<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1688-0390</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Médica del Uruguay]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. Méd. Urug.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1688-0390</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Sindicato Médico del Uruguay]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1688-03902016000300009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Campo disciplinar y campo profesional de la psicología médica. Enfoque biopsicosocial de la medicina: 30 años después]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dapueto]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan José]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Facultad de Medicina, Universidad de la República Director del Departamento Clínico de Medicina Director del Departamento de Psicología Médica]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>Uruguay</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2016</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2016</year>
</pub-date>
<volume>32</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>197</fpage>
<lpage>204</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1688-03902016000300009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1688-03902016000300009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1688-03902016000300009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[A partir de la conmemoración del 30º aniversario de la creación del Departamento de Psicología Médica de la Facultad de Medicina, se propone una reflexión sobre el desarrollo de esta disciplina tanto en los aspectos propiamente disciplinares como profesionales. Se reconoce como antecedente el aporte fundamental de los docentes de la línea de Psicología del Ciclo Básico del Plan 68, quienes provenían principalmente del campo psicoanálitico, de la medicina del comportamiento y de la psicología de la salud. Se destaca la importancia que tuvo la inclusión del modelo biopsicosocial de George Engel tanto en el desarrollo teórico como en la práctica asistencial y docente. Se describe el campo profesional en sus aspectos asistenciales y docentes. En especial, se comentan las nuevas propuestas y desafíos que surgen a partir del plan de estudio aprobado en el año 2008 y la forma en que la psicología médica está procurando acompañar este desarrollo. Se plantea también el enfoque de la medicina centrada en el paciente con énfasis en la mejora de la calidad de la asistencia, el desarrollo de las habilidades comunicacionales del médico y los temas del profesionalismo.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Abstract Upon the thirtieth anniversary of the creation of the Medical Psychology Department of the School of Medicine, the study presents a discussion on the development of the discipline, both in terms of its field of action and in professional aspects. The foundational basis can be traced up to the Plan 1968 with the contribuition of professors who manily had a background in psychoanalysis, behavioral medicina, and health psychology. The importance of the inclusion of Gerorge Engel&#8217;s biopsychosocial model, both theoretically and in the provision of healthcare services is hereby pointed out. Its professional field is described in terms of service and training. In particular, new proposals and challenges arising from a studies plan approved in 2008 are commented, and the approach by Medical Psychology is discussed. Likewise, the approach of a patient-centered medicine medicine is analysed, emphasizing on the improvement of healthcare quality, the development of physicians&#8217; communication skills and professionalism issues.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="pt"><p><![CDATA[Resumo Tomando como ponto de partida a comemoração do 30º aniversário da criação do Departamento de Psicologia Médica da Facultad de Medicina - UdelaR, propõe-se uma reflexão sobre a evolução desta disciplina tanto nos aspectos propriamente disciplinares como profissionais. Reconhece-se como antecedente a contribuição fundamental dos docentes da linha de Psicologia do Ciclo Básico do Plano 68, originários principalmente do campo psicanalítico, da medicina do comportamento e da psicologia da saúde. Destaca-se a importância da inclusão do modelo biopsicossocial de George Engel tanto na evolução teórica como na prática assistencial e docente. Descreve-se o campo profissional nos aspectos assistenciais e docentes. Especialmente comentam-se as novas propostas e os desafios que surgem do Plano de Estudos aprovado em 2008 e a forma que a psicologia médica está procurando para acompanhar essas mudanças. Aborda-se também o enfoque da medicina centrada no paciente com ênfase na melhoria da qualidade da assistência, o desenvolvimento das habilidades de comunicação do médico e os temas do profissionalismo.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[PSICOLOGÍA MÉDICA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CUIDADOS CENTRADOS EN EL PACIENTE]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[MODELO BIOPSICOSOCIAL]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[EDUCACIÓN MÉDICA]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><strong><font size="4">Campo disciplinar y campo profesional de la psicolog&iacute;a m&eacute;dica. Enfoque biopsicosocial de la medicina: 30 a&ntilde;os despu&eacute;s</font></strong></p>     <p>Dr. Juan Jos&eacute; Dapueto<a name="a1"></a><a href="#a">*</a></p> <strong>     <p>Resumen</p> </strong>     <p>A partir de la conmemoraci&oacute;n del 30&ordm; aniversario de la creaci&oacute;n del Departamento de Psicolog&iacute;a M&eacute;dica de la Facultad de Medicina, se propone una reflexi&oacute;n sobre el desarrollo de esta disciplina tanto en los aspectos propiamente disciplinares como profesionales. Se reconoce como antecedente el aporte fundamental de los docentes de la l&iacute;nea de Psicolog&iacute;a del Ciclo B&aacute;sico del Plan 68, quienes proven&iacute;an principalmente del campo psicoan&aacute;litico, de la medicina del comportamiento y de la psicolog&iacute;a de la salud. Se destaca la importancia que tuvo la inclusi&oacute;n del modelo biopsicosocial de George Engel tanto en el desarrollo te&oacute;rico como en la pr&aacute;ctica asistencial y docente. Se describe el campo profesional en sus aspectos asistenciales y docentes. En especial, se comentan las nuevas propuestas y desaf&iacute;os que surgen a partir del plan de estudio aprobado en el a&ntilde;o 2008 y la forma en que la psicolog&iacute;a m&eacute;dica est&aacute; procurando acompa&ntilde;ar este desarrollo. Se plantea tambi&eacute;n el enfoque de la medicina centrada en el paciente con &eacute;nfasis en la mejora de la calidad de la asistencia, el desarrollo de las habilidades comunicacionales del m&eacute;dico y los temas del profesionalismo.