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<journal-title><![CDATA[Archivos de Pediatrķa del Uruguay]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Trastornos de conducta en la adolescencia]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p><basefont size="3"><multicol gutter="18" cols="2"></multicol></p> <font face="Verdana" size="2">     <p>Trastornos de conducta en la adolescencia </p>     <p>Comit&eacute; de Adolescencia de la Sociedad Uruguaya de Pediatr&iacute;a </p> </font> <font face="Verdana" size="4">     <p><b>Trastornos de conducta en la adolescencia </b> </p> </font> <font face="Verdana" size="2">     <p>COMIT&eacute; DE ADOLESCENCIA DE LA SOCIEDAD URUGUAYA DE PEDIATR&iacute;A </p> </font>     <p></p> <hr size="1">     <p></p>     <p><font face="Verdana" size="2">    <br> </font> </p> <font face="Verdana" size="2">     <p>1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&iquest;A qu&eacute; se denomina trastornos de la conducta en la adolescencia? </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La expresi&oacute;n "trastornos de la conducta" corresponde a una denominaci&oacute;n sumamente amplia; con fines did&aacute;cticos se los clasifica seg&uacute;n el DSM IV, (clasificaci&oacute;n psiqui&aacute;trica norteamericana) como aquellos trastornos mentales caracterizados por problemas de comportamiento, en adolescentes que antes de los 18 a&ntilde;os se hayan caracterizado por presentar por lo menos tres de los siguientes criterios para calificar para el diagn&oacute;stico espec&iacute;fico de trastornos de la conducta: </p> <ul>       <li>Robar sin atacar a una v&iacute;ctima directamente. Incluye robo con violencia en una casa. </li>       <li>Ausentarse sin aviso de la casa, por lo menos toda la noche en m&aacute;s de una oportunidad, mientras se vive con los padres o sus equivalentes. Incluye irse de la casa paterna para nunca retornar. </li>       <li>Mentir a menudo, excluyendo el tener que hacerlo para evitar el maltrato f&iacute;sico o el abuso sexual. </li>       <li>Provocar incendios en forma deliberada. </li>       <li>Faltar a clase, hacerse "la rabona" a menudo. </li>       <li>Entrar sin autorizaci&oacute;n en otra casa, o en el autom&oacute;vil de otra persona. </li>       <li>Destruir en forma deliberada la propiedad ajena. </li>       <li>Ser cruel f&iacute;sicamente con los animales. </li>       <li>Haber forzado a alguien a tener actividad sexual. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Haber utilizado armas de cualquier tipo en peleas en m&aacute;s de una oportunidad. </li>       <li>Ser el que a menudo inicia las peleas y provoca ri&ntilde;as. </li>       <li>Haber robado, da&ntilde;ando a su v&iacute;ctima directamente (atraco, extorsi&oacute;n, robo a mano armada). </li>       <li>Ser cruel f&iacute;sicamente con la gente. </li>     </ul>     <p>A pesar de la aplicaci&oacute;n de esta herramienta, el diagn&oacute;stico positivo es cuestionado en su validez en cuanto a su valor de entidad nosogr&aacute;fica, al definirse exclusivamente por un conjunto sintom&aacute;tico sin tener en cuenta la estructura de personalidad del ni&ntilde;o o adolescente, as&iacute; como en sus implicancias pron&oacute;sticas y evolutivas. </p>     <p>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&iquest;Son frecuentes los trastornos de conducta en la adolescencia? </p>     <p>No se encontraron datos estad&iacute;sticos nacionales; los estudios epidemiol&oacute;gicos en Argentina, muestran que los primeros s&iacute;ntomas aparecen en la ni&ntilde;ez y se dan en promedio a los 14,7 a&ntilde;os; m&aacute;s frecuente en varones que en mujeres y pueden tener, como vimos, diversas formas de presentaci&oacute;n. </p>     <p>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&iquest;Porqu&eacute; se producen? &iquest;Cu&aacute;les son sus causas? </p>     <p>Las causas son multifactoriales; y dentro de ellas deben mencionarse a los ni&ntilde;os temperamentalmente dif&iacute;ciles o irritables; con trastornos de d&eacute;ficit atencional y/o dificultades en el aprendizaje, sobre todo en el tipo de inicio infantil. En el tipo de inicio adolescente, luego de los 10 a&ntilde;os, aparecen las conductas llamadas antisociales frente al estr&eacute;s psicosocial, as&iacute; como el consumo de sustancias, entre otras. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se debe recordar que el recurso de la acci&oacute;n, lo que t&eacute;cnicamente se conoce como "pasaje al acto", constituye una caracter&iacute;stica de este per&iacute;odo. La crisis adolescente conmociona todo el psiquismo en una reestructuraci&oacute;n que toca la identidad en s&iacute; misma, la identidad sexual, los roles en la familia y los roles sociales, la vocaci&oacute;n, los ideales, lo que exige un trabajo de elaboraci&oacute;n ps&iacute;quica por momentos penoso, angustiante. </p>     <p>4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&iquest;Porqu&eacute; el adolescente adopta estas conductas? </p>     <p>En la adolescencia se transita el camino de la dependencia a la autonom&iacute;a, en el que pueden hallarse obst&aacute;culos, tanto en el/la adolescente, su familia, y/ o su entorno. </p>     <p>En lo que ata&ntilde;e a cada adolescente, los trastornos en esta &aacute;rea son indicadores de una falla temporaria o permanente en la capacidad de elaboraci&oacute;n s&iacute;quica de los conflictos; de una imposibilidad de "metabolizar" las emociones contradictorias con que se enfrenta. Se trata de un "cortocircuito" ps&iacute;quico; de la imposibilidad de pensar en determinado momento y como consecuencia "recurrir a la acci&oacute;n". </p>     <p>La familia juega un papel fundamental en estas conductas del adolescente, tanto en su g&eacute;nesis como en la perpetuaci&oacute;n de las mismas; es la "matriz de socializaci&oacute;n" de los j&oacute;venes. En definitiva, el/la adolescente es el espejo en el que se mira cada familia. </p>     <p>Tambi&eacute;n el entorno, los "n&uacute;cleos de socializaci&oacute;n", entre los que figuran los amigos, las instituciones, los medios masivos de comunicaci&oacute;n, el contexto social en general cumplen, en este sentido, su papel. </p>     <p>5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&iquest;Puede el trastorno de conducta ser indicador de un trastorno mental? </p>     <p>S&iacute; puede, de ah&iacute; la importancia de plantearse en cada caso la necesidad de consultar con t&eacute;cnicos del &aacute;rea de la salud mental. </p>     <p>Deber&iacute;a investigarse la existencia de depresi&oacute;n, trastorno bipolar, psicosis, psicopat&iacute;a y otras. </p>     <p>La depresi&oacute;n en el ni&ntilde;o y adolescente se presenta, muchas veces, sin toda la sintomatolog&iacute;a t&iacute;pica del adulto; puede enmascararse en actos, as&iacute; como en quejas som&aacute;ticas o con mal humor e irritabilidad. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El trastorno bipolar, que se expresa como problema de conducta, es frecuente y deber&aacute; tenerse en cuenta. </p>     <p>El trastorno de conducta como inicio de una psicosis es poco frecuente, adem&aacute;s tiene la caracter&iacute;stica de que la conducta adquiere connotaciones m&aacute;s bizarras. </p>     <p>En la psicopat&iacute;a, el paciente agrede el entorno en busca de un beneficio propio, en un contexto de sadismo y desconsideraci&oacute;n absoluta por el otro. El psicop&aacute;tico es absolutamente incapaz de ponerse en el lugar de los dem&aacute;s, por lo cual no experimenta sentimientos de culpa. </p>     <p>6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&iquest;Porqu&eacute; el adolescente roba, miente o transgrede las normas? </p>     <p>Existen m&uacute;ltiples causas que siempre deber&aacute;n rastrearse en la historia personal del adolescente, su familia y/o su contexto. Uno de los motivos que subyace a los denominados trastornos de conducta es la baja tolerancia a la frustraci&oacute;n, que siente como injusta, como castigo y no como parte de las limitaciones que implica el vivir en sociedad. </p>     <p>Otro de los motivos es la omnipotencia, que puede llegar incluso hasta el desaf&iacute;o a la muerte. Es un forzamiento de los l&iacute;mites que busca borrar la idea de que somos seres finitos, mortales. Conducir a altas velocidades transgrediendo las normas de tr&aacute;nsito es uno de los ejemplos de esto. </p>     <p>Por su parte, en el robo hay un intento por apropiarse de algo valioso que inconscientemente representa "algo m&aacute;s", de gran valor afectivo. As&iacute; el dinero simboliza el poder de los padres y de los adultos en general, que el adolescente siente le es negado por mezquindad o avaricia. </p>     <p>Es necesario tener en cuenta que pueden haber existido privaciones afectivas de relevancia en la infancia de estos j&oacute;venes, por lo que una respuesta punitiva s&oacute;lo consigue reavivar esta carencia. </p>     <p>Muchas veces la mentira es un s&iacute;ntoma que expresa la profunda convicci&oacute;n de que no se es entendido. Si dijese la verdad quedar&iacute;a indefenso y jam&aacute;s lograr&iacute;a lo deseado o necesitado. A veces es un intento de escapar a la "invasi&oacute;n" paterna. Tener algo secreto, algo propio, algo "&iacute;ntimo" puede vehiculizarse a trav&eacute;s de la mentira y el ocultamiento. </p>     <p>7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&iquest;C&oacute;mo responder frente a los trastornos de conducta? </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Depender&aacute;, en primer lugar, de la gravedad de los mismos y, en segundo lugar, de las caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas del adolescente, su personalidad, el contexto familiar y social en que se encuentre, pero siempre se deber&aacute;n mantener dos &nbsp;principios fundamentales: comprensi&oacute;n y firmeza. </p>     <p>Comprensi&oacute;n, que no implica alianza ni justificaci&oacute;n, ni minimizaci&oacute;n del hecho, sino disposici&oacute;n a escuchar emp&aacute;ticamente. </p>     <p>Firmeza, para manifestar la valoraci&oacute;n de lo sucedido; la condena al hecho, no al adolescente. </p>     <p>La confrontaci&oacute;n de valores y la apertura mental para comprenderlo, deber&aacute;n integrarse de manera equilibrada en la respuesta. </p>     <p>Presumiendo este trastorno en un ni&ntilde;o o adolescente, se sugiere la consulta con el especialista en salud mental. </p>     <p>Quiz&aacute;s no est&eacute; de m&aacute;s decir que el &eacute;xito de las intervenciones depende siempre de la calidad de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente que se haya logrado entablar. </p>     <p>Bibliograf&iacute;a </p> </font>     <p></p> <hr size="1">     <p></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">Barrantes G.</font></b><font  face="Verdana" size="2"> El duelo en la adolescencia. Una cr&iacute;tica de la versi&oacute;n rom&aacute;ntica. In: Solum Donas. Adolescencia y juventud en Am&eacute;rica Latina. Costa Rica: LUR, 2001. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Brandt L, Giovacchini P et al.</b> Adolescentes borderline. Buenos Aires: Nueva Visi&oacute;n, 1989. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Caplan G, Lebovici S.</b> Psicolog&iacute;a social de la Adolescencia. Buenos Aires: Piados, 1973. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>American Psychiatric Association</b>. DSM IV. Manual diagn&oacute;stico y estad&iacute;stico de los trastornos mentales. Washington DC: APA, 1994. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Kernberg O</b>. Diagn&oacute;stico diferencial en la adolescencia. In: Trastornos graves de la personalidad. M&eacute;jico: Manual Moderno, 1987; 3: 46-59. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Romano V&aacute;zquez P</b>. Valoraci&oacute;n psiqui&aacute;trica del adolescente en consultorio m&eacute;dico. In: Dulanto. El Adolescente. M&eacute;jico: McGraw-Hill Interamericana, 2000. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Urz&uacute;a R. </b>La salud mental del adolescente. Una aproximaci&oacute;n de psicopatolog&iacute;a evolutiva. In: EDISA Educaci&oacute;n a distancia en salud del adolescente. M&oacute;dulo 10. Buenos Aires: UBA, 1997.    <br> </font> </p> <b><font face="Verdana" size="2">     <p>Winnicot D. Psicoterapia de los trastornos de car&aacute;cter. In: El proceso de maduraci&oacute;n en el ni&ntilde;o. Barcelona: Laja, 1965; 11: 247-65. </p> </font><font face="Times,Times New Roman" size="2">     <p></p> </font></b>      ]]></body>
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