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</front><body><![CDATA[ <p><basefont size="3"></p> <b><font size="4" face="Verdana">     <p align="center">Cartas al editor</p> </font></b>     <p><font face="Verdana" size="2">    <br> </font> </p> <font face="Verdana" size="2">     <p align="right">Montevideo, 10 de febrero de 2003 </p> </font>     <p><font face="Verdana" size="2">    <br> </font> </p> <font face="Verdana" style="font-size: 9pt">     <p>Archivos de Pediatr&iacute;a del Uruguay    <br> Direcci&oacute;n    <br> Dra. Marina Caggiani    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Presente </p> </font> <font face="Verdana" size="2">     <p>Le&iacute;da la carta enviada por el Profesor Dr. Fernando Ma&ntilde;&eacute; Garz&oacute;n (Arch Pediatr Urug 2002; 73(4): 257), considero importante enviar alg&uacute;n comentario. </p>     <p>Sin entrar en an&aacute;lisis respecto del motivo principal de dicha carta (no fue citado un trabajo suyo en un art&iacute;culo reciente sobre el mismo tema), quiero referirme s&iacute; a las consideraciones efectuadas sobre un aviso de una f&oacute;rmula l&aacute;ctea. </p>     <p>Personalmente no me parece un aviso agresivo y no me averg&uuml;enza para nada que aparezca en la revista de la Sociedad de Pediatr&iacute;a del Uruguay. </p>     <p>En el n&uacute;mero correspondiente a diciembre de 2002 (volumen 73, n&uacute;mero 4), se dedican 75 p&aacute;ginas al contenido cient&iacute;fico y 10 p&aacute;ginas a propaganda (11,7% de la revista) y una sola p&aacute;gina anuncia f&oacute;rmulas l&aacute;cteas conteniendo una advertencia que se&ntilde;ala entre otras cosas que "la leche materna es la mejor para el lactante". </p>     <p>Anales Espa&ntilde;oles de Pediatr&iacute;a, el &oacute;rgano oficial de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a, una revista de singular prestigio y penetraci&oacute;n en la comunidad pedi&aacute;trica de habla hispana, en su volumen 57(5) de noviembre de 2002 dedica 113 p&aacute;ginas al contenido cient&iacute;fico y 75 p&aacute;ginas (39,8% del n&uacute;mero) a propaganda, y 14 de esas p&aacute;ginas de propaganda est&aacute;n dedicadas a alimentos l&aacute;cteos para lactantes, sin contener ninguna advertencia. </p>     <p>La versi&oacute;n espa&ntilde;ola de Pediatrics (&oacute;rgano oficial de la Academia Americana de Pediatr&iacute;a), en su volumen 54(2) de noviembre de 2002 dedica 61 p&aacute;ginas al contenido cient&iacute;fico y 24 p&aacute;ginas a propaganda (28,2% del n&uacute;mero). De esas 24 p&aacute;ginas, la mitad contiene propaganda de alimentos l&aacute;cteos sin ninguna advertencia. </p>     <p>Todos sabemos lo dif&iacute;cil que resulta editar cada n&uacute;mero de Archivos de Pediatr&iacute;a del Uruguay, mantener la continuidad y el camino que a&uacute;n falta para que nuestra revista tenga el prestigio y el reconocimiento que tienen los Anales Espa&ntilde;oles o la edici&oacute;n espa&ntilde;ola de Pediatrics. </p>     <p>Una de las dificultades principales que tienen los editores radica en financiar cada n&uacute;mero, que tiene un costo muy elevado. Esto es posible porque existen avisadores, que cada vez son menos, y que seguramente seguir&aacute;n siendo menos si se afirma que los avisos son "para verg&uuml;enza de todos". </p>     <p>Archivos de Pediatr&iacute;a del Uruguay tiene una cuarta parte de los avisadores de Anales Espa&ntilde;oles y un tercio aproximadamente de los que tiene la edici&oacute;n espa&ntilde;ola de Pediatrics. Lo