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<journal-title><![CDATA[Revista Médica del Uruguay]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Sindicato Médico del Uruguay]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Trabajo en equipo: ¿Es posible formar equipos médicos expertos a partir de profesionales expertos?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Coordinadora de Anestesia Unidad Bi-Institucional de Trasplante Hepático Docente de la Unidad Docente Asistencial Centro Nacional Hepato-Bilio-Pancreático]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Abstract Multidisciplinary teamwork increases patient safety; minimizes doctors&rsquo; mistakes, improves satisfaction and performance of the health team and it probably avoids expenses arising from malpractice and complications. However, implementing medical work in teams is complex and seems to be a utopia, especially in countries with poor health resources. Despite efforts geared to changing the medical healthcare services paradigm, the latter is still grounded on the acquisition of individual knowledge rather than on collective interaction. Developing the skills needed to work in teams is not part of the medical students&rsquo; syllabi in our country. This article has found evidence on the advantages of team work in indexed literature (PUBMED-MEDLINE Y LATININDEX. We aim to raise awareness on this issue so that this form of work is adopted in Uruguay. &ldquo;Utopia lies in the horizon, so If I take 10 steps forward it will move 10 steps forward as well; and if I take 20 steps, so it will. No matter how much I move forward, I will never get to it. So, what purpose does utopia serve? Precisely that one. It makes me walk.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="pt"><p><![CDATA[Resumo O trabalho em equipes multidisciplinares aumenta a segurança dos pacientes, minimiza os erros médicos, melhora a satisfação e o rendimento do pessoal de saúde e possivelmente evita gastos gerados por mala práxis e complicações. No entanto, a implementação do trabalho médico em equipes é complexa e parece una utopia principalmente em países com escassos recursos dedicados a saúde. Apesar dos esforços para mudar o paradigma da assistência médica, esta continua sendo realizada baseada na aquisição de conhecimentos individuais mais que na interação coletiva. O desenvolvimento das habilidades necessárias para trabalhar em equipe não forma parte do programa curricular em medicina no nosso país. Neste artigo, utilizamos como base a literatura indexada (PubMed,MEDLINE y Latindex) para explicar os pilares e as vantagens do trabalho em equipe. Nosso objetivo é gerar consciência para iniciar o difícil caminho que conduz a essa forma de trabalho no Uruguai.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[GRUPO DE ATENCIÓN AL PACIENTE]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[COMUNICACIÓN INTERDISCIPLINARIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CAPACITACIÓN]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p><strong><font size="4">Trabajo en equipo: &iquest;Es posible formar equipos m&eacute;dicos expertos a partir de profesionales expertos?</font></strong> </p>     <p>Dra. Ana Evelyn Karina Rando Huluk<a name="a"></a><a href="#a1">*</a></p>     <p>Unidad Docente Asistencial Centro Nacional Hepato-Bilio-Pancre&aacute;tico. Hospital Central de las Fuerzas Armadas</p> <strong>     <p>Resumen</p> </strong>     <p>El trabajo en equipo multidisciplinario aumenta la seguridad de los pacientes, minimiza los errores m&eacute;dicos, mejora la satisfacci&oacute;n y el rendimiento del personal de salud y posiblemente evita gastos generados por mala praxis y complicaciones. Sin embargo, la implementaci&oacute;n del trabajo m&eacute;dico en equipos es compleja y parecer&iacute;a ser una utop&iacute;a principalmente en pa&iacute;ses con escasos recursos dedicados a la salud. A pesar de los esfuerzos por cambiar el paradigma de la asistencia m&eacute;dica, este a&uacute;n se basa en la adquisici&oacute;n de conocimientos individuales m&aacute;s que en la interacci&oacute;n colectiva. El desarrollo de las habilidades necesarias para trabajar en equipo no forma parte del programa curricular en medicina en nuestro pa&iacute;s. En este art&iacute;culo, nos hemos apoyado en literatura indexada (PUBMED-MEDLINE Y LATININDEX) para explicar los pilares y las ventajas del trabajo en equipo. Nuestro objetivo es generar conciencia para iniciar el dif&iacute;cil camino hacia esa forma de trabajo en Uruguay.</p>     <p><strong>Palabras clave:</strong> GRUPO DE ATENCI&Oacute;N AL PACIENTE </p>     <p>COMUNICACI&Oacute;N INTERDISCIPLINARIA</p>     <p>CAPACITACI&Oacute;N</p> <strong>Key words: </strong>     <p>PATIENT CARE TEAM</p>     <p>INTERDISCIPLINARY COMMUNICATION</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>TRAINING</p>     <p><a name="a1"></a><a href="#a">*</a> M&eacute;dico Anestesi&oacute;loga. Ex Profesora Agregada de Anestesiolog&iacute;a. Universidad de la Rep&uacute;blica. Montevideo, Uruguay. Coordinadora de Anestesia de la Unidad Bi-Institucional de Trasplante Hep&aacute;tico. Docente de la Unidad Docente Asistencial Centro Nacional Hepato-Bilio-Pancre&aacute;tico, Hospital Central de las Fuerzas Armadas (HCFFAA), Investigador Grado 1 de la ANII. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:karina.rando@gmail.com">karina.rando@gmail.com</a>, <a href="mailto:aRando@dnsffaa.gub.uy">aRando@dnsffaa.gub.uy</a></p>     <p>Esta investigaci&oacute;n fue parcialmente financiada por la Comisi&oacute;n de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CIC) del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Argentina.</p>     <p>Recibido 9/11/15 Aceptado 29/1/16</p>     <p><em>&ldquo;La utop&iacute;a est&aacute; en el horizonte y entonces si yo ando diez pasos la utop&iacute;a se aleja diez pasos, y si yo ando veinte pasos la utop&iacute;a se coloca veinte pasos m&aacute;s all&aacute;; por mucho que yo camine nunca, nunca la alcanzar&eacute;. Entonces, &iquest;para qu&eacute; sirve la utop&iacute;a? Para eso, para caminar&rdquo;</em>. Fernando Birri </p> <strong>     <p>Introducci&oacute;n y objetivo</p> </strong>     <p>Trabajar en equipo a&uacute;n parece una utop&iacute;a en la medicina nacional. La jerarquizaci&oacute;n del trabajo en equipo en profesiones de riesgo como la aeron&aacute;utica, las fuerzas armadas y m&aacute;s recientemente la carrera espacial es bien conocida<a name="1"></a>(<a  href="#bib1"><sup>1,2</sup></a>).<a name="2"></a> Su desarrollo se bas&oacute; en el inter&eacute;s por aumentar la seguridad de quienes practican dichas profesiones y de la poblaci&oacute;n a la que afectan en caso de incidentes o accidentes. Dichas disciplinas constituyeron la punta de lanza del desarrollo de las t&eacute;cnicas de entrenamiento para el trabajo en equipo en medicina(<a href="#bib2"><sup>2-4</sup></a>).<a name="4"></a> Durante mucho tiempo el logro de la excelencia acad&eacute;mica individual fue considerado el principal objetivo de los galenos. Este paradigma del &ldquo;excelente m&eacute;dico&rdquo; se basa en una concepci&oacute;n individualista y paternalista de la medicina, en la cual se asume que los pacientes (como miembros pasivos de la relaci&oacute;n con el m&eacute;dico) ser&aacute;n mejor asistidos cuanto m&aacute;s experto y erudito sea el profesional. Desde hace m&aacute;s de 15 a&ntilde;os el estudio de los factores que afectan la seguridad del paciente llev&oacute; a incluir en la mira de los expertos y los administradores de salud otra variable: la interrelaci&oacute;n entre los diferentes m&eacute;dicos y t&eacute;cnicos involucrados en la asistencia<a name="5"></a>(<a  href="#bib5"><sup>5,6</sup></a>).<a name="6"></a> La seguridad de los pacientes no solo requiere de la disponibilidad de recursos materiales, infraestructura y atenci&oacute;n profesional experta sino tambi&eacute;n de la capacidad de trabajo interdisciplinario y de las habilidades no t&eacute;cnicas para trabajar en equipo(<a href="#bib7"><sup>7</sup></a>).<a  name="7"></a> Algunos autores incluso destacan la necesidad de integraci&oacute;n del enfermo al equipo y jerarquizan el rol que tiene en cuanto a la comunicaci&oacute;n y la toma de decisiones. Entre 3% y 16% de los pacientes hospitalizados fallecen o sufren secuelas graves y m&aacute;s del 50% de ellas son prevenibles y se relacionan con errores en la asistencia(<a href="#bib8"><sup>8</sup></a>).<a name="8"></a> Los estudios refieren que entre 25% y 75% de los errores m&eacute;dicos se relacionan con problemas en la comunicaci&oacute;n entre los integrantes del equipo(<a href="#bib9"><sup>9</sup></a>)<a  name="9"></a>. El inter&eacute;s en este tema creci&oacute; de forma exponencial en el mundo y el n&uacute;mero de publicaciones registradas en PUBMED-MEDLINE pas&oacute; desde menos de 20 por a&ntilde;o en el 2000 a 100 por a&ntilde;o en el 2013(<a  href="#bib5"><sup>5</sup></a>). En Estados Unidos se reportaron 98.000 muertes relacionadas a errores m&eacute;dicos en el a&ntilde;o 2000, constituyendo la octava causa de muerte en ese a&ntilde;o(<a href="#bib6"><sup>6,8</sup></a>). El Departamento de Defensa (DoD) y la Agencia para Investigaci&oacute;n en Salud y Calidad (AHRQ) de Estados Unidos desarrollaron un modelo de programa para integrar el trabajo en equipo a la pr&aacute;ctica m&eacute;dica: Team Strategies and Tools to Enhance Performance and Patient Safety (TeamSTEPPSTM)<a name="3"></a>(<a  href="#bib3"><sup>3,10</sup></a>).