<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1688-1249</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Archivos de Pediatría del Uruguay]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Arch. Pediatr. Urug.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1688-1249</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad Uruguaya de Pediatría]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1688-12492006000200014</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Trastornos generalizados del desarrollo. Trastornos del espectro autista]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Severgnin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alejandra]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Directora del Centro Especializado en Reeducación de Salto Coordinadora del Departamento de Trastornos Profundos del Desarrollo del Centro Clínico del Sur Ex Residente de la Cátedra de Psiquiatría Pediátrica]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<volume>77</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>168</fpage>
<lpage>170</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1688-12492006000200014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1688-12492006000200014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1688-12492006000200014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">&nbsp;    <br> </font>     <p align="left"><b><font face="Verdana" size="2">EXPERTOS RESPONDEN    <br> </font></b><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2">Arch Pediatr Urug 2006; 77(2): 168-170</font></p> <font face="Verdana" size="2">     <br> </font>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><b><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="4"> Trastornos generalizados del desarrollo. Trastornos del espectro autista </font></b></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Los trastornos generalizados del desarrollo se clasifican, de acuerdo al DSM IV (Manual Diagn&oacute;stico y Estad&iacute;stico de Clasificaci&oacute;n de los Trastornos Mentales), en trastorno autista, trastorno de Asperger, trastorno autista no especificado, trastorno de Rett y trastorno desintegrativo infantil. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, englobados bajo la denominaci&oacute;n de &ldquo;trastornos del espectro autista&rdquo;, los tres primeros son considerados por algunos autores como diferentes presentaciones y grados de una misma condici&oacute;n patol&oacute;gica. El trastorno autista (TA), de acuerdo a esta clasificaci&oacute;n, es el cuadro m&aacute;s severo del espectro, asociado al autismo cl&aacute;sico descrito por Kanner en 1943. Otros autores se refieren a autismo como sin&oacute;nimo de espectro autista. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Dentro de los trastornos generalizados del desarrollo (TGD), los trastornos del espectro autista (TEA), son indudablemente los m&aacute;s estudiados debido a un incremento importante de la prevalencia observado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> &iquest;Cu&aacute;les son los s&iacute;ntomas de los TEA? </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Hay una alteraci&oacute;n cualitativa de la interacci&oacute;n social, alteraci&oacute;n cualitativa de la comunicaci&oacute;n, intereses restringidos y conductas estereotipadas. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> La presentaci&oacute;n cl&iacute;nica var&iacute;a mucho, dependiendo de la severidad del caso y de los s&iacute;ntomas o patolog&iacute;a asociada. La forma de presentaci&oacute;n tambi&eacute;n se modifica cronol&oacute;gicamente conforme el ni&ntilde;o crece y se desarrolla. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Pueden asociarse otros s&iacute;ntomas como retardo mental (RM), crisis convulsivas, hiperactividad, distractibilidad, impulsividad, agresividad, rabietas, trastornos del sue&ntilde;o, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno del humor. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> El perfil de funcionamiento neuropsicol&oacute;gico asociado con el autismo ha sido investigado en un esfuerzo para encontrar la clave del d&eacute;ficit a nivel cerebral. Los individuos con alto funcionamiento fueron evaluados dada su mayor capacidad para la resoluci&oacute;n de tests, por lo que la mayor caracterizaci&oacute;n se basa en esta poblaci&oacute;n. Los estudios realizados han reportado d&eacute;ficit en las actividades motoras complejas, en el lenguaje complejo, (met&aacute;foras, comprensi&oacute;n de textos y producci&oacute;n), memoria compleja y resoluci&oacute;n de problemas en situaciones nuevas (Minshew, 1997; Minshew, 1998). La atenci&oacute;n, funciones sensoriales, movimientos motores simples, memoria