que realmente averg&uuml;enza es no poder conseguir avisadores para financiar la publicaci&oacute;n de los n&uacute;meros de la revista de los pediatras uruguayos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No existe ning&uacute;n pediatra uruguayo que no sepa que la leche materna es el mejor alimento para el lactante. Todas las escuelas pedi&aacute;tricas as&iacute; lo han pregonado hasta el cansancio. La propaganda de los "sustitutos" s&oacute;lo permite financiar las publicaciones y no har&aacute; cambiar los conceptos b&aacute;sicos adquiridos por los pediatras uruguayos. </p>     <p>Si los avisadores (que no nos averg&uuml;enzan) nos abandonan, ser&aacute; muy dif&iacute;cil seguramente mantener la continuidad de Archivos de Pediatr&iacute;a del Uruguay. </p>     <p>Agradeciendo la publicaci&oacute;n de la presente, saluda a usted con la m&aacute;s alta consideraci&oacute;n </p>     <p align="right">Dr. Osvaldo Bello </p>     <p>Archivos de Pediatr&iacute;a del Uruguay    <br> Direcci&oacute;n    <br> Dra. Marina Caggiani    <br> Presente </p>     <p>Realizamos un comentario a prop&oacute;sito de un estudio realizado en el Centro Hospitalario Pereira Rossell, cl&iacute;nico, prospectivo, epidemiol&oacute;gico y microbiol&oacute;gico, sistematizado y a doble ciego, en 97 ni&ntilde;os, en su mayor&iacute;a ambulatorios, con diarrea aguda, utilizando <i>Lactobacillus</i> GG vehiculizado en el suero de rehidrataci&oacute;n oral. </p>     <p>Del mismo destacamos la disminuci&oacute;n de la duraci&oacute;n de la diarrea y del n&uacute;mero de deposiciones diarias, sobre todo en aquellos ni&ntilde;os portadores de rotavirus. Se asoci&oacute; adem&aacute;s una aparente reducci&oacute;n del riesgo de evoluci&oacute;n a la diarrea prolongada. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los futuros trabajos deber&iacute;an estar orientados a estudiar la acci&oacute;n del probi&oacute;tico sobre otros microorganismos ent&eacute;ricos, extremando el an&aacute;lisis de variables como dosis&ndash;efecto y veh&iacute;culo utilizado, as&iacute; como a la prevenci&oacute;n de la diarrea aguda infecciosa a trav&eacute;s del consumo diario. </p>     <p>Jasinski C, Tanzi MN y cols. Efecto del <i>Lactobacillus casei </i>administrado en el suero de rehidrataci&oacute;n oral, en el tratamiento de la Enfermedad Diarreica Aguda. Pediatrics 2002; 22 (7): 231-243. </p>     <p align="right">Dra. Maria Noel Tanzi </p>     <p align="right">Durazno, 2 de abril de 2003 </p>     <p>Archivos de Pediatr&iacute;a del Uruguay    <br> Direcci&oacute;n    <br> Dra. Marina Caggiani    <br> Estimada colega: </p>     <p>He le&iacute;do con atenci&oacute;n el trabajo de la Dra. Marina Salment&oacute;n (pediatra-dermat&oacute;loga), secretaria del Comit&eacute; de Dermatolog&iacute;a de la SUP, titulada "Pautas de diagn&oacute;stico y tratamiento de las dermatitis o eczemas en el ni&ntilde;o", publicado en Archivos de Pediatr&iacute;a del Uruguay 2002; 73(4): 236-9. </p>     <p>Felicito a la autora por lograr una muy buena s&iacute;ntesis, dado que es dif&iacute;cil presentaren cuatro p&aacute;ginas una tem&aacute;tica interesante, &nbsp;frecuente y pol&eacute;mica, que desde hace decenios reocupa a cl&iacute;nicos e investigadores que afortunadamente han logrado valios&iacute;simos aportes cl&iacute;nicos, gen&eacute;ticos, bioqu&iacute;micos, etiopatog&eacute;nicos y terap&eacute;uticos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De todas maneras, quiero comentar