</p>     <p><strong>Palabras clave:</strong> PSICOLOG&Iacute;A M&Eacute;DICA</p>     <p>CUIDADOS CENTRADOS EN EL PACIENTE</p>     <p>MODELO BIOPSICOSOCIAL</p>     <p>EDUCACI&Oacute;N M&Eacute;DICA</p>     <p><a name="a"></a><a href="#a1">*</a> Doctor en Medicina. Doctor en Ciencias M&eacute;dicas.Profesor, Director del Departamento de Psicolog&iacute;a M&eacute;dica.Director del Departamento Cl&iacute;nico de Medicina. Facultad de Medicina, Universidad de la Rep&uacute;blica, Uruguay.</p>     <p>Correspondencia: Juan Jos&eacute; Dapueto. Departamento de Psicolog&iacute;a M&eacute;dica. Hospital de Cl&iacute;nicas. Av. Italia 2870, piso 15. 11000, Montevideo, Uruguay.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Financiaci&oacute;n: Este trabajo no cont&oacute; con financiaci&oacute;n.Conflictos de inter&eacute;s: No existen conflictos de intereses a declarar.</p>     <p>Recibido: 29/1/16 Aprobado: 10/5/16</p> <strong>     <p>El campo disciplinar de la psicolog&iacute;a m&eacute;dica</p> </strong>     <p>Al definir un campo disciplinar debemos tener en cuenta un conjunto espec&iacute;fico de conocimientos que constituyen el objeto de estudio de la disciplina, sus referencias te&oacute;ricas y sus desarrollos. Es un espacio de construcci&oacute;n de la disciplina desde diferentes vertientes te&oacute;ricas en tensi&oacute;n y conflicto. El campo disciplinar da sustento al campo profesional con su experticia, sus competencias, sus autoridades cient&iacute;ficas y sus profesionales. Las pr&aacute;cticas profesionales no sustentadas en una disciplina carecen de validez y, en el caso de las ciencias de la salud, pueden resultar en da&ntilde;o para las personas. Hace 30 a&ntilde;os fue necesario definir un campo disciplinar para la psicolog&iacute;a m&eacute;dica, para el cual no hab&iacute;a muchos antecedentes que pudieran servir de referencia o modelo. Imaginemos el campo disciplinar como un damero al que vamos agregando las piezas una a una hasta empezar el juego. Las piezas negras son los profesionales con sus pr&aacute;cticas, las piezas blancas son los problemas que esas pr&aacute;cticas procuran resolver. En el caso del juego de damas, todas las piezas tienen la misma forma, se mueven de igual manera, con solo dos posibles direcciones en diagonal y siempre en un mismo sentido. Cuando las piezas &ldquo;pr&aacute;ctica profesional&rdquo; se enfrentan a las piezas &ldquo;problema a resolver&rdquo; las alternativas son pocas: esquivar o comer. Podr&iacute;amos decir que el campo disciplinar del juego de damas es relativamente sencillo. Ahora repitamos el procedimiento para el juego de ajedrez. Aqu&iacute; las piezas difieren entre s&iacute; y deben jugar de manera integrada y complementaria para lograr el objetivo que es jaquear el n&uacute;cleo central del problema a resolver. No es lo mismo el juego de la torre que alberga a los arqueros y a las armas de asedio, que la caballer&iacute;a, o el obispo, la reina, el rey, o los aprendices, tambi&eacute;n llamados peones. Difieren en su rol, provienen de contextos diferentes, tienen historias y destinos diversos. Las piezas de ajedrez est&aacute;n obligadas a funcionar coordinadamente, dir&iacute;amos como un equipo, porque para alcanzar el objetivo com&uacute;n se requiere una estrategia y t&aacute;cticas que solo pueden ejecutarse en forma sin&eacute;rgica.</p>     <p>&iquest;Qu&eacute; tiene que ver esta analog&iacute;a del tablero de damas y ajedrez con el nacimiento del Departamento de Psicolog&iacute;a M&eacute;dica (DPM) de la Facultad de Medicina?</p>     <p>En 1985, cuando se crea el DPM, fue necesario generar un espacio de construcci&oacute;n colectiva de una disciplina novedosa en el pa&iacute;s pero tambi&eacute;n novedosa en el mundo. Las piezas estaban, pero proven&iacute;an de otros tableros, de otros campos disciplinares. Difer&iacute;an en sus trayectorias, sus marcos te&oacute;ricos, sus competencias profesionales. Ten&iacute;an en com&uacute;n sus prejuicios y desconfianzas. Esta construcci&oacute;n de la disciplina gener&oacute; preguntas tan b&aacute;sicas como movilizadoras. &iquest;Qu&eacute; es esto de la psicolog&iacute;a m&eacute;dica? &iquest;Es psicolog&iacute;a para m&eacute;dicos? &iquest;Es psicosom&aacute;tica? &iquest;Debiera llamarse psicolog&iacute;a m&eacute;dica o medicina psicosocial? &iquest;Debiera ser psicolog&iacute;a de la salud o psicolog&iacute;a del hospital general? &iquest;Debe limitarse al segundo y tercer nivel de atenci&oacute;n o puede incluir al primer nivel? &iquest;Es una nueva especialidad m&eacute;dica o una subespecialidad de la psiquiatr&iacute;a? &iquest;Por qu&eacute; escindirse del campo disciplinar ya existente de la psiquiatr&iacute;a?</p>     <p>Era un momento fermental estimulado por el calor de la primavera democr&aacute;tica posdictadura y posintervenci&oacute;n, &eacute;poca en la que la Facultad retomaba el esp&iacute;ritu del plan 68, que hab&iacute;a apuntado a la construcci&oacute;n de una medicina humanista con una l&iacute;nea directriz que era &ldquo;devolver la medicina al campo de las ciencias antropol&oacute;gicas&rdquo;, al campo de las ciencias de lo humano. Aquel grupo inicial de docentes de lo que fuera la l&iacute;nea de Psicolog&iacute;a del Ciclo B&aacute;sico, quienes casi en su totalidad proven&iacute;an del psicoan&aacute;lisis, hab&iacute;a dejado una profunda impronta en la definici&oacute;n del campo disciplinar y se hab&iacute;a constituido en la principal referencia en el momento de retomar la tarea a la ca&iacute;da de la intervenci&oacute;n.</p>     <p>Del psicoan&aacute;lisis proven&iacute;a la actitud cr&iacute;tica y la interpelaci&oacute;n a la ciencia m&eacute;dica organicista en su visi&oacute;n reduccionista y en su pr&aacute;ctica autoritaria. El psicoan&aacute;lisis ofrec&iacute;a tambi&eacute;n la posibilidad de que el m&eacute;dico comprendiera la importancia de los fen&oacute;menos interpersonales que se juegan en la relaci&oacute;n entre el m&eacute;dico y el paciente, an&aacute;logos a los que se viven de manera m&aacute;s manifiesta en la relaci&oacute;n anal&iacute;tica. Y dentro de los factores relacionales, la relevancia que tiene la persona del m&eacute;dico en el restablecimiento del estado de salud. Desde el psicoan&aacute;lisis proven&iacute;a tambi&eacute;n la psicosom&aacute;tica, cuyo objeto de conocimiento era la relaci&oacute;n mente/cuerpo y la posible relaci&oacute;n entre los fen&oacute;menos ps&iacute;quicos y los fen&oacute;menos som&aacute;ticos intervinientes en el proceso salud/enfermedad. En especial, el papel que juegan los factores psicol&oacute;gicos, principalmente inconscientes, en la g&eacute;nesis de las enfermedades som&aacute;ticas. No hac&iacute;a tanto de los desarrollos de Franz Alexander, que hab&iacute;a estudiado con Freud, y los del Instituto de Psicosom&aacute;tica de Par&iacute;s, con Pierre Marty.</p>     <p>A esto se sumaba la perspectiva de la psiquiatr&iacute;a de enlace que ya se hab&iacute;a definido, en la d&eacute;cada de 1950, como una disciplina delimitada de la psiquiatr&iacute;a, con una teor&iacute;a y praxis espec&iacute;fica, pero que hab&iacute;a cobrado un rol cada vez m&aacute;s importante hacia fines de la d&eacute;cada de 1970 con el r&aacute;pido desarrollo de tecnolog&iacute;as m&eacute;dicas como los trasplantes, la medicina intensiva, la cirug&iacute;a card&iacute;aca, los tratamientos oncol&oacute;gicos y la di&aacute;lisis, que al tiempo que prolongaban la vida generaban m&uacute;ltiples comorbilidades, entre ellas, sufrimiento psicol&oacute;gico y trastornos mentales. Se trataba del aporte de psiquiatras cl&iacute;nicos, pero que se desempa&ntilde;aban en contextos m&eacute;dicos interactuando con equipos profesionales complejos y con pacientes en situaciones cr&iacute;ticas y con sus familias.</p>     <p>Tambi&eacute;n los psic&oacute;logos participaban de este movimiento desde la conceptualizaci&oacute;n de la psicolog&iacute;a del hospital general con una visi&oacute;n preventiva del sufrimiento ps&iacute;quico, de psicoprofilaxis, de psicoeducaci&oacute;n y de psicoterapia de crisis.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al mismo tiempo, se inclu&iacute;a en el campo disciplinario la visi&oacute;n de la medicina del comportamiento. Esta respond&iacute;a a un movimiento que partiendo desde la medicina interna o de las especialidades m&eacute;dicas, buscaba acercarse a las ciencias de la salud mental, procurando tener una mayor comprensi&oacute;n y manejo de problemas cada vez m&aacute;s dif&iacute;ciles de resolver, como eran la modificaci&oacute;n de conductas de riesgo y los cambios en los estilos de vida de los pacientes.</p>     <p>Tambi&eacute;n debemos incluir la perspectiva de la psiquiatr&iacute;a psicodin&aacute;mica representada por psiquiatras cl&iacute;nicos no psicoanalistas, pero con una comprensi&oacute;n din&aacute;mica de los trastornos mentales. Probablemente haya habido incluso m&aacute;s aportes.</p>     <p>En la construcci&oacute;n de un campo disciplinario compartido entre los diversos actores incluidos en el tablero de ajedrez jug&oacute; un papel fundamental la propuesta de modelo biopsicosocial de George Engel a partir de dos art&iacute;culos fundacionales: <em>The Need for a New Medical Model: A Challenge for Biomedicine</em>, publicado en abril de 1977 en la revista <em>Science,</em> en el cual hace una cr&iacute;tica al modelo biom&eacute;dico reduccionista predominante(<a href="#bib1"><sup>1</sup></a>)<a name="1b"></a>, y <em>The Clinical Applications of the Biopsychosocial Model,</em> publicado en 1980 en el <em>American Journal of Psychiatry</em> y en 1981 en el <em>Journal of Medical Phylosophy</em>(<a href="#bib2"><sup>2</sup></a>)<a name="2b"></a>, en el que propone su modelo biopsicosocial. El t&eacute;rmino biopsicosocial no es propio de Engel, sino que al parecer fue acu&ntilde;ado por el psiquiatra Roy Grinker en 1950, quien hab&iacute;a sido psicoanalizado por Alexander y era integrante del grupo de Engel. El &eacute;nfasis estaba puesto en lo &ldquo;bio&rdquo; para contrarrestar el peso del psicoan&aacute;lisis en la psiquiatr&iacute;a del momento, mientras que Engel enfatiz&oacute; en lo psicosocial para contrarrestar el reduccionismo biologicista de la medicina.</p>     <p>Si bien en el plan de estudios de 1968 no aparece el t&eacute;rmino psicosocial, el concepto est&aacute; presente. As&iacute;, en el cap&iacute;tulo correspondiente al Ciclo de Introducci&oacute;n a la Medicina Integral se propone incluir <em>&ldquo;la consideraci&oacute;n de los aspectos psicol&oacute;gicos y sociales relacionados con el enfermo, efectuando una comprensi&oacute;n plena e integral de su situaci&oacute;n&rdquo;</em>.</p>     <p>La biograf&iacute;a y bibliograf&iacute;a de Engel est&aacute; disponible en el sitio de la Universidad de Rochester<a name="3b"></a>(<a  href="#bib3"><sup>3</sup></a>). El planteamiento del modelo biopsicosocial fue el punto c&uacute;lmine del desarrollo de sus ideas a partir de sus trabajos sobre psicosom&aacute;tica. Este modelo permiti&oacute; comprender, a partir de la teor&iacute;a general de los sistemas, la interacci&oacute;n de m&uacute;ltiples factores en el proceso de enfermar, desde los niveles moleculares, el sistema de la biosfera, pasando por los subsistemas celulares, tisulares, de &oacute;rgano, de dos personas, interpersonales, comunitarios, sociales y culturales.</p>     <p>El modelo de Engel se convirti&oacute; r&aacute;pidamente en un moj&oacute;n fundamental en el camino de una mayor comprensi&oacute;n de los factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos, sociales, ambientales, en los procesos de salud y enfermedad. Proporcionaba un esquema pr&aacute;ctico, f&aacute;cilmente comprensible por los cl&iacute;nicos que proven&iacute;an de las disciplinas m&eacute;dicas as&iacute; como de los que proven&iacute;an del campo de la salud mental. Adem&aacute;s, era f&aacute;cil para incluir en la docencia a los estudiantes de medicina.</p>     <p>La aparici&oacute;n de este modelo realmente revolucion&oacute; la concepci&oacute;n de la medicina y la pr&aacute;ctica m&eacute;dica. Lamentablemente, m&aacute;s lo primero que lo segundo. Al grupo de docentes y honorarios del recientemente creado DPM, el modelo de Engel le calzaba como anillo al dedo en varios aspectos. En primer lugar, daba una visi&oacute;n cr&iacute;tica del modelo biom&eacute;dico prevalente sustentado, no ya desde la psicolog&iacute;a o el psicoan&aacute;lisis, sino desde la propia medicina y, a la vez, ofrec&iacute;a un modelo te&oacute;rico que posibilitaba una praxis transformadora. Permit&iacute;a integrar la perspectiva psicoanal&iacute;tica y psicosom&aacute;tica con las visiones de la medicina del comportamiento y las orientaciones cognitivo comportamentales. Posibilitaba definir un campo de acci&oacute;n compartido entre psic&oacute;logos, psiquiatras y m&eacute;dicos de otras especialidades.</p>     <p>Con todos estos elementos en juego, el campo disciplinar de la psicolog&iacute;a m&eacute;dica se constituy&oacute; en la intersecci&oacute;n de las ciencias de la salud mental y de las otras ciencias m&eacute;dicas. Desde ese lugar, su objeto de estudio ha sido desde entonces lograr una comprensi&oacute;n lo m&aacute;s completa posible de la situaci&oacute;n de las personas que padecen una enfermedad m&eacute;dica. Para ello, estudia c&oacute;mo la interacci&oacute;n de los factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos, sociales, culturales, puede incidir en la aparici&oacute;n, la evoluci&oacute;n y el desenlace de la enfermedad, lo que la relaciona con la psicosom&aacute;tica, la teor&iacute;a del estr&eacute;s y la psiconeuroinmunoendocrinolog&iacute;a.