autom&aacute;tica, lenguaje simple y las habilidades visoespaciales se encontr&oacute; que no presentaban d&eacute;ficit alguno. El perfil neuropsicol&oacute;gico fue estudiado en individuos j&oacute;venes con d&eacute;ficit intelectual y autismo con similares resultados (Rapin, 1996). </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Como ya se ha dicho, la presentaci&oacute;n de los TEA es muy variable. Una importante cantidad de casos no presentan un TA cl&aacute;sico: un individuo totalmente aislado, incapaz de comunicarse coherentemente, incapaz de integrarse en la comunidad. Ya en el a&ntilde;o 1940 un pediatra vien&eacute;s, Hans Asperger, describi&oacute; un grupo de ni&ntilde;os con caracter&iacute;sticas aut&iacute;sticas capaces de funcionar en un alto nivel intelectual. Presentaban un lenguaje rico, tono de voz mon&oacute;tono y una rapidez mental muy importante en &aacute;reas de su inter&eacute;s. El trabajo del Dr. Asperger no fue le&iacute;do en los pa&iacute;ses de lengua inglesa por muchos a&ntilde;os. En los a&ntilde;os 80 su divulgaci&oacute;n determin&oacute; una revoluci&oacute;n en el tema. Se describe as&iacute; el s&iacute;ndrome de Asperger en los trastornos autistas moderados con buen nivel intelectual. A partir de ese momento el espectro se ha ido ampliando sostenidamente. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> &iquest;Cu&aacute;l es el cociente intelectual (CI) de los ni&ntilde;os con TEA? </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Inicialmente se aceptaba que un 70% de los individuos con autismo presentaban un CI por debajo de 70. Recientes avances en el reconocimiento de la enfermedad, su detecci&oacute;n temprana, el diagn&oacute;stico de trastornos autistas con alto funcionamiento intelectual y la consecuente intervenci&oacute;n temprana en ellos, han sugerido que la asociaci&oacute;n con retardo mental es considerablemente m&aacute;s baja. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Se ha observado un incremento en el diagn&oacute;stico de TEA en preescolares con CI dentro del rango de la normalidad. Publicaciones recientes como la de Shih-Ning Liaw (UCLA Autism Evaluation Clinic, 1999) sit&uacute;an la asociaci&oacute;n sintom&aacute;tica con RM en 50%. La variaci&oacute;n m&aacute;s acentuada se constata en el grupo de RM moderado, cayendo de 43% a 9%. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> &iquest;Qu&eacute; tienen en com&uacute;n estos cuadros tan diferentes entre s&iacute;? </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Un grupo de investigadores sugieren que la caracter&iacute;stica central de todos los cuadros aut&iacute;sticos es el s&iacute;ndrome conocido como &ldquo;ceguera de la mente&rdquo; (Mindblindness Theory of Autism, Baron-Cohen 1995). </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Para la mayor&iacute;a de las personas la &ldquo;lectura de la mente&rdquo; de otras personas, esto es la capacidad de ponerse en el lugar del otro e interpretar lo que el interlocutor est&aacute; pensando o sabiendo, es algo natural como hablar o masticar. R&aacute;pidamente deducimos qu&eacute; sabe la otra persona y sabemos que los sentimientos se revelan a trav&eacute;s de gestos, expresi&oacute;n facial y tono de voz. Una persona con TEA tiene gran dificultad para interpretar gestos, distintas expresiones faciales, cambios en el tono de voz o en la expresi&oacute;n de la mirada. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Otra caracter&iacute;stica que ha recibido particular atenci&oacute;n en estas personas es el comportamiento denominado &ldquo;atenci&oacute;n conjunta&rdquo; (<i>join attention</i>) que se refiere al uso del contacto ocular para establecer una interacci&oacute;n social y lograr la atenci&oacute;n de otro en un objeto o evento de inter&eacute;s. Esencialmente es un requerimiento no verbal para compartir un inter&eacute;s. El d&eacute;ficit en atenci&oacute;n conjunta en las personas con TEA se asocia con el d&eacute;ficit an&aacute;logo de otros aspectos del lenguaje no verbal, como la incapacidad para se&ntilde;alar cuando solicitan algo durante los primeros a&ntilde;os de vida (Baldwin, 1995). </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Una investigaci&oacute;n reciente (Klin, 2002), ha demostrado que en la interacci&oacute;n con otros individuos, las personas con autismo enfocan la atenci&oacute;n en la boca del interlocutor y no en la mirada como lo hacen habitualmente las personas sin autismo. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Las consecuencias m&aacute;s negativas de la falta de atenci&oacute;n conjunta y se&ntilde;alamiento es el inicio temprano de una disminuci&oacute;n dram&aacute;tica de las interacciones sociales en estos ni&ntilde;os. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> &iquest;C&oacute;mo se puede diagnosticar en forma temprana? </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> El test CHAT (Checklist for Autism in Toddlers, Baird, 2000), antes mencionado, puede ser aplicado por el pediatra a partir de los 18 meses de edad. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Los siguientes ejemplos son pruebas sencillas que pueden realizarse f&aacute;cilmente en el consultorio. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Investigar si juega a hacer como si estuviera tomando leche mientras utiliza una taza de juguete, como si el autito de juguete acelerara u otros juegos simb&oacute;licos. Observar si utiliza del dedo &iacute;ndice para se&ntilde;alar o pedir algo. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Llamar la atenci&oacute;n del ni&ntilde;o mientras se se&ntilde;ala un objeto que le pueda interesar en la habitaci&oacute;n, y observar si el ni&ntilde;o mira para ver lo que se&ntilde;alamos. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Llamar la atenci&oacute;n del ni&ntilde;o, darle una tacita, una jarrita y una cuchara de juguete y preguntarle: &ldquo;&iquest;puedes preparar una taza de leche?&rdquo;. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Preguntarle: &ldquo;&iquest;Donde est&aacute; la luz?&rdquo; observando si el ni&ntilde;o se&ntilde;ala con el dedo &iacute;ndice. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Un ni&ntilde;o de entre 18 y 24 meses de edad que no logra realizar este tipo de pruebas satisfactoriamente tiene una alta probabilidad de presentar un TEA y debe ser evaluado espec&iacute;ficamente en profundidad. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Existen otros tests para evaluaci&oacute;n: CARS (Children Autism Rating Scale, Schopler, 1988), ADOS (Autism Diagnostic Observation Schedule, Lord, 1999). </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Las dificultades en los ni&ntilde;os con TEA comienzan en el primer y segundo a&ntilde;o de vida, interfiere con las funciones de comunicaci&oacute;n y socializaci&oacute;n y afecta los procesos b&aacute;sicos de atenci&oacute;n y motivaci&oacute;n que son la base del aprendizaje. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> &iquest;Cu&aacute;l es la etiolog&iacute;a de los TEA? </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Si bien la etiolog&iacute;a de los TEA no es bien conocida a&uacute;n, existe un consenso en cuanto al origen org&aacute;nico de la patolog&iacute;a. Se asocia con patolog&iacute;a gen&eacute;tica como el s&iacute;ndrome de X fr&aacute;gil, s&iacute;ndrome de Williams, s&iacute;ndrome de Down, con alteraciones anat&oacute;micas como tuberoesclerosis, con trastornos metab&oacute;licos como la fenilcetonuria e infecciones como la rub&eacute;ola. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> &iquest;Cu&aacute;l es la prevalencia de los TEA? </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Hay quienes plantean un aumento explosivo en el n&uacute;mero de personas con autismo, mientras que otros consideran que no es un incremento real, que se debe a mejoras en el diagn&oacute;stico en una poblaci&oacute;n ya existente. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> La prevalencia planteada para los TEA es variable de acuerdo al estudio referido. Este problema se debe a las dificultades que existen para realizar el diagn&oacute;stico. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> No existen estudios paracl&iacute;nicos que determinen si una persona presenta o no un TEA. Los criterios diagn&oacute;sticos se basan en la descripci&oacute;n de conductas. El t&eacute;rmino autismo se utiliza de diferentes formas. Desde la consideraci&oacute;n del cuadro cl&aacute;sico descrito por Kanner en 1943, hasta el grupo mucho m&aacute;s amplio de los TEA. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> As&iacute; los primeros estudios epidemiol&oacute;gicos, basados en el criterio restrictivo, consideran una tasa de prevalencia de 4 a 5 en 10.000 ni&ntilde;os (Lotter, 1966). Estudios posteriores que se basan en un criterio m&aacute;s amplio, encontraron una prevalencia de 1 en 1.000 (Bryson, 1988), 2 en 1.000 (Wing, 1979). En 2000 el Dr. Baron-Cohen, de la Universidad de Cambridge (Baird, 2000), publica un estudio donde se obtiene una tasa de prevalencia de 3 en 1.000 para el TA y 6 en 1.000 para el TEA lo que dar&iacute;a una prevalencia total de 1 cada 175. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Este estudio, de gran importancia, se bas&oacute; en una poblaci&oacute;n de 16.235 ni&ntilde;os de 18 meses de edad a la que se aplic&oacute; CHAT (Checklist for Autism in ToddlersBaird, 2000)) para identificar TA. Los diagn&oacute;sticos se realizaron mediante la aplicaci&oacute;n de cinco m&eacute;todos diferentes, a lo largo de 6 a&ntilde;os. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Este trabajo sostiene la posibilidad de un aumento real de la incidencia que sobrepasa las postulaciones previas, relacionadas a una mayor sensibilidad diagn&oacute;stica y la variaci&oacute;n en el criterio diagn&oacute;stico. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> &iquest;C&oacute;mo se explicar&iacute;a un posible aumento de incidencia de los TEA? </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Se manejan diferentes hip&oacute;tesis que intentan explicar este fen&oacute;meno. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Las vacunas se estudian como posible causa en el aumento de la incidencia, desde dos aspectos diferentes. Por un lado se estudia el thimerosal, un conservante que contiene mercurio que ha sido utilizado en algunas vacunas (en julio de 1999 la AAP, American Academy of Pediatrics, public&oacute; un alerta a los pediatras en relaci&oacute;n al thimerosal). El thimerosal ha sido utilizado desde 1930 como aditivo en las vacunas por su efectividad en la prevenci&oacute;n de contaminaci&oacute;n. El thimerosal contiene 46% de mercurio que se asocia a neurotoxicidad en altas dosis. Cuando las vacunas se administran en las dosis recomendadas se puede ver hipersensibilidad, pero no se han reportado otros efectos secundarios. Sin embargo, sobredosis como consecuencia de m&uacute;ltiples vacunaciones puede resultar en toxicidad. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Recientemente una publicaci&oacute;n del Pfeiffer Treatment Center (Chicago), &ldquo;Metallothionein and Autism&rdquo; (Walsh, Ph.D., Usman, M.D. Tarpey and Kelly), sostiene que muchos de los individuos que presentan TEA padecen disfunci&oacute;n de una prote&iacute;na, la melationina MT, que determinar&iacute;a un trastorno en la eliminaci&oacute;n de metales pesados como el mercurio. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Gilbert, 1987 y Wing, 1979 observan el aumento en la prevalencia de trastornos autistas en la primera generaci&oacute;n de inmigrantes. La causa no est&aacute; clara pero podr&iacute;a deberse a posibles infecciones virales durante el embarazo en mujeres provenientes de otras culturas. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Hay estudios que sugieren el origen en un aumento de enfermedades gen&eacute;ticas a&uacute;n sin identificar. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> &iquest;Cu&aacute;l es el abordaje terap&eacute;utico? </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Las estrategias de intervenci&oacute;n deben ser dise&ntilde;adas individualmente, de acuerdo al nivel de funcionamiento del individuo, a sus fortalezas y debilidades e integrar todas las &aacute;reas en las que presente alteraciones. Se enfatiza el aprendizaje de habilidades comunicacionales, sociales, estimular motivaci&oacute;n y disminuir conductas desadaptadas. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> Se trabaja en conjunto con la escuela y los padres mediante abordajes estructurados, con m&eacute;todo cognitivo conductual, preparando al ni&ntilde;o y futuro adulto para integrarse en la comunidad. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> El tratamiento farmacol&oacute;gico se utiliza para s&iacute;ntomas asociados, ya que los s&iacute;ntomas caracter&iacute;sticos del autismo no tienen tratamiento farmacol&oacute;gico espec&iacute;fico hasta el momento. </font></p>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> La evoluci&oacute;n depende de m&uacute;ltiples factores entre los que se encuentran el inicio temprano del tratamiento, severidad de la sintomatolog&iacute;a autista, nivel de organizaci&oacute;n de la familia. </font></p> <font face="Verdana" size="2">     <br> </font>     <p align="left"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2">El pron&oacute;stico se relaciona con nivel intelectual del ni&ntilde;o, la aparici&oacute;n de lenguaje funcional antes de los 5 a&ntilde;os y ausencia de comportamientos estereotipados entre otros. </font></p>     <p align="right"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> <i>    <br> </i></font></p>     <p align="right"><font color="#1f1a17" face="Verdana" size="2"> <i>Dra. Alejandra Severgnini    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </i>Psiquiatra de Ni&ntilde;os y Adolescentes, ex Residente de la C&aacute;tedra de Psiquiatr&iacute;a Pedi&aacute;trica.    <br> Coordinadora del Departamento de Trastornos Profundos del Desarrollo del Centro Cl&iacute;nico del Sur    <br> Directora del Centro Especializado en Reeducaci&oacute;n de Salto </font></p>      ]]></body>
</article>