como pediatra cl&iacute;nico de prolongada actuaci&oacute;n e interesado en la dermatolog&iacute;a pedi&aacute;trica que: </p>     <p>1) La autora &nbsp;no destaca en el texto (s&iacute; en el cuadro) que la dermatitis seborreica (DS) no presenta prurito, o muy poco, principalmente en las etapas iniciales, como vemos en el lactante, a diferencia de la dermatitis at&oacute;pica (DA), donde, como dec&iacute;a Jacquet, "el prurito precede al eczema" y durante casi toda su evoluci&oacute;n es un s&iacute;ntoma cardinal. </p>     <p>Es bien conocido que la DS tiene un comienzo mucho m&aacute;s precoz que el eczema constitucional del lactante, y que &eacute;ste tiene una topograf&iacute;a particular, morfolog&iacute;a caracter&iacute;stica (eritema de l&iacute;mites imprecisos, microvesiculizaci&oacute;n &ndash;como expresi&oacute;n de la intensa espongiosis-, cuyos elementos, al romperse, exudan abundante serosidad, pudi&eacute;ndose apreciar muchas veces los llamados pozos de Davergie, las costras, los signos de infecci&oacute;n cl&iacute;nica y posteriormente liquenificaci&oacute;n, etc&eacute;tera), lo cual muestra un cuadro pr&aacute;cticamente inconfundible, que unido al prurito casi siempre intenso, y los antecedentes de atop&iacute;a familiar en el 75% de los casos, hacen el diagn&oacute;stico positivo. </p>     <p>2) Cuando la doctora se&ntilde;ala "la dermatitis seborreica puede ser la forma de expresi&oacute;n precoz de dermatitis de revelaci&oacute;n m&aacute;s tard&iacute;a como el eczema at&oacute;pico o la psoriasis", creo que expresa un concepto muy discutible y nunca fehacientemente demostrado, en otras palabras, que exista un <i>continuum</i> entre DS, DA o psoriasis. </p>     <p>1)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los ni&ntilde;os portadores de DS padecen una afecci&oacute;n muy com&uacute;n, habitualmente de larga duraci&oacute;n que, por lo tanto, en el curso de su vida podr&aacute;n presentar otras patolog&iacute;as cut&aacute;neas que tengas distintas bases gen&eacute;ticas etiopatog&eacute;nicas, etc&eacute;tera. Es decir, que se tratar&iacute;an de simples coincidencias de entidades diferentes. </p>     <p>2)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dejando de lado los posibles errores de diagn&oacute;stico, la mayor confusi&oacute;n proviene de trabajos con diversas fallas metodol&oacute;gicas. Como ejemplo me permitir&eacute; mencionar el estudio de Manni y colaboradores (1989), quienes hicieron el seguimiento de un grupo de ni&ntilde;os con DS, pero la muestra result&oacute; no ser representativa de la poblaci&oacute;n, los criterios de diagn&oacute;stico no fueron estrictos y completaron el seguimiento s&oacute;lo en el 15% de los casos estudiados, llegando, no obstante, a la conclusi&oacute;n de que "habr&iacute;a una relaci&oacute;n entre la DS y la psoriasis".    <br> Pero un trabajo posterior de Karin Minouni y colaboradores (1995), usando una muestra representativa, criterios de diagn&oacute;stico estrictos y un seguimiento de 10 a&ntilde;os en el 46% de los estudiados, constat&oacute; que la incidencia de psoriasis fue del 1% (igual que en la poblaci&oacute;n general). S&oacute;lo encontraron cinco at&oacute;picos, cuatro de los cuales ten&iacute;an antecedentes familiares claros. La &uacute;nica patolog&iacute;a cut&aacute;nea af&iacute;n a la DS fue el hallazgo de &nbsp;que el 8% de los estudiados a largo plazo ten&iacute;an la forma adulta de la &nbsp;DS.    <br> Por lo tanto, no se comprob&oacute; un continuum patol&oacute;gico, y s&iacute; que el pron&oacute;stico de la DS afortunadamente sigue siendo favorable.</p>     <p>3)&nbsp;&nbsp;&nbsp; </font> <font face="Verdana" size="2">Con respecto a la DA, a partir de los estudios en la d&eacute;cada del 20, en que Coca y Cook la consideraron como una manifestaci&oacute;n cut&aacute;nea de un fen&oacute;meno de hipersensibilidad precoz a diferentes alergenos (alimentarios, ambientales, bacterianos, etc&eacute;tera), se hicieron muchos estudios que culminaron con los hallazgos de Ishaka e Ishaka del rol de la IgE &iacute;ntimamente relacionada con las reacciones de tipo I de Coombs y Gell.    <br> Por otra parte, se ha confirmado la participaci&oacute;n de reacciones de hipersensibilidad retardada mediadas &nbsp;por c&eacute;lulas T del tipo 4 de Coombs y Gell completando el complejo cuadro de los componentes inmunitarios humorales y celulares estrechamente interrelacionados (dependientes de c&eacute;lulas B y T respectivamente) como lo sintetizaron muy bien los Dres. Carmona, Macedo y Espasand&iacute;n en el cap&iacute;tulo 21 "Dermatitis at&oacute;pica", en el conocido libro del Dr. Baluga y colaboradores. Sobre este punto quiero destacar la importancia que ha tenido el descubrimiento del doble rol de las c&eacute;lulas de Langerhans (CL) en la fase aguda, abundantes en el at&oacute;pico, muy ricas en receptores para IgE, en donde dicha inmunoglobulina act&uacute;a como llave para la penetraci&oacute;n de alergenos en la CL donde son procesador y presentados a las c&eacute;lulas T que son activadas para finalmente diferenciarse en Th2, que a su vez activan a las CL, las cuales desencadenan el proceso inflamatorio al&eacute;rgico agudo, y por otra parte, mediante la IL4 activa las c&eacute;lulas B para producir IgE, cerrando el circuito reforzador de las manifestaciones de hipersensibilidad. Finalmente apareci&oacute; otro inesperado actor, el queratinocito, que activado por los superant&iacute;genos (toxinas bacterianas) producen citocinas proinflamatorias, etc&eacute;tera, que mantienen la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de la fase posterior. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Finalmente, como nos ense&ntilde;&oacute; el maestro de la dermatolog&iacute;a pedi&aacute;trica en el hospital Pedro Visca, el Dr. J.A. Tiscornia Denis: para hacer un diagn&oacute;stico positivo en la pr&aacute;ctica, sigue siendo insustituible una correcta anamnesis personal y familiar, un examen minucioso de las lesiones, que deben ser descritas detalladamente, documentar su evoluci&oacute;n posterior incluidas las respuestas a los tratamientos instituidos. Completar con la observaci&oacute;n de la piel no afectada y el resto del examen general teniendo siempre presente que la patolog&iacute;a cut&aacute;nea puede ser la expresi&oacute;n visible de una afecci&oacute;n general mucho m&aacute;s severa. Por ejemplo, para la DS extensiva hay que descartar el Leines-Moussus; para la DA, el s&iacute;ndrome de Wiskkott-Aldrich, la enfermedad de Buckley, la histiocitosis de Langerhans, que tienen su cl&iacute;nica, paracl&iacute;nica, pron&oacute;stico reservado y tratamiento particular. </p>     <p align="right">Sin m&aacute;s, saluda a usted atentamente </p> </font>     <p><font face="Verdana" size="2">    <br> </font> </p> <font face="Verdana" size="2">     <p align="right">Dr. B.O. Mourelle Cazabonnet </p> </font>      ]]></body>
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