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</front><body><![CDATA[ <div class="Section1">      <p><b><span style="font-family: Verdana; ">Art&iacute;culo de opini&oacute;n&nbsp;</span></b></p>          <p><b style=""><span style="font-size: 14pt; font-family: Verdana; ">Medicalizaci&oacute;n de la vida&nbsp; </span><span style="font-size: 14pt;"><o:p></o:p></span></b></p>          <p><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Dr. Baltasar Aguilar Fleitas</span><sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="a-"></a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(218, 37, 29);"><a href="#a">1</a></span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&nbsp; </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"><o:p></o:p></span></p>          <p><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;">    <br>     <a name="a"></a>     <span style="color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#a-">1</a></span>. M&eacute;dico Cardi&oacute;logo. Co-coordinador y docente del curso de Humanidades M&eacute;dicas &ldquo;Pensando en lo que hacemos&rdquo; para estudiantes de medicina. Facultad de Medicina, UDELAR. Montevideo, Uruguay.&nbsp; <o:p></o:p></span></p>          <p style="text-align: right;" align="right"><i> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&ldquo;Uno puede sentirse sano, es decir, juzgar seg&uacute;n su sensaci&oacute;n de bienestar vital, pero jam&aacute;s puede saber que est&aacute; sano... La ausencia de la sensaci&oacute;n (de estar enfermo) no permite al hombre expresar que est&aacute; sano de otro modo que diciendo estar bien en apariencia&rdquo;.    <br>     </span></i><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Emmanuel Kant (1798)</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Candara; ">&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Hasta hace pocas d&eacute;cadas era impensable que este asunto se constituyera en un problema de salud p&uacute;blica. Sin embargo, la medicalizaci&oacute;n de la sociedad ocupa hoy un lugar destacado en la agenda de gobernantes y administradores de salud de casi todo el mundo occidental y figura en los programas de congresos y eventos cient&iacute;ficos (por lo menos de aquellos que dan lugar a la reflexi&oacute;n cr&iacute;tica sobre c&oacute;mo se practica la medicina).&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Entendemos por medicalizaci&oacute;n de la vida la invasi&oacute;n de la medicina en aspectos de la sociedad y la vida que no son patol&oacute;gicos en s&iacute; mismos ni pasibles de tratamiento espec&iacute;fico. O sea, nos referimos al convivir con conceptos m&eacute;dicos, dirigir y arreglar la vida cotidiana de acuerdo a lo que indica el saber m&eacute;dico del momento, dise&ntilde;ar la existencia misma del ser humano de acuerdo a un plan basado en preceptos m&eacute;dicos con la esperanza de obtener a cambio una larga vida o una vida sin dolor ni sufrimiento. &nbsp; </span></p>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Ram&oacute;n Orueta S&aacute;nchez y colaboradores dicen que <i>&ldquo;actualmente, la definici&oacute;n m&aacute;s aceptada sobre medicalizaci&oacute;n es la propuesta por Kishore, que la define como la forma en que el &aacute;mbito de la medicina moderna se ha expandido en los a&ntilde;os recientes y ahora abarca muchos problemas que antes no eran considerados como entidades m&eacute;dicas y para los que la medicina no dispone de soluciones adecuadas ni eficaces. Quiz&aacute;s pueda ser m&aacute;s clara la definici&oacute;n que considera la medicalizaci&oacute;n como la conversi&oacute;n en procesos patol&oacute;gicos de situaciones que son y han sido siempre completamente normales y el pretender resolver mediante la medicina situaciones que no son m&eacute;dicas sino sociales, profesionales o de las relaciones interpersonales&rdquo;</i></span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-1"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#1">1</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Esto quiere decir que quienes aprecian excesivamente los avances cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos acumulados y las novedades que continuamente se producen en la medicina, sean estas rigurosamente validadas o no, aceptan ser &nbsp;gobernados por estrategias vitales, h&aacute;bitos y formas de comportamiento originados en el conocimiento m&eacute;dico coyuntural aunque no est&eacute;n enfermos. Se puede llegar, incluso, a considerar patol&oacute;gicas situaciones propias de la vida que normalmente nos alcanzan en un momento u otro, o nos acompa&ntilde;an desde el nacimiento. As&iacute;, la