</p>     <p>En la direcci&oacute;n opuesta, la psicolog&iacute;a m&eacute;dica estudia el impacto que la enfermedad org&aacute;nica determina en el bienestar de la persona tambi&eacute;n en las m&uacute;ltiples dimensiones de su vida, lo que la constituye en una disciplina cl&iacute;nica que procura aliviar el sufrimiento a trav&eacute;s de intervenciones psicoterap&eacute;uticas y psicosociales, para lo cual recurre al aporte de las teor&iacute;as y pr&aacute;cticas de las psicoterapias, de la psicofarmacolog&iacute;a y de las intervenciones sociales.</p>     <p>Treinta y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s el modelo biopsicosocial gener&oacute; una serie de transformaciones y desarrollos que a la vez que mostraron su importancia, fueron tambi&eacute;n dejando en evidencia sus limitaciones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El modelo biopsicosocial promov&iacute;a una comprensi&oacute;n m&aacute;s integral de la persona enferma, lo que conllevaba como requisito cambios profundos en la praxis m&eacute;dica habitual, por ejemplo, en la forma en que deb&iacute;a darse el encuentro m&eacute;dico/paciente, el que deb&iacute;a ser algo m&aacute;s que una mera consulta m&eacute;dica, y en c&oacute;mo deb&iacute;a llevarse a cabo la entrevista cl&iacute;nica, que era algo m&aacute;s que la anamnesis y el examen f&iacute;sico. Estos cambios implicaban pasar de un modelo de relaci&oacute;n m&eacute;dico/paciente basado en el predominio del poder y del saber del m&eacute;dico a un encuentro interpersonal, m&aacute;s horizontal, igualitario y participativo, en el que ambos saberes aportaran a la comprensi&oacute;n de la situaci&oacute;n y, ante la discrepancia, fuera la perspectiva del paciente la que tuviera preponderancia.</p>     <p>Este cambio en las relaciones de poder en el campo m&eacute;dico no se dieron solamente a partir de la medicina, sino tambi&eacute;n desde una sociedad civil cada vez m&aacute;s preocupada por la calidad de los servicios de salud, m&aacute;s exigente, m&aacute;s empoderada dir&iacute;amos hoy d&iacute;a, menos dispuesta a aceptar una relaci&oacute;n paternalista donde el m&eacute;dico dispon&iacute;a qu&eacute; informar y qu&eacute; no, y tomaba las decisiones con prescindencia de la opini&oacute;n del paciente.</p> <strong>     <p>El campo profesional de la psicolog&iacute;a m&eacute;dica</p> </strong>     <p>Como en todo servicio universitario las pr&aacute;cticas profesionales abarcan la asistencia, la docencia, la investigaci&oacute;n y la extensi&oacute;n. Se har&aacute; menci&oacute;n en esta ocasi&oacute;n a las dos primeras y, m&aacute;s brevemente, a la especificidad de la formaci&oacute;n en psicolog&iacute;a m&eacute;dica y a la necesidad de la certificaci&oacute;n de esas competencias.</p>     <p>En el &aacute;rea asistencial, la pr&aacute;ctica consiste en la interconsulta m&eacute;dico psicol&oacute;gica o m&eacute;dico psiqui&aacute;trica, fundamentalmente basada en el modelo de la psiquiatr&iacute;a de interconsulta o de enlace y la psicolog&iacute;a del hospital general. Las intervenciones se hacen a partir de un pedido concreto de consulta desde las salas de internaci&oacute;n de las cl&iacute;nicas m&eacute;dicas o quir&uacute;rgicas y sus especialidades. En el caso espec&iacute;fico de nuestro departamento esto ocurre actualmente en el Hospital de Cl&iacute;nicas y en el Centro Hospitalario Pereira Rossell. El consultante tiene como objetivo lograr un diagn&oacute;stico situacional multiaxial biopsicosocial y, a partir de all&iacute;, dise&ntilde;ar e implementar intervenciones. En la interconsulta el foco puede estar en el paciente, tal como es el caso de una persona que presenta trastornos adaptativos con manifestaciones de depresi&oacute;n, ansiedad o comportamientos inadecuados, o cuando se trata de precisar si se trata de manifestaciones psiqui&aacute;tricas de cuadros org&aacute;nicos (como sucede a veces con el <em>delirium</em> o las demencias) o presentaciones som&aacute;ticas de trastornos mentales (como en los trastornos del estado de &aacute;nimo, de ansiedad o los trastornos somatomorfos). A esto se agrega las intervenciones dirigidas a la necesidad de cambios en el estilo de vida o de mejorar la adhesi&oacute;n a los tratamientos, o al abordaje de problemas psicosociales, tales como la violencia dom&eacute;stica, el abuso infantil, las adicciones, la pobreza y otros condicionantes sociales del proceso de enfermar, los duelos y las p&eacute;rdidas, los conflictos interpersonales. Las intervenciones abarcan tambi&eacute;n la prevenci&oacute;n, la promoci&oacute;n y la educaci&oacute;n en salud.</p>     <p>En ocasiones, la interconsulta puede no estar focalizada en el paciente sino en el equipo de salud. Tal es el caso del equipo que busca asesoramiento para comprender los comportamientos del paciente y la forma de ayudarlo. Finalmente, la consulta puede estar enfocada en los problemas de v&iacute;nculo entre el paciente, la familia y el equipo asistencial. En este caso, el desaf&iacute;o es comprender los conflictos en un nivel interpersonal, grupal e institucional, y se requiere de t&eacute;cnica y mucho arte para realizar intervenciones simples y efectivas en ese complejo contexto vincular.</p>     <p>Adem&aacute;s de intervenir con el formato de interconsulta ante solicitudes del equipo asistencial, se trabaja con la modalidad de <em>liaison</em> o enlace, en la cual el profesional de salud mental est&aacute; integrado de manera formal al equipo asistencial. Para conocer m&aacute;s sobre los servicios en los que trabaja el DPM se puede visitar el sitio www.psicologiamedica.hc.edu.uy</p>     <p>Cualquiera sea la forma de incorporaci&oacute;n al equipo de salud, las intervenciones de psicolog&iacute;a m&eacute;dica deben ser siempre breves y con un fin eminentemente pr&aacute;ctico dirigido a la resoluci&oacute;n de problemas, con objetivos precisos que deben ser comunicados en un lenguaje claro para los pacientes y los otros profesionales de la salud, con la m&iacute;nima cantidad de jerga psicol&oacute;gica y de explicaciones psicopatol&oacute;gicas y con un sentido de colaboraci&oacute;n mutua con los otros integrantes del equipo asistencial.</p>     <p>Algunos comentarios acerca de nuestro rol. Los equipos de psicolog&iacute;a m&eacute;dica pueden estar integrados por psic&oacute;logos, psiquiatras y m&eacute;dicos con otras especialidades, como medicina interna o medicina familiar. Tal vez por esto, no tenemos una denominaci&oacute;n com&uacute;n de nuestro rol profesional. Si bien a veces se hace referencia al t&eacute;rmino &ldquo;psic&oacute;logo m&eacute;dico&rdquo;, el uso no se ha extendido y no resulta c&oacute;modo en general para los psic&oacute;logos ni para los m&eacute;dicos. El r&oacute;tulo de &ldquo;m&eacute;dico psicosocial&rdquo; es demasiado grandilocuente y aparatoso. El de &ldquo;psiquiatra de enlace&rdquo; tampoco es de uso corriente en nuestro medio. M&aacute;s all&aacute; de la ausencia de una denominaci&oacute;n aceptada para nuestro rol profesional, no es f&aacute;cil asumir que en funci&oacute;n de nuestra disciplina, uno ocupa un lugar exc&eacute;ntrico dentro del equipo de salud. En este sentido, nuestras intervenciones consisten muchas veces en recomendaciones o sugerencias que el equipo tratante puede tomar o descartar. Cuando los resultados son positivos, el m&eacute;rito se diluye entre todos los integrantes del equipo interviniente y el reconocimiento muchas veces no llega de la forma que quisi&eacute;ramos o simplemente est&aacute; impl&iacute;cito cuando llega un nuevo pedido de consulta del equipo. Cuando los resultados no son los esperados, a&uacute;n nos queda la tarea de apoyar emocionalmente al resto del equipo ayud&aacute;ndolo a manejar los sentimientos de culpa, rabia o frustraci&oacute;n.</p>     <p>Para los psic&oacute;logos, integrar equipos m&eacute;dicos es especialmente dif&iacute;cil. Es necesario un entrenamiento espec&iacute;fico, muy trabajoso por cierto, para familiarizarse con los t&eacute;rminos, las siglas, los procedimientos. Lleva tiempo aprender a manejarse con el poder m&eacute;dico y lograr que en alg&uacute;n momento, con el tiempo, se lo llegue a considerar casi como un &ldquo;colega&rdquo;. Para los psiquiatras, el trabajo en el hospital general obliga a aceptar que uno no es el jefe del equipo asistencial como lo ser&iacute;a si hubiera optado por trabajar en un hospital psiqui&aacute;trico. Debe adaptarse al hecho de que sus recomendaciones est&eacute;n expuestas a la evaluaci&oacute;n de sus colegas m&eacute;dicos y aceptar la herida narcisista de que sus diagn&oacute;sticos o tratamientos sean cuestionados. Debe ser por eso que en nuestro pa&iacute;s, y en general en otros, haya pocos psiquiatras dispuestos a volver a usar la t&uacute;nica blanca y circular por las salas del hospital general. Para los m&eacute;dicos de familia o internistas que se han formado en medicina psicosocial, el desaf&iacute;o es vivir en el interregno entre la medicina y la salud mental, entre tener el mote de &ldquo;m&eacute;dico hol&iacute;stico&rdquo; con tono burl&oacute;n desde la medicina, y el de ser considerado un cu&aacute;quero por sus colegas m&eacute;dicos psiquiatras. En suma, cualquiera sea el contexto del que provengamos, nuestra posici&oacute;n no es c&oacute;moda.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Deber&iacute;amos preguntarnos si no es tiempo ya de avanzar en el reconocimiento del campo profesional y de los profesionales de la psicolog&iacute;a m&eacute;dica. No parece posible que la disciplina se constituya en una especialidad m&eacute;dica sin perder muchos de sus componentes principales. Pero tal vez sea posible constituir una diplomatura en psicolog&iacute;a m&eacute;dica y medicina psicosocial que defina el campo profesional de nuestra disciplina, los conocimientos, las destrezas y las competencias, y que al mismo tiempo proporcione una habilitaci&oacute;n para el ejercicio profesional que sea reconocida oficialmente.</p>     <p>Pese a todas las vicisitudes mencionadas antes, nuestro campo profesional resulta fascinante porque nos impone desaf&iacute;os constantes. Los problemas psicosociales de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica son siempre novedosos y desafiantes y nuestra ubicaci&oacute;n en la intersecci&oacute;n entre disciplinas m&eacute;dicas y de la salud mental hace que se requiera nuestra participaci&oacute;n en situaciones siempre cambiantes.</p>     <p>Voy a poner dos ejemplos, uno que tiene que ver con la relaci&oacute;n entre la psicolog&iacute;a m&eacute;dica y la mala praxis, y el otro que se refiere a la mejora de la seguridad del paciente.</p>     <p>En cuanto a la prevenci&oacute;n de las demandas por mala praxis, r&aacute;pidamente se vio que no solo estaban relacionadas con el error m&eacute;dico, sino que el paciente o familiar que demandaba una reparaci&oacute;n pon&iacute;a un gran &eacute;nfasis en la actitud del m&eacute;dico frente al error, a su capacidad de reconocerlo y comunicarlo, y en definitiva a la calidad de la relaci&oacute;n m&eacute;dico/paciente, tema para el cual las instituciones encontraron en la psicolog&iacute;a m&eacute;dica interlocutores dispuestos a colaborar y ofrecer su experticia. Un ejemplo m&aacute;s reciente tiene que ver con las estrategias para mejorar la seguridad del paciente. Esta es un &aacute;rea en la cual distintos actores del sistema de salud vienen incursionando desde hace a&ntilde;os y que, aparentemente, no parecer&iacute;a tener una relaci&oacute;n espec&iacute;fica con nuestro campo de trabajo. Sin embargo, cuando se exploran los factores determinantes de los problemas de seguridad y riesgo para el paciente aparecen tres aspectos a ser considerados: la posibilidad del error, el bienestar del m&eacute;dico y la propensi&oacute;n a tener comportamientos no profesionales. Un m&eacute;dico con problemas de salud, en especial de salud mental, generar&aacute; m&aacute;s riesgos y comprometer&aacute; la seguridad de sus pacientes. Hablamos de problemas tales como discapacidad por deterioro cognitivo, adicciones, distr&eacute;s y desgaste profesional, o trastornos psiqui&aacute;tricos. En el otro v&eacute;rtice de la tr&iacute;ada est&aacute; la propensi&oacute;n a tener conductas no profesionales como impulsividad, agresividad, autoritarismo, entre otras. Un m&eacute;dico con tales conductas se pondr&aacute; a s&iacute; mismo y al equipo asistencial en una situaci&oacute;n de riesgo para cometer errores, tendr&aacute; dificultades para tomar una actitud reparatoria respecto al paciente y a los familiares, y estar&aacute; m&aacute;s expuesto a demandas legales. A su vez, trabajar en un entorno desorganizado e inseguro genera mayor desgaste en la tarea, predisposici&oacute;n al consumo de sustancias, problemas interpersonales, depresi&oacute;n y hasta suicidio. Un m&eacute;dico en esta situaci&oacute;n estar&aacute; m&aacute;s predispuesto a tener conductas inapropiadas como estallidos de rabia, irritabilidad, poca adhesi&oacute;n a los protocolos e incumplimiento de normas. La combinaci&oacute;n de todos estos elementos ha llevado a que fueran convocados psic&oacute;logos y psiquiatras formados en el trabajo con m&eacute;dicos y equipos asistenciales para hacer propuestas de prevenci&oacute;n, detecci&oacute;n, intervenci&oacute;n y remediaci&oacute;n para estas situaciones, con un enfoque especial en la salud y el bienestar del m&eacute;dico y en la promoci&oacute;n de comportamientos profesionales.</p>     <p>En cuanto al campo de la docencia, de lo expuesto hasta el momento se puede ver claramente que todas las intervenciones asistenciales conllevan un fuerte componente docente, desde preparar a un paciente y a su familia para una cirug&iacute;a o la quimioterapia hasta la formaci&oacute;n de los equipos asistenciales, sobre c&oacute;mo dar malas noticias o a manejarse en temas de salud mental espec&iacute;ficos.</p>     <p>Sin embargo, el DPM de la Facultad naci&oacute; en el marco del plan de estudios de 1968 con un perfil netamente docente en el pregrado, con objetivos enfocados en la adquisici&oacute;n de destrezas, aptitudes y actitudes para un adecuado manejo de la entrevista cl&iacute;nica integral, la relaci&oacute;n m&eacute;dico/paciente y el adecuado diagn&oacute;stico de problemas psicol&oacute;gicos y psicosociales de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica. El logro de un diagn&oacute;stico m&eacute;dico situacional multiaxial no pod&iacute;a alcanzarse con el interrogatorio fuertemente condicionado por la ense&ntilde;anza tradicional de la semiolog&iacute;a m&eacute;dica. Para lograr confeccionar lo que se llam&oacute; historia cl&iacute;nica integral se requer&iacute;a un nuevo tipo de entrevista. Fue necesario entonces ampliar la anamnesis m&eacute;dica transform&aacute;ndola en una entrevista cl&iacute;nica semiestructurada, que combinara el relevamiento exhaustivo de la informaci&oacute;n biom&eacute;dica con una exploraci&oacute;n amplia y comprensiva de los problemas de la persona en su entorno. La docencia, tanto en el pregrado, en el posgrado y en la educaci&oacute;n m&eacute;dica continua se fue adaptando a los cambios de las necesidades de los profesionales en formaci&oacute;n y de los ya egresados, tanto en los contenidos como en la metodolog&iacute;a did&aacute;ctica. Progresivamente se fueron incorporando los m&eacute;todos audiovisuales y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n.</p>     <p>En 2008, luego de un proceso intenso de elaboraci&oacute;n promovido desde el interior de la instituci&oacute;n, pero tambi&eacute;n motivado por las recomendaciones de los pares evaluadores del mecanismo experimental de acreditaci&oacute;n (MEXA &ndash; hoy ARCU-SUR) la Facultad de Medicina aprob&oacute; un nuevo plan de estudios. En este nuevo plan, el DPM pas&oacute; a jugar un rol importante en la implementaci&oacute;n de un programa de desarrollo profesional progresivo a lo largo de la carrera que, en forma paralela a la formaci&oacute;n t&eacute;cnico-profesional de alta calidad, procura el desarrollo de habilidades comunicacionales y de buenas pr&aacute;cticas profesionales asociado a una fuerte formaci&oacute;n human&iacute;stica, de acuerdo con el perfil del egresado de la Facultad de Medicina, sin por ello descuidar la formaci&oacute;n en el adecuado manejo de problemas psicol&oacute;gicos y psicosociales que son competencia del m&eacute;dico general. Llevar adelante un programa de desarrollo profesional no puede ser tarea de un &uacute;nico servicio docente, sino que requiere de la participaci&oacute;n coordinada de todos los departamentos y cl&iacute;nicas involucrados en la formaci&oacute;n del pregrado con fuerte componente de la Unidad de &Eacute;tica y la participaci&oacute;n fundamental de los Departamentos de Educaci&oacute;n M&eacute;dica, Medicina Familiar y Comunitaria, el &Aacute;rea de Salud Mental en la Comunidad, las Cl&iacute;nicas M&eacute;dicas y las nuevas materias optativas. Desde el DPM hemos asumido el desaf&iacute;o con gran entusiasmo y optimismo.</p>     <p>El plan de estudios 2008 no solo implic&oacute; cambios en los objetivos y en los contenidos curriculares, sino que tambi&eacute;n requiri&oacute; aplicar nuevas metodolog&iacute;as pedag&oacute;gicas como, por ejemplo, el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje horizontal y participativo con el docente como promotor y coordinador del proceso de ense&ntilde;anza/aprendizaje y no como mero proveedor de conocimientos, el aprendizaje entre pares, la inclusi&oacute;n del tutor estudiantil como soporte para la ense&ntilde;anza, un mayor desarrollo de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n, diversificaci&oacute;n de los instrumentos de evaluaci&oacute;n del aprendizaje con incorporaci&oacute;n de nuevas modalidades. Tambi&eacute;n implic&oacute; pasar de un modelo de aprendizaje basado en la adquisici&oacute;n de conocimientos a un aprendizaje cuyo &eacute;nfasis est&aacute; puesto en la adquisici&oacute;n de destrezas y por lo tanto con menor &eacute;nfasis en lo informacional y mucho mayor en el aprendizaje procedimental, en el saber hacer.</p>     <p>Para los docentes de nuestro departamento fue un enorme desaf&iacute;o a la vez que una gran oportunidad el poder sumar nuestros esfuerzos a esta gran iniciativa. La evaluaci&oacute;n global que hacemos del proceso hasta este momento es muy positiva, a pesar de los obst&aacute;culos y las dificultades que hubo que superar en las distintas etapas. En nuestro caso particular, la ense&ntilde;anza de habilidades comunicacionales no implica solamente coordinar actividades, sino tambi&eacute;n integrar y llevar adelante acciones conjuntas con docentes de otras disciplinas, en el entendido de que las habilidades de comunicaci&oacute;n y de relaci&oacute;n humana se aprenden en el contacto directo con los pacientes, y que el rol mod&eacute;lico por excelencia para el aprendizaje debe ser ejercido por el docente de cl&iacute;nica. Dentro de estas innovaciones incluimos el trabajo con pacientes simulados y tenemos la aspiraci&oacute;n de contar en un plazo no muy lejano con un grupo dedicado al teatro en medicina, como con el que cuentan otras facultades en el mundo, modalidad de trabajo que ha demostrado tener un gran potencial para la educaci&oacute;n en salud. En este proceso, nuestra funci&oacute;n combina la docencia directa con los estudiantes con el apoyo a los docentes. En la docencia directa con los estudiantes, se le proporciona el marco te&oacute;rico fundamental para la comprensi&oacute;n de la dimensi&oacute;n comunicacional y relacional de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica. Adem&aacute;s, se llevan adelante talleres pr&aacute;cticos que promueven la adquisici&oacute;n de destrezas espec&iacute;ficas de comunicaci&oacute;n. Al inicio se trata de habilidades b&aacute;sicas y se avanza en la incorporaci&oacute;n progresiva de habilidades comunicacionales de mayor complejidad. En cuanto al apoyo a los docentes de cl&iacute;nica se colabora en la incorporaci&oacute;n de la perspectiva comunicacional en los talleres de habilidades cl&iacute;nicas que ellos tienen con los estudiantes.</p> <strong>     <p>Volvamos al punto de partida. Han pasado 30 a&ntilde;os. &iquest;Y despu&eacute;s qu&eacute;?</p> </strong>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como dec&iacute;amos, el modelo biopsicosocial, que tuvo como preocupaci&oacute;n central superar el modelo biom&eacute;dico reduccionista incluyendo las otras dimensiones de la vida humana, gener&oacute; importantes transformaciones pero tambi&eacute;n dej&oacute; en evidencias muchas carencias y deficiencias. Para superarlas, se ha puesto cada vez m&aacute;s atenci&oacute;n en la mejora de la calidad de los cuidados en salud. Como respuesta a esta preocupaci&oacute;n, el Comit&eacute; de Calidad del Cuidado de la Salud del Instituto de Medicina de Estados Unidos elabor&oacute; un documento publicado en el a&ntilde;o 2001 titulado <em>Cruzando el abismo de la calidad: Un nuevo sistema de salud para el siglo XXI</em>(<a  href="#bib4"><sup>4</sup></a>)<a name="4b"></a><em>.</em> All&iacute; se propone el desarrollo de una medicina centrada en el paciente. Este modelo recoge y sistematiza los desarrollos y avances realizados en las tres d&eacute;cadas previas a partir de la aparici&oacute;n del modelo biopsicosocial y del logro de una mayor participaci&oacute;n ciudadana en la discusi&oacute;n de temas atinentes al cuidado de la salud, al tiempo que hace propuestas para sortear las carencias en cuanto a la calidad.</p>     <p>Antes de ver en m&aacute;s detalle en qu&eacute; consiste esta propuesta conviene precisar que el t&eacute;rmino centrado en el paciente puede ser usado con varias acepciones y connotaciones: 1) puede referirse a una conceptualizaci&oacute;n te&oacute;rica en la que se establecen principios fundamentales; 2) puede comprenderse como una propuesta pr&aacute;ctica de c&oacute;mo proporcionar los cuidados de la salud que incluye las conductas interpersonales, las intervenciones t&eacute;cnicas y las innovaciones en los sistemas de salud; 3) puede ser una forma de definir la relaci&oacute;n y el estilo de comunicaci&oacute;n m&eacute;dico/paciente en donde el &eacute;nfasis est&aacute; puesto en las actitudes y habilidades comunicacionales del m&eacute;dico.</p>     <p>Los cuidados centrados en el paciente han sido definido como: &ldquo;la experiencia de transparencia, trato personal, reconocimiento, respeto, dignidad, elecci&oacute;n en todos los asuntos sin excepci&oacute;n, relacionados con una persona y sus circunstancias vinculadas al cuidado de la salud&rdquo;(<a href="#bib5"><sup>5</sup></a>)<a  name="5b"></a>.</p>     <p>Este enfoque tiene como principios nucleares<a name="6b"></a>(<a  href="#bib6"><sup>6</sup></a>): 1) considerar necesidades, deseos, perspectivas y experiencias individuales; 2) ofrecer a los pacientes oportunidades de proporcionar sus opiniones y participar en su cuidados; 3) incrementar la asociaci&oacute;n y la comprensi&oacute;n en la relaci&oacute;n m&eacute;dico/paciente.</p>     <p>El hecho de poner el bienestar y la seguridad del paciente ante todo, la capacidad de brindar cuidados continuos basados en una relaci&oacute;n asistencial participativa, la disposici&oacute;n hacia la cooperaci&oacute;n, la capacidad de negociaci&oacute;n y transparencia hacen referencia a actitudes del m&eacute;dico que hoy englobar&iacute;amos bajo el t&eacute;rmino profesionalismo. Con este objetivo de mejorar la calidad de los sistemas de salud en el siglo XXI se propuso un dec&aacute;logo muy simple:</p>     <p>1. Cuidados basados en una relaci&oacute;n asistencial continua.</p>     <p>2. Adecuaci&oacute;n basada en las necesidades y en los valores del paciente.</p>     <p>3. El paciente como fuente de control.</p>     <p>4. Conocimiento compartido y flujo libre de informaci&oacute;n.</p>     <p>5. Toma de decisiones basadas en la evidencia.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>6. Seguridad como una propiedad del sistema.</p>     <p>7. La necesidad de transparencia.</p>     <p>8. Anticipaci&oacute;n de las necesidades.</p>     <p>9. Disminuci&oacute;n continua de gastos innecesarios.</p>     <p>10. Cooperaci&oacute;n entre los cl&iacute;nicos.</p>     <p>Varias de estas reglas ponen de relieve la importancia de incluir la perspectiva comunicacional en la formaci&oacute;n de los m&eacute;dicos, imprescindible para reconocer las necesidades y valores del paciente, permitir el flujo libre de informaci&oacute;n y la construcci&oacute;n de un conocimiento compartido, posibilitar un proceso de toma de decisiones basado no solo en la evidencia sino tambi&eacute;n en las preferencias de la persona y asegurar la transparencia en todo el proceso asistencial. El objetivo de cooperaci&oacute;n entre los cl&iacute;nicos tambi&eacute;n enfatiza en la importancia de mejores habilidades comunicacionales y la capacidad de resoluci&oacute;n de conflictos. Estas reglas tambi&eacute;n enfatizan en continuar con los cambios en la gesti&oacute;n del poder impl&iacute;cito en la relaci&oacute;n m&eacute;dico/paciente para que este &uacute;ltimo sea la fuente de control y en la cual el m&eacute;dico subsidiariamente debe anticiparse a las necesidades del paciente.</p>     <p>No es casual entonces que los temas del VI Congreso Uruguayo de Psicolog&iacute;a M&eacute;dica, en el que se celebr&oacute; el 30&ordm; aniversario de la creaci&oacute;n de nuestro departamento hayan sido la calidad, el profesionalismo y la comunicaci&oacute;n en salud. Estos tres aspectos est&aacute;n en los fundamentos de una medicina centrada en el paciente, que procura una mayor calidad de los cuidados, comportamientos profesionales de excelencia t&eacute;cnica y alta calidad humana, basados en mejores habilidades comunicacionales del m&eacute;dico.</p>     <p>En los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os nuestra disciplina, gracias al aporte de equipos profesionales de calidad, ha ido acompa&ntilde;ando estos desarrollos, por lo que estamos en condiciones &oacute;ptimas de responder a los nuevos desaf&iacute;os que se nos plantean desde la profesi&oacute;n m&eacute;dica. Si la b&uacute;squeda de la calidad, el profesionalismo y la comunicaci&oacute;n son las l&iacute;neas directrices para la mejora de la calidad de los cuidados de salud en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, estamos seguros que nuestra disciplina tiene y tendr&aacute; mucho para aportar en este camino.