<a name="10"></a></p>     <p>Los equipos cometen menos errores que los individuos. Esto se da cuando cada miembro del equipo conoce su responsabilidad y la de los dem&aacute;s integrantes. Los principios de entrenamiento para los equipos de trabajo en la aeron&aacute;utica se aplican a la medicina: liderazgo, monitorizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n, comportamientos de respaldo, adaptabilidad, priorizaci&oacute;n de los objetivos del equipo, coincidencia de modelos mentales del funcionamiento del grupo, confianza mutua y comunicaci&oacute;n estrecha<a name="11"></a>(<a href="#bib11"><sup>11,12</sup></a>).<a  name="12"></a> La idea de crear equipos m&eacute;dicos estables est&aacute; impl&iacute;cita en la formaci&oacute;n de centros de referencia para la asistencia m&eacute;dica especializada(<a  href="#bib13"><sup>13</sup></a>).<a name="13"></a> Si bien el Sindicato M&eacute;dico del Uruguay comenz&oacute; a promover la creaci&oacute;n de centros nacionales de referencia, la existencia de grupos estables de trabajo sigue siendo poco com&uacute;n en nuestro pa&iacute;s. M&aacute;s a&uacute;n, el entrenamiento formal de los equipos multidisciplinarios es un &ldquo;debe&rdquo; de la educaci&oacute;n m&eacute;dica universitaria y la trasformaci&oacute;n del trabajo m&eacute;dico individual en trabajo de equipo parece una utop&iacute;a. El objetivo de este trabajo es concientizar a los m&eacute;dicos, administradores de salud y autoridades acad&eacute;micas nacionales de los beneficios y las dificultades para trabajar en equipo.</p> <strong>     <p>Desarrollo del tema</p> </strong>     <p><em>Grupo y equipo.</em> Un grupo es la interacci&oacute;n de dos o m&aacute;s individuos para lograr metas comunes. Los grupos pueden funcionar como equipos o simplemente reunirse f&iacute;sicamente o laboralmente para un fin espec&iacute;fico y ocasional. Un equipo es un grupo que trabaja con patrones espec&iacute;ficos inherentes al trabajo en equipo. Los equipos de trabajo, a diferencia de los grupos, priorizan los objetivos comunes (del paciente y del equipo) sobre los objetivos individuales. En medicina, las metas son aumentar la seguridad del enfermo y mejorar la calidad de la asistencia(<a  href="#bib4"><sup>4,11,14</sup></a>).<a name="14"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><em>Trabajo en equipo.</em> Este concepto es complejo y se define en t&eacute;rminos de comportamientos, conocimientos y actitudes que hacen posible el desempe&ntilde;o interdependiente de los miembros del equipo. En este caso el grupo no es solamente la consecuencia de colocar individuos a trabajar juntos, ni siquiera de manera permanente. Es el trabajo conjunto de dicho grupo que posee las capacidades especiales de cooperaci&oacute;n, coordinaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n. <em>Entrenamiento del equipo.</em> Las actividades del equipo se basan en el compromiso de compartir conocimientos, habilidades y actitudes m&aacute;s que en la permanencia de ejercicio diario en el mismo lugar f&iacute;sico. Los programas de entrenamiento de equipos no incluyen el desarrollo de las habilidades acad&eacute;micas de las especialidades m&eacute;dicas. La instrucci&oacute;n para los equipos se basa en tres pilares: contenidos, herramientas y m&eacute;todos, que en su conjunto forman una estrategia institucional de instrucci&oacute;n. Los contenidos incluyen conocimientos, habilidades y actitudes que favorecen el desarrollo de las competencias necesarias para el trabajo grupal. Las herramientas son necesarias, por un lado, para realizar el an&aacute;lisis de las tareas del equipo, y, por otro, para medir los logros en cuanto al desempe&ntilde;o del trabajo grupal. Algunos ejemplos de herramientas desarrolladas para medir las competencias de los equipos son las siguientes: Team Dimensions Rating Form (TDRF), Safety Attitudes Questionnaire (SAQ), Anaesthetists&rsquo; Non- Technical Skills (ANTS) (<a href="/img/revistas/rmu/v32n1/1a08t1.jpg">tabla 1</a>). Los m&eacute;todos pueden ser talleres de educaci&oacute;n, educaci&oacute;n basada en la pr&aacute;ctica, clases magistrales y se utilizan para transmitir los contenidos e implementar las herramientas de evaluaci&oacute;n (<a href="/img/revistas/rmu/v32n1/1a08t1.jpg">tabla 1</a>).</p>     <p>Los conceptos de trabajo individual, grupal y en equipo no son excluyentes, sino incluyentes y es necesario perfeccionar cada uno de estos niveles para llegar a la excelencia en la asistencia m&eacute;dica (<a href="#1">figura 1</a>). <a name="1"></a>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rmu/v32n1/1a08f1.jpg"></p> <em>     <p>Conocimientos, habilidades y actitudes inherentes al trabajo en equipo</p> </em>     <p>En el 2005, Salas y Aritzeta describen en detalle las competencias inherentes al correcto trabajo en equipo. De ellas derivar&aacute;n los indicadores para evaluar su performance(<a href="#bib1"><sup>1,15</sup></a>)<a  name="15"></a>. Varios autores consideran que el correcto desempe&ntilde;o de los equipos se basa en los siguientes pilares<a name="16"></a>(<a href="#bib1"><sup>1,16-18</sup></a>):<a  name="18"></a></p>     <p>1. Liderazgo. Es la habilidad de dirigir y coordinar las actividades de otros miembros del equipo. Los roles del l&iacute;der son incentivar el desarrollo de las capacidades personales, de las habilidades que favorezcan el trabajo en equipo, la planificaci&oacute;n, la organizaci&oacute;n y la generaci&oacute;n de un &aacute;mbito agradable de trabajo. Esos roles se logran mediante comportamientos pr&aacute;cticos y medibles: preparaci&oacute;n de los encuentros multidisciplinarios, organizaci&oacute;n de reuniones de devoluci&oacute;n <em>(feedback)</em>, mediaci&oacute;n en la soluci&oacute;n de problemas interpersonales y operacionales del grupo, establecimiento de los roles de cada integrante del grupo y sincronizaci&oacute;n de las contribuciones individuales de los miembros.</p>     <p>2. Comunicaci&oacute;n. La estrecha comunicaci&oacute;n entre miembros implica el seguimiento de la informaci&oacute;n entregada para asegurarse de que fue recibida correctamente. Requiere que el receptor tenga una actitud activa respecto a la informaci&oacute;n recibida y confirme que fue comprendida correctamente.</p>     <p>3. Monitorizaci&oacute;n situacional. Es la capacidad de captar y entender el medio laboral (f&iacute;sico y psicol&oacute;gico) para ejecutar las tareas y las estrategias dirigidas a una adecuada monitorizaci&oacute;n de la interacci&oacute;n del equipo. Esto se manifiesta con conductas como el reconocimiento de fallas en las accio2nes de otros miembros que pongan en riesgo al paciente o el &eacute;xito del procedimiento. Si esto sucede es necesario que los integrantes del equipo tengan una actitud de <em>feedback</em> para corregir ese error con respeto y sin culpabilizar. El objetivo de la monitorizaci&oacute;n cruzada o situacional puede ser considerado en cierta medida una faceta de los comportamientos de respaldo(<a  href="#bib18"><sup>18</sup></a>).</p>     <p>4. Comportamientos de respaldo mutuo. Es la capacidad de anticiparse a las necesidades de otros miembros del equipo mediante el conocimiento preciso de los roles de los integrantes y de los conocimientos de los procedimientos a realizar. Este comportamiento de respaldo tambi&eacute;n se refiere a la capacidad de distribuir las tareas en los momentos de mayor sobrecarga laboral para disminuir la presi&oacute;n sobre los miembros m&aacute;s exigidos. La capacidad de identificar la presencia de un problema y la habilidad para redistribuir el trabajo son esenciales para que este comportamiento de respaldo funcione. Esta competencia debe estar presente en todos los miembros del equipo y se relaciona a la solidaridad y a la capacidad de priorizar los beneficios generales y del paciente sobre los propios(<a href="#bib18"><sup>18-20</sup></a>).<a name="20"></a> Implica necesariamente que los miembros se adapten a nuevas situaciones por lo que est&aacute; muy relacionada con lo que es, para otros autores, un pilar m&aacute;s del comportamiento de equipo: la adaptabilidad.</p>     <p>5. Adaptabilidad. Es la capacidad de ajustar las estrategias de trabajo en base a la informaci&oacute;n recibida instant&aacute;neamente del medio. Para ello los miembros ser&aacute;n capaces de adoptar conductas compensatorias como reubicaci&oacute;n de roles o recursos. Adem&aacute;s podr&aacute;n identificar oportunidades para mejorar e innovar las pr&aacute;cticas rutinarias(<a href="#bib18"><sup>18</sup></a>). Para adaptar las estrategias, conductas o roles es necesario que el miembro del equipo reconozca las desviaciones en el curso esperado de los acontecimientos. La adaptabilidad es crucial en los escenarios m&eacute;dicos complejos en los que se pueden presentar cambios inesperados de forma frecuente. Cada integrante debe comprender las necesidades y las habilidades de sus compa&ntilde;eros y saber c&oacute;mo compensar las desviaciones inesperadas de los acontecimientos. En los grupos de trabajo oncol&oacute;gicos esto puede evidenciarse cuando la evoluci&oacute;n de la enfermedad es tal que el paciente cambia sus decisiones respecto a los cuidados deseados(<a  href="#bib16"><sup>16</sup></a>). En ese caso el equipo m&eacute;dico y de enfermer&iacute;a debe cambiar su comportamiento y adaptarse a esa nueva situaci&oacute;n, para lo cual la comunicaci&oacute;n es una condici&oacute;n indispensable(<a  href="#bib21"><sup>21</sup></a>).<a name="21"></a> Los cambios de roles entre especialistas o personal no m&eacute;dico es crucial, por ejemplo cuando se pasa de tratamientos pretendidamente curativos a tratamientos paliativos. Otro escenario cambiante, pero muy diferente, es la sala de operaciones en la que complicaciones inesperadas pueden desviar el foco de riesgo del paciente desde lo quir&uacute;rgico a lo anest&eacute;sico o incluso a lo log&iacute;stico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>6. Modelos mentales de funcionamiento. Surgen del entrenamiento focalizado en el equipo. Los integrantes act&uacute;an teniendo en cuenta el comportamiento de sus compa&ntilde;eros y prestando especial atenci&oacute;n a las interacciones del grupo. Para ello deben conocer la estructura organizacional del equipo(<a href="#bib22"><sup>22</sup></a>)<a  name="22"></a> y las tareas y roles de s&iacute; mismos y de los dem&aacute;s(<a href="#bib23"><sup>23</sup></a>).<a  name="23"></a> Ello permite que cada integrante identifique r&aacute;pidamente cambios en el equipo o en las capacidades y por consiguiente adapte sus estrategias de trabajo.</p>     <p>7. Orientaci&oacute;n en el equipo. Es un componente actitudinal. Implica considerar las preferencias de los miembros del equipo y sus habilidades para colocarlos (orientarlos) en una posici&oacute;n dentro del equipo. Los miembros de los equipos m&eacute;dicos suelen pensar que sus acciones son independientes, sin embargo eso no es as&iacute; y la coordinaci&oacute;n de las mismas es indispensable.</p> <strong>     <p>La confianza</p> </strong>     <p>El correcto funcionamiento de los equipos solo puede desarrollarse en un &aacute;mbito de confianza mutua, sobre todo en aquellos escenarios m&eacute;dicos en los que se presentan situaciones inesperadas o de emergencia. Cada integrante sabe que todos desempe&ntilde;ar&aacute;n su tarea de la mejor manera posible protegiendo los intereses del grupo por encima de los propios. La confianza es dif&iacute;cil de lograr, pero cuando es genuina, genera un microclima de respeto y de libertad en el cual los integrantes de diferentes disciplinas pueden expresar sus opiniones con la certeza de que ser&aacute;n escuchadas. La agresi&oacute;n hacia alg&uacute;n miembro del equipo debido a la emisi&oacute;n de opiniones diferentes genera de inmediato la destrucci&oacute;n del clima de confianza necesario para llegar al m&aacute;s alto nivel de trabajo en equipo. Si eso sucede es porque hay fallas en uno o m&aacute;s roles del l&iacute;der.</p> <strong>     <p>Evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o de los equipos de trabajo</p> </strong>     <p>Se realiza a trav&eacute;s de indicadores que eval&uacute;an los conocimientos, las habilidades y las actitudes inherentes al trabajo en equipo (<a href="#t2">tabla 2</a>). Hay indicadores comunes a los diferentes escenarios m&eacute;dicos y tambi&eacute;n los hay espec&iacute;ficos para ciertos lugares de trabajo, como es el block quir&uacute;rgico(<a href="#bib24"><sup>24</sup></a>).<a  name="24"></a> Con esos indicadores se confeccionan escalas que cuantifican variables constituyendo herramientas para la realizaci&oacute;n de auditor&iacute;as y trabajos de investigaci&oacute;n. En la <a href="/img/revistas/rmu/v32n1/1a08t1.jpg">tabla 1</a> se muestran algunos ejemplos de dichas herramientas.</p> <a name="t2"></a>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rmu/v32n1/1a08t2.jpg"></p> <strong>     <p>Estrategias para el entrenamiento de equipos m&eacute;dicos</p> </strong>     <p>El entrenamiento de los grupos para que trabajen como equipos de alto rendimiento requiere de estrategias institucionales dirigidas a mejorar las habilidades no t&eacute;cnicas de los miembros del equipo(<a href="#bib25"><sup>25</sup></a>). Ello mejora el desempe&ntilde;o de los cuidadores y la seguridad de los pacientes(<a href="#bib5"><sup>5,10</sup></a>). La implementaci&oacute;n de programas de entrenamientos y de estrategias de cambio en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica es lenta y compleja pues implica el compromiso de los niveles estatal, institucional y personal de asistencia, y requiere un cambio cultural en concepci&oacute;n de la medicina. La implementaci&oacute;n en Estados Unidos del programa TeamSTEPPS&trade; con el fin de mejorar la seguridad de los pacientes mediante la mejora del desempe&ntilde;o de los equipos m&eacute;dicos tom&oacute; tres a&ntilde;os de planificaci&oacute;n: desde enero del 2003 hasta noviembre de 2006(<a href="#bib10"><sup>10</sup></a>). El uso de simuladores para entrenar a m&eacute;dicos y t&eacute;cnicos de disciplinas diferentes