belleza y la fealdad, el duelo, la adolescencia, la vejez y la menopausia, la tristeza, la ca&iacute;da del cabello, el desgano, el sobrepeso leve, la hiperactividad, la desatenci&oacute;n en circunstancias puntuales, el dolor, cualquiera sea su intensidad, duraci&oacute;n o localizaci&oacute;n, el cansancio, la desmotivaci&oacute;n, la intolerancia, la irritabilidad, la dedicaci&oacute;n a determinados pasatiempos y hasta el embarazo caen en la agenda de los m&eacute;dicos y de la plenipotenciaria medicina contempor&aacute;nea. Las personas &ldquo;tiran&rdquo; sus problemas personales, familiares y existenciales sobre el escritorio de los m&eacute;dicos tratando de encontrar una &ldquo;soluci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;paliativo&rdquo; que les permita andar por el mundo en condiciones casi ideales. Tratan de escuchar la voz de la &ldquo;ciencia&rdquo; acerca de lo que les aflije aunque la ciencia jam&aacute;s se haya dedicado a estudiar esos &ldquo;problemas de salud&rdquo;.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">No solo estas situaciones pueden incluirse como ejemplos de medicalizaci&oacute;n, situaciones que tienen su fuente nutricia en la intolerancia al dolor y a cualquier sufrimiento que caracteriza a nuestro tiempo, sino que tambi&eacute;n los m&eacute;dicos tenemos una gran responsabilidad en este estado no deseable de cosas. Y aqu&iacute; es necesario mencionar los sobrediagn&oacute;sticos, sobretratamientos, sobreindicaci&oacute;n de estudios, excesiva atenci&oacute;n a factores de riesgo para enfermedades y otras conductas m&eacute;dicas contempor&aacute;neas. Estas maneras de proceder, en las que los m&eacute;dicos incurrimos frecuentemente, forman parte de la respuesta del sistema sanitario a la demanda de una sociedad hipermedicalizada. Nunca como ahora la medicina ha puesto en pr&aacute;ctica aquel viejo precepto atribuido, quiz&aacute;s err&oacute;neamente, a Claude Bernard: &ldquo;Todo sano es un enfermo mal estudiado&rdquo; o &ldquo;toda persona sana es un enfermo que lo ignora&rdquo;.&nbsp;</span></p>        <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;">&nbsp;</p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Los pacientes y los m&eacute;dicos extremamos las medidas para obtener &nbsp;seguridad acerca del verdadero estado de salud de los individuos. La cita de Kant que encabeza este art&iacute;culo, sin embargo, nos dice que la salud no es un concepto cient&iacute;fico. Sobre el estado de salud del individuo la ciencia no puede nunca tener certeza absoluta. No se puede saber con exactitud cu&aacute;l es el grado de salud que nos acompa&ntilde;a en la vida. Por lo tanto, nos dice el fil&oacute;sofo alem&aacute;n, la salud es una idea vulgar, com&uacute;n. Son las personas no calificadas las que hablan de la salud que poseen. Por lo tanto, si la ciencia no puede saber sobre el asunto, investigar incesantemente para encontrar signos de enfermedad en alguien que no los tiene puede conducir a elevar los riesgos intr&iacute;nsecos de la medicina, desembocar en falsos positivos o en el diagn&oacute;stico de afecciones irrelevantes.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">La medicalizaci&oacute;n es un proceso que, una vez iniciado, se autoalimenta sin fin, pues a cada estudio o exploraci&oacute;n le puede seguir otro de mayor complejidad, riesgo y costo, y posiblemente m&aacute;s ineficiente.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><i> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&ldquo;La ciencia y la t&eacute;cnica piden seguridad y exigen eficiencia, mientras que la eximici&oacute;n de cualquier responsabilidad frente a un evento inesperado requiere m&aacute;s y mayores certificados m&eacute;dicos. Y es muy dif&iacute;cil, dentro de una b&uacute;squeda incesante y obsesiva, no encontrar alg&uacute;n n&uacute;mero, curva o imagen que no est&eacute; como el est&aacute;ndar indica</span></i><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&rdquo;</span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-2"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#2">2</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">. &nbsp;El problema tiene tal magnitud que, por ejemplo, el Dr. Carlos Gherardi en el art&iacute;culo anteriormente se&ntilde;alado cita a Clifton Meador, quien en un trabajo aparecido en el <i>New England Journal of Medicine</i> en la d&eacute;cada pasada, y tambi&eacute;n otros autores m&aacute;s recientes, nos hablan de la <i>&ldquo;existencia posiblemente ideal de la &lsquo;&uacute;ltima persona sana&rsquo; que dif&iacute;cilmente podr&iacute;a emerger de un sistