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</front><body><![CDATA[ <p><b><font face="Verdana" size="4">Funci&oacute;n tiroidea materna y la salud del ni&ntilde;o en gestaci&oacute;n </font></b></p>      <p>&nbsp;</p>  <font face="Verdana" size="2">     <p>DR. JOS&eacute; GARC&iacute;A LORIENTE <a name="1-"></a><a href="#.">*</a> </p>      <p><a name="."></a><a href="#1-">* </a>Presidente de la Sociedad Uruguaya de Endocrinolog&iacute;a Pedi&aacute;trica </p>  </font>     <p></p>  <hr size="1">     <p></p>      <p><font face="Verdana" size="2">ES SABIDO QUE EL NI&ntilde;O que se est&aacute; desarrollando necesita un claustro materno en &oacute;ptimas condiciones de salud. Existe una interrelaci&oacute;n materno-fetal imprescindible para este fin. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Nos referiremos fundamentalmente al &aacute;rea del crecimiento y maduraci&oacute;n del sistema nervioso central. Su importancia es b&aacute;sica, ya que establecer&aacute; la diferencia de la especie frente al resto de la vida animal. Este proceso est&aacute; estrechamente vinculado y dependiente de una funci&oacute;n tiroidea normal. Un aporte disminuido de hormonas tiroideas acarrear&aacute; efectos devastadores y definitivos. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">En esta problem&aacute;tica existen dos situaciones a tener en cuenta: a) el ni&ntilde;o es portador de un hipotiroidismo cong&eacute;nito o b) la madre se encuentra hipotiroidea durante la gestaci&oacute;n. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">La primera posibilidad, por tener una frecuencia aproximada de uno cada 2.500 nacimientos, ha motivado el "screening" neonatal obligatorio. Hoy en d&iacute;a es ampliamente conocido en el ambiente m&eacute;dico, sobre todo en el equipo que integra una gestaci&oacute;n: endocrin&oacute;logo, ginecotoc&oacute;logo, perinat&oacute;logo - pediatra, el m&eacute;dico de familia, etc&eacute;tera. Incluso se encuentra bastante difundido entre los padres, a quienes habitualmente se les informa que al momento de nacer se realizar&aacute; el estudio correspondiente. As&iacute;, en sangre del cord&oacute;n, las dosificaciones hormonales detectar&aacute;n la posible falla cong&eacute;nita. Y que en caso de dudas, se le reclasificar&aacute; y de confirmarse, se establecer&aacute; el tratamiento inmediato. Siguiendo estos pasos, el ni&ntilde;o estar&aacute; protegido. </font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Pero es con respecto a la segunda posibilidad que hoy queremos detenernos. Para esto, es bueno recordar algunos puntos de la fisiolog&iacute;a materno-fetal. Hace unos a&ntilde;os, se cre&iacute;a que la placenta constitu&iacute;a una barrera pr&aacute;cticamente total para el pasaje de las hormonas tiroideas maternas. Esto se explicaba por una enzima placentaria, llamada deyodinasa III, que trasformaba la tetrayodotironina (T4) en compuestos yodados sin actividad biol&oacute;gica, como T3 reversa (rT3). A su vez la triyodotironina (T3) era convertida en mono y diyodotironina, tambi&eacute;n sin actividad. Hoy en d&iacute;a, si bien se mantiene esta idea, se sabe que la placenta aun actuando como filtro, no lo es totalmente y permite pasar la cantidad hormonal necesaria para el crecimiento y desarrollo del nuevo ser. Es tan importante este aporte que durante la primera mitad del embarazo, la madre es la &uacute;nica fuente hormonal tiroidea, reci&eacute;n desde la vig&eacute;sima semana de gestaci&oacute;n comienza el aporte fetal. &Eacute;sta se va incrementando progresivamente, pero aun al final del embarazo el aporte materno es 20% del total. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Por lo tanto, si esto no se cumple correctamente, aunque el ni&ntilde;o tenga su sistema tiroideo en normal desarrollo, pueden ocurrir fallas neurales. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Es necesario tener en cuenta este riesgo, ya que la hipofunci&oacute;n materna, como luego veremos, puede ser muy leve y pasar desapercibida. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Para explicar esta necesidad de control, debemos recordar que el embarazo va a incrementar las necesidades de T4 en aproximadamente 25 a 50%. Esto se debe a varias causas: a) hay un incremento de la masa biol&oacute;gica integrada por la madre, el hijo y la placenta, donde se deben distribuir las hormonas tiroideas; b) los estr&oacute;genos, aumentados durante el embarazo, incrementan las prote&iacute;nas trasportadoras (TBG) de T4 y T3, las que ser&aacute;n ocupadas por las mismas y c) hay una mayor metabolizaci&oacute;n de las hormonas tiroideas a nivel placentario, como antes se se&ntilde;al&oacute;. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Por lo tanto toda madre potencial debe estar al tanto de este riesgo. &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an las j&oacute;venes que estar&iacute;an expuestas a esta situaci&oacute;n? Por supuesto, en toda paciente que se sabe que es hipotiroidea y que se halle o no en tratamiento. Es necesario que su m&eacute;dico tratante le advierta que en caso de quedar embarazada, deber&aacute; controlarse y si es necesario, ajustar la dosis de la hormona tiroidea que recibe. Lo mismo cuenta para aquellas pacientes que han sido intervenidas del tiroides o que han recibido iodo radiactivo, o las que tienen bocio y que incluso hasta ese momento se han mantenido dentro de valores hormonales normales. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">No debe ser olvidada tampoco la posibilidad de hipotiroidismo de la madre hipertiroidea, en tratamiento con f&aacute;rmacos antitiroideos, en las que siempre se tratar&aacute; de mantener la T4 en niveles normales altos. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Por esto es que en toda mujer que se encuentre en las causales antes descriptas, debe ser instruida de que en caso de desear el embarazo, es preferible confirmar la eufunci&oacute;n con antelaci&oacute;n a la concepci&oacute;n y que, cuando &eacute;sta ocurra, deber&aacute;n hacerse los controles y ajustes necesarios para mantenerla. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">El riesgo mayor es el hipotiroidismo leve que pueda ocurrir y pasar desapercibido da&ntilde;ando definitivamente al ni&ntilde;o. Es bueno tener en cuenta que la hipofunci&oacute;n tiroidea debida a la cirug&iacute;a o al iodo radiactivo (I</font><sup><font face="Verdana" size="2">131</font></sup><font face="Verdana" size="2">), puede necesitar mayor y m&aacute;s r&aacute;pida reposici&oacute;n y ajuste, ya que tendr&aacute; menor o ninguna producci&oacute;n propia. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Para terminar y reafirmando estos conceptos, se&ntilde;alaremos que Haddow y colaboradores (N Engl J Med, agosto de 1999), han confirmado que las madres que tienen hipotiroidismo durante este per&iacute;odo, incrementan el n&uacute;mero de fallas del cociente intelectual del ni&ntilde;o que est&aacute;n gestando. El estudio se realiz&oacute; en 25.216 pacientes embarazadas, durante el transcurso de tres a&ntilde;os. Siete a ocho a&ntilde;os despu&eacute;s evaluaron los ni&ntilde;os, apreciando que si bien en la poblaci&oacute;n general, el cociente intelectual de los ni&ntilde;os puede ser inferior a 85 en aproximadamente 5%, en los de las madres gestantes hipotiroideas se incrementaba a 19%. </font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Por lo tanto, el m&eacute;dico general o el endocrin&oacute;logo que est&aacute;n tratando o controlando una paciente con una tiroideopat&iacute;a real o potencialmente hipofuncional, as&iacute; como el ginec&oacute;logo que estar&aacute; siguiendo el embarazo y del mismo modo el perinat&oacute;logo, deber&aacute;n formar un frente com&uacute;n que tenga por finalidad la protecci&oacute;n del desarrollo neurol&oacute;gico, ya que en gran parte es medicina preventiva con gran incidencia social. &nbsp; </font></p>  <font face="Verdana" size="2">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Bibliograf&iacute;a </p>  </font>     <p></p>  <hr size="1">     <p></p>  <font face="Verdana" size="2">     <p>1. <b>Haddow JE, Palomaki GE, Allan WC et al.</b> Maternal thyroid deficiency during pregnancy and subsequent neuropsychological development of the child. N Engl J Med 1999; 341:549-55. </p>      <p>2. <b>Mandel SJ, Burrow GN</b>. Diagnosis and treatment of thyroid disease during pregnancy. In: DeGroot LJ, Jameson JL. Endocrinology. 4th ed. Philadelphia: WB Saunders, 2001: pp. 2446-63 (Chap 184). </p>      <p>3. <b>Mandel SJ, Larsen PR, Seely EW et al</b>. Increased need for thyroxine during pregnancy in women with primary hypothyroidism. N Engl J Med 1990; 323: 91-96. </p>  </font>      ]]></body>
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