es una forma muy utilizada en los escenarios de medicina cr&iacute;tica y anest&eacute;sico-quir&uacute;rgica. El entrenamiento basado en simuladores incrementa el desempe&ntilde;o de los equipos mediante la mejora individual de las capacidades de liderazgo, comunicaci&oacute;n y manejo de situaciones de riesgo. La principal ventaja del entrenamiento basado en simuladores es que se minimizan las curvas de aprendizaje y los riesgos para el paciente. En el escenario de simulaci&oacute;n, los entrenadores pueden realizar la devoluci&oacute;n detallada, individual o colectiva del trabajo con profesionalismo y sin el estr&eacute;s que supone una crisis m&eacute;dica real(<a href="#bib26"><sup>26</sup></a>).<a name="26"></a> Sin embargo, la documentaci&oacute;n visual de los errores expone a los integrantes del equipo a sus propias debilidades. La culpa, la verg&uuml;enza, el orgullo, y sobre todo la soberbia, son sentimientos dif&iacute;ciles de manejar por parte de los m&eacute;dicos expertos que no tienen la cultura de trabajar como &ldquo;compa&ntilde;eros&rdquo;. El manejo de estas actitudes humanas debe realizarse con la ayuda y direcci&oacute;n de psic&oacute;logos y profesionales expertos, entrenados en entrenar equipos.</p> <strong>     <p>Comportamientos disruptivos y obst&aacute;culos para el trabajo en equipo</p> </strong>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1. El multiempleo se contrapone al concepto de &ldquo;alta dedicaci&oacute;n&rdquo; y evita la generaci&oacute;n de &ldquo;sensaci&oacute;n de pertenencia&rdquo; institucional. Es evidente que ambas cosas atentan contra el trabajo en equipo. Si los profesionales cumplieran su carga horaria laboral enteramente en una instituci&oacute;n, la posibilidad de integrar de manera estable un grupo de trabajo y de recibir entrenamiento para trabajar en equipo es mayor que si dichas horas las distribuyen en tres, cuatro o cinco instituciones diferentes. La incentivaci&oacute;n de cargos de alta dedicaci&oacute;n favorece la creaci&oacute;n de centros nacionales de referencia y de grupos estables de profesionales, siendo este el primer eslab&oacute;n en la cadena de cambios que llevar&aacute; a la creaci&oacute;n de equipos de trabajo en medicina.</p>     <p>2. La fatiga es un elemento determinante de la falta de rendimiento en los trabajos de exigencia. El principal problema en medicina es la falta de aceptaci&oacute;n de que es un elemento de riesgo para el desempe&ntilde;o del m&eacute;dico y del equipo(<a href="#bib27"><sup>27</sup></a>).<a  name="27"></a> En la encuesta realizada por J. Bryan Sexton en el a&ntilde;o 2000, se entrevistaron 30.000 pilotos de 40 l&iacute;neas a&eacute;reas de 25 pa&iacute;ses, 851 m&eacute;dicos de sala de operaciones (anestesistas y cirujanos) y 182 m&eacute;dicos intensivistas con el objetivo de evaluar la conciencia de la influencia del estr&eacute;s y la fatiga sobre su trabajo. Los resultados sorprenden: el 64% de los pilotos afirman que el cansancio afecta su rendimiento y solamente el 38% de los anestesistas, el 23% de los intensivistas y el 18% de los cirujanos opinan que su rendimiento se ve afectado cuando est&aacute;n fatigados(<a href="#bib27"><sup>27</sup></a>). &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de los m&eacute;dicos que se consideran &ldquo;superpoderosos&rdquo;? Es necesario realizar un diagn&oacute;stico preciso por parte de psic&oacute;logos y terapeutas para luego comenzar a trabajar sobre la conciencia individual y colectiva de los cuidadores y prestadores de salud.</p>     <p>3. La minimizaci&oacute;n de las opiniones de los miembros menos experimentados. En la encuesta descrita previamente el 97% de los pilotos consideran que los miembros en entrenamiento pueden cuestionar y opinar respecto a las acciones de los pilotos de experiencia. En medicina este concepto es compartido por la mayor&iacute;a de los intensivistas y anestesistas (98% y 84%, respectivamente) pero no es aceptado por la mitad de los cirujanos encuestados (55%)(<a  href="#bib27"><sup>27</sup></a>). La consideraci&oacute;n expl&iacute;cita de que los m&eacute;dicos sin experiencia no tienen derecho siquiera a opinar impide todo trabajo de grupo, mucho menos de equipo.</p>     <p>4. La excesiva relevancia de los rangos acad&eacute;micos y el frecuente desconocimiento de la excelencia en m&eacute;dicos que no son docentes universitarios. Estas son condiciones que, si se dan, dificultan los comportamientos de cooperaci&oacute;n y favorecen los conflictos, el abuso emocional, la violencia laboral y el abuso de poder. Todas ellas son situaciones extremas que adem&aacute;s de ser incompatibles con el trabajo en equipo(<a href="#bib11"><sup>11,28</sup></a>)<a  name="28"></a> producen un impacto devastador en la calidad de la asistencia m&eacute;dica y en la calidad de vida del cuidador. La falta de monitorizaci&oacute;n psicol&oacute;gica del trabajo m&eacute;dico individual y en equipo es un d&eacute;ficit nacional que podr&iacute;a identificar precozmente estas conductas extremadamente nocivas para el individuo y la sociedad. Algunos de estos factores disruptivos se muestran en la <a href="/img/revistas/rmu/v32n1/1a08f2.jpg">figura 2</a>.</p>     <p>Es posible que exista un denominador com&uacute;n detr&aacute;s de las cuatro conductas disruptivas expuestas: el ego. Est&aacute; demostrado que la toma de decisiones en equipos de cirug&iacute;a compleja, como cirug&iacute;a card&iacute;aca pedi&aacute;trica, debe realizarse dejando a un lado los egos de los miembros del equipo pues ello mejora el desempe&ntilde;o del grupo y los resultados(<a  href="#bib29"><sup>29</sup></a>)<a name="29"></a>. El entrenamiento y la conformaci&oacute;n de equipos m&eacute;dicos de trabajo es un complejo problema de salud p&uacute;blica que debe ser abordado desde diferentes niveles organizacionales (personal, institucional y pol&iacute;tico) y con un encare multimodal (psicol&oacute;gico, t&eacute;cnico y cultural).</p> <strong>     <p>Ventajas del trabajo en equipo en medicina y estado del arte en Uruguay</p> </strong>     <p>La implementaci&oacute;n de programas de entrenamiento para trabajar en equipos interdisciplinarios en medicina mejora considerablemente la calidad y cantidad de instancias de corroboraci&oacute;n (pausas de verificaci&oacute;n) durante los procedimientos en sala de operaciones. Tambi&eacute;n mejora la comunicaci&oacute;n, favorece la puesta en pr&aacute;ctica de los comportamientos de respaldo mutuo, mejora la percepci&oacute;n del equipo respecto a la seguridad del paciente y aumenta la confianza entre los compa&ntilde;eros de trabajo(<a  href="#bib3"><sup>3</sup></a>). La sola mejora en la comunicaci&oacute;n (como medida del desempe&ntilde;o del equipo) mejora los resultados quir&uacute;rgicos, disminuyendo las complicaciones y la mortalidad(<a href="#bib24"><sup>24</sup></a>). En Uruguay, m&eacute;dicos, personal de enfermer&iacute;a, qu&iacute;micos farmac&eacute;uticos, t&eacute;cnicos y otros cuidadores coordinan sus acciones para ofrecer una asistencia de calidad y segura a los pacientes ocupando roles individuales espec&iacute;ficos. Sin embargo, el cuidado del paciente requiere adem&aacute;s del trabajo grupal organizado y entrenado. En nuestro pa&iacute;s es muy raro o inexistente el entrenamiento de grupos de m&eacute;dicos para trabajar profesionalmente en equipo. El primer paso: la consolidaci&oacute;n del grupo. Aquellos grupos asistenciales que tienen el privilegio de trabajar de forma estable son los que est&aacute;n m&aacute;s cerca de iniciar el camino hacia &ldquo;trabajar en equipo&rdquo;. A pesar de que cada vez hay m&aacute;s grupos estables de trabajo, ninguno recibe entrenamiento formal o institucionalizado para desarrollar habilidades no t&eacute;cnicas de trabajo en equipo. En el 2010 la autora y colaboradores publicaron un trabajo descriptivo en el cual se evalu&oacute; el resultado de la implementaci&oacute;n de medidas tendientes a favorecer el trabajo de grupo en las cirug&iacute;as hep&aacute;ticas mayores en el Hospital Central de las Fuerzas Armadas de Uruguay. Si bien no se realiz&oacute; entrenamiento para trabajar en equipo, se realizaron sistem&aacute;ticamente durante cuatro a&ntilde;os medidas tendientes a consolidar el grupo de trabajo: la permanencia estable de los mismos m&eacute;dicos (cirujanos, anestesista) y t&eacute;cnicos (ayudante de anestesia e instrumentista), la discusi&oacute;n sistem&aacute;tica de los pacientes en una reuni&oacute;n cl&iacute;nica semanal obligatoria multidisciplinaria, la realizaci&oacute;n de protocolos escritos de manejo intraoperatorio y la realizaci&oacute;n peri&oacute;dica de actividades sociales para fortalecer las relaciones interpersonales y la comunicaci&oacute;n. Los resultados fueron los siguientes: la cantidad de pacientes transfundidos y el volumen de hematocomponentes transfundidos por paciente disminuyeron significativamente, la internaci&oacute;n en terapia intensiva descendi&oacute; de 80% a 20%, la t&eacute;cnica analg&eacute;sica se perfeccion&oacute; pasando de 0% a 60% de colocaci&oacute;n de cat&eacute;teres epidurales dorsales con excelentes resultados y sin complicaciones(<a href="#bib30"><sup>30</sup></a>).<a  name="30"></a></p>     <p><em>El entrenamiento t&eacute;cnico.</em> Un factor que dificulta que los grupos consolidados trabajen en equipo es la disparidad frecuente en la adquisici&oacute;n de las habilidades t&eacute;cnicas, que muchas veces son en instituciones o incluso pa&iacute;ses diferentes. Esto genera disparidades t&eacute;cnicas que pueden ser dif&iacute;ciles de manejar, en parte por algunas de las conductas disruptivas que mencionamos anteriormente. La homogenizaci&oacute;n del conocimiento es deseable para conformar grupos que deseen trabajar como equipos. <em>El entrenamiento no t&eacute;cnico.</em> Luego de consolidar grupos de trabajo estables con conocimientos t&eacute;cnicos homog&eacute;neos se podr&aacute; iniciar en nuestro pa&iacute;s el entrenamiento no t&eacute;cnico indispensable para el buen desempe&ntilde;o de los equipos. No hemos encontrado en la bibliograf&iacute;a revisada ning&uacute;n art&iacute;culo que describa indicadores de funcionamiento de los equipos m&eacute;dicos en Uruguay, por lo que existe un largo camino para recorrer en esa direcci&oacute;n.</p> <strong>     <p>Conclusi&oacute;n</p> </strong>     <p>La atenci&oacute;n m&eacute;dica en equipos multidisciplinarios es una necesidad de los pacientes, los actores del sistema de salud, las instituciones y las autoridades. Dicha necesidad se fundamenta en el deber de disminuir el error m&eacute;dico, cuidar a los pacientes y cuidar a los cuidadores de salud. El trabajo en equipo aumenta la seguridad de los pacientes, mejora la performance de los trabajadores y optimiza los costos en salud. Es indispensable un cambio cultural y pol&iacute;tico para iniciar planes de entrenamiento de equipos m&eacute;dicos que permitan la transformaci&oacute;n del paradigma del &ldquo;m&eacute;dico experto&rdquo; hacia el &ldquo;equipo experto&rdquo;. Si bien eso parece hoy una utop&iacute;a en Uruguay, este trabajo intenta dar un paso m&aacute;s hacia ese horizonte.</p> <strong>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Abstract</p> </strong>     <p>Multidisciplinary teamwork increases patient safety; minimizes doctors&rsquo; mistakes, improves satisfaction and performance of the health team and it probably avoids expenses arising from malpractice and complications. However, implementing medical work in teams is complex and seems to be a utopia, especially in countries with poor health resources. Despite efforts geared to changing the medical healthcare services paradigm, the latter is still grounded on the acquisition of individual knowledge rather than on collective interaction. Developing the skills needed to work in teams is not part of the medical students&rsquo; syllabi in our country. This article has found evidence on the advantages of team work in indexed literature (PUBMED-MEDLINE Y LATININDEX. We aim to raise awareness on this issue so that this form of work is adopted in Uruguay.</p>     <p>&ldquo;Utopia lies in the horizon, so If I take 10 steps forward it will move 10 steps forward as well; and if I take 20 steps, so it will. No matter how much I move forward, I will never get to it. So, what purpose does utopia serve? Precisely that one. It makes me walk.</p> <strong>     <p>Resumo</p> </strong>     <p>O trabalho em equipes multidisciplinares aumenta a seguran&ccedil;a dos pacientes, minimiza os erros m&eacute;dicos, melhora a satisfa&ccedil;&atilde;o e o rendimento do pessoal de sa&uacute;de e possivelmente evita gastos gerados por mala pr&aacute;xis e complica&ccedil;&otilde;es. No entanto, a implementa&ccedil;&atilde;o do trabalho m&eacute;dico em equipes &eacute; complexa e parece una utopia principalmente em pa&iacute;ses com escassos recursos dedicados a sa&uacute;de. Apesar dos esfor&ccedil;os para mudar o paradigma da assist&ecirc;ncia m&eacute;dica, esta continua sendo realizada baseada na aquisi&ccedil;&atilde;o de conhecimentos individuais mais que na intera&ccedil;&atilde;o coletiva. O desenvolvimento das habilidades necess&aacute;rias para trabalhar em equipe n&atilde;o forma parte do programa curricular em medicina no nosso pa&iacute;s. Neste artigo, utilizamos como base a literatura indexada (PubMed,MEDLINE y Latindex) para explicar os pilares e as vantagens do trabalho em equipe. Nosso objetivo &eacute; gerar consci&ecirc;ncia para iniciar o dif&iacute;cil caminho que conduz a essa forma de trabalho no Uruguai.</p> <strong>     <p>Bibliograf&iacute;a</p> </strong>     <!-- ref --><p><a name="bib1"></a><a href="#1">1</a>. <strong>Salas E, Burke CS, Bowers CA, Wilson KA.</strong> Team training in the skies: does crew resource management (CRM) training work? Hum Factors 2001; 43(4):641-74.    </p>     <!-- ref --><p><a name="bib2"></a><a href="#2">2</a>. <strong>Flin R, Maran N. </strong>Identifying and training non-technical skills for teams in acute medicine. Qual Saf Health Care 2004; 13(Suppl 1):i80-4.    </p>     ]]></body>
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