilizados en la primera consulta, sean estimulados para consultar  nuevamente si la situaci&#243;n cl&#237;nica de su hijo empeora. Si el m&#233;dico tiene  alg&#250;n elemento de preocupaci&#243;n sobre la severidad de la enfermedad, pero  que no es suficiente para indicar la admisi&#243;n hospitalaria en la primera  evaluaci&#243;n, debe programar una reconsulta para reiterar el examen en las  siguientes 4-6 horas, en lugar de coordinarla para el d&#237;a siguiente. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> El presente estudio presenta varias limitaciones, las que son referidas  por los propios autores: tratarse de un estudio retrospectivo y al sesgo  de recabar informaci&#243;n sucedida con anterioridad. Pero el m&#225;s significativo  es que no hay datos sobre otras enfermedades en ni&#241;os que comparen la frecuencia  de los s&#237;ntomas referidos. Esto es comentado en la misma publicaci&#243;n por  Nascimento-Carvalho CM y Moreno-Carvalho OA, de la Universidad de Bah&#237;a-Brasil,  refiriendo que el diagn&#243;stico temprano es un desaf&#237;o, ya que los s&#237;ntomas  inespec&#237;ficos son similares a los de muchas enfermedades, autolimitadas,  de causa viral. Estos autores recomiendan la realizaci&#243;n de un estudio  para determinar el valor predictivo positivo y negativo del dolor de los  miembros, la frialdad de las extremidades y los cambios de color de la  piel para el diagn&#243;stico de enfermedad meningoc&#243;cica. De todas formas,  recomiendan la reevaluaci&#243;n temprana (4-6 horas) si no se puede descartar  la enfermedad meningoc&#243;cica en la primera consulta. Refieren que es un  gran error esperar por la presencia de signos tard&#237;os de meningitis como  la rigidez de nuca, fotofobia y fontanela bombante si se pretende diagnosticar  tempranamente la enfermedad meningoc&#243;cica. </FONT></P> </MULTICOL> <MULTICOL GUTTER="18" COLS="2">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> De todas formas el estudio realizado cuenta con el apoyo de &#147;The Meningitis  Foundation and the Medical Research Council&#148; y ha sido comentado en otras  publicaciones de jerarqu&#237;a como la American Academy of Pediatrics-Infectious  Diseases/Senior Members. Diagnosing meningococcal disease. AAP Grand Rounds  2006; 15: 56-7.; y en el sitio web Lomasin.com, Critical Care topics, Early  symptoms may allow diagnosis of meningococcus in children. Barclay L, Murata  P. www.lomasin.com/20060112/. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los autores consideran que la evidencia es suficientemente fuerte para  proponer un cambio en los paradigmas diagn&#243;sticos de la enfermedad meningoc&#243;cica. </FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> La finalidad del presente estudio no es minimizar la importancia de los  s&#237;ntomas cl&#225;sicos de la enfermedad meningoc&#243;cica, sino que los autores  consideran que se acelerar&#237;a el diagn&#243;stico si el &#233;nfasis se pusiera en  el reconocimiento de los s&#237;ntomas tempranos de sepsis (pies y manos fr&#237;os,  dolor en los miembros y cambios de color de la piel). En estos casos se  debe prestar especial atenci&#243;n al estado hemodin&#225;mico (frecuencia card&#237;aca,  pulsos, presi&#243;n arterial). </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Tanto m&#233;dicos como padres est&#225;n siempre atentos a la detecci&#243;n de petequias  o p&#250;rpura en el curso de enfermedades febriles para detectar enfermedad  meningoc&#243;cica, pero estas manifestaciones cut&#225;neas aparecen con posterioridad  a los s&#237;ntomas referidos. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> El enfriamiento de manos y pies, el dolor de los miembros y los cambios  de color de la piel, rara vez son informados espont&#225;neamente por los padres  a los m&#233;dicos de asistencia primaria y sin embargo tienen un alto valor  diagn&#243;stico. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> Hasta que se tenga mejor evidencia del valor predictivo de estos s&#237;ntomas,  los autores creen que habr&#237;a muy poco riesgo y un considerable beneficio  si se promoviera a ambos, padres y m&#233;dicos, a estar atentos a estos s&#237;ntomas  como factores de riesgo de desarrollar una enfermedad meningoc&#243;cica potencial,  lo que llevar&#237;a a disminuir los errores diagn&#243;sticos en 25%-50%. </FONT></P>     <P ALIGN="RIGHT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>    <BR></I> </FONT></P>     <P ALIGN="RIGHT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>    <BR></I> </FONT></P>     <P ALIGN="RIGHT"><FONT COLOR="#1f1a17" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>Dr. Javier Prego Petit    <BR> M&#233;dico Colaborador Especializado de la Unidad de  Emergencia Pedi&#225;trica del Instituto de Pediatr&#237;a.     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> Facultad de Medicina.  UDELAR.    <BR> Coordinador del Departamento de Emergencia Pedi&#225;trica. Hospital  del Ni&#241;o. Centro Hospitalario Pereira Rossell.</I> </FONT></P> </MULTICOL>      ]]></body>
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