</p> <strong>     <p>Abstract</p> </strong>     <p>Upon the thirtieth anniversary of the creation of the Medical Psychology Department of the School of Medicine, the study presents a discussion on the development of the discipline, both in terms of its field of action and in professional aspects. The foundational basis can be traced up to the Plan 1968 with the contribuition of professors who manily had a background in psychoanalysis, behavioral medicina, and health psychology. The importance of the inclusion of Gerorge Engel&rsquo;s biopsychosocial model, both theoretically and in the provision of healthcare services is hereby pointed out. Its professional field is described in terms of service and training. In particular, new proposals and challenges arising from a studies plan approved in 2008 are commented, and the approach by Medical Psychology is discussed. Likewise, the approach of a patient-centered medicine medicine is analysed, emphasizing on the improvement of healthcare quality, the development of physicians&rsquo; communication skills and professionalism issues.</p> <strong>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Resumo</p> </strong>     <p>Tomando como ponto de partida a comemora&ccedil;&atilde;o do 30&ordm; anivers&aacute;rio da cria&ccedil;&atilde;o do Departamento de Psicologia M&eacute;dica da Facultad de Medicina - UdelaR, prop&otilde;e-se uma reflex&atilde;o sobre a evolu&ccedil;&atilde;o desta disciplina tanto nos aspectos propriamente disciplinares como profissionais. Reconhece-se como antecedente a contribui&ccedil;&atilde;o fundamental dos docentes da linha de Psicologia do Ciclo B&aacute;sico do Plano 68, origin&aacute;rios principalmente do campo psicanal&iacute;tico, da medicina do comportamento e da psicologia da sa&uacute;de. Destaca-se a import&acirc;ncia da inclus&atilde;o do modelo biopsicossocial de George Engel tanto na evolu&ccedil;&atilde;o te&oacute;rica como na pr&aacute;tica assistencial e docente. Descreve-se o campo profissional nos aspectos assistenciais e docentes. Especialmente comentam-se as novas propostas e os desafios que surgem do Plano de Estudos aprovado em 2008 e a forma que a psicologia m&eacute;dica est&aacute; procurando para acompanhar essas mudan&ccedil;as. Aborda-se tamb&eacute;m o enfoque da medicina centrada no paciente com &ecirc;nfase na melhoria da qualidade da assist&ecirc;ncia, o desenvolvimento das habilidades de comunica&ccedil;&atilde;o do m&eacute;dico e os temas do profissionalismo.</p> <strong>     <p>Bibliograf&iacute;a</p> </strong>     <p><a name="bib1"></a><a href="#1b">1</a>. <strong>Engel GL.</strong> The need for a new medical model: a challenge for biomedicine. Science 1977, 8;196(4286):129-36.</p>     <!-- ref --><p><a name="bib2"></a><a href="#2b">2</a>. <strong>Engel GL.</strong> The clinical application of the biopsychosocial model. J Med Philos 1981;6(2):101-23.    </p>     <!-- ref --><p><a name="bib3"></a><a href="#3b">3</a>. <strong>University of Rochester School of Medicine.</strong> Papers of George Libman Engel. URL: <a  href="https://www.urmc.rochester.edu/libraries/miner/historical_services/archives/faculty/PapersofGeorgeLibmanEngel.cfm">https://www.urmc.rochester.edu/libraries/miner/historical_services/archives/faculty/PapersofGeorgeLibmanEngel.cfm</a>. Acceso: 25 octubre de 2015.    </p>     <!-- ref --><p><a name="bib4"></a><a href="#4b">4</a>. <strong>Institute of Medicine.</strong> Crossing the Quality Chasm: A New Health System for the 21st Century Committee on Quality of Health Care in America, National Academy Press, Washington DC, 2001. Disponible en <a href="http://www.nap.edu/catalog/10027.html">http://www.nap.edu/catalog/10027.html</a>. Acceso 15/10/2015.    </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="bib5"></a><a href="#5b">5</a>. <strong>Berwick DM.</strong> What &lsquo;Patient-Centered&rsquo; Should Mean: Confessions Of An Extremist. Health Affairs 2009, 28(4):555-565. DOI: 10.1377/hlthaff.28.4.w555)</p>     <p><a name="bib6"></a><a href="#6b">6</a>. <strong>Epstein RM, Frank P, Fiscella K, G. Shields CG, Sean C.</strong> Meldrum SC, Kravitz RL, Duberstein PR. Measuring patient-centered communication in patient&ndash;physician consultations: Theoretical and practical issues. Social Science &amp; Medicine 2005, 61:1516&ndash;1528</p>     <p> </p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Engel]]></surname>
<given-names><![CDATA[GL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The need for a new medical model: a challenge for biomedicine]]></article-title>
<source><![CDATA[Science]]></source>
<year>1977</year>
<volume>196</volume>
<numero>4286</numero>
<issue>4286</issue>
<page-range>129-36</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Engel]]></surname>
<given-names><![CDATA[GL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The clinical application of the biopsychosocial model]]></article-title>
<source><![CDATA[J Med Philos]]></source>
<year>1981</year>
<volume>6</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>101-23</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>University of Rochester School of Medicine</collab>
<source><![CDATA[Papers of George Libman Engel]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Institute of Medicine</collab>
<source><![CDATA[Crossing the Quality Chasm: A New Health System for the 21st Century Committee on Quality of Health Care in America]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington DC ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[National Academy Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Berwick]]></surname>
<given-names><![CDATA[DM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[What &#8216;Patient-Centered&#8217; Should Mean: Confessions Of An Extremist]]></article-title>
<source><![CDATA[Health Affairs]]></source>
<year>2009</year>
<volume>28</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>555-565</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Epstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[RM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Frank]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fiscella]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[G. Shields]]></surname>
<given-names><![CDATA[CG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sean]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Meldrum]]></surname>
<given-names><![CDATA[SC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kravitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[RL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Duberstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[PR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Measuring patient-centered communication in patient-physician consultations: Theoretical and practical issues]]></article-title>
<source><![CDATA[Social Science & Medicine]]></source>
<year>2005</year>
<volume>61</volume>
<page-range>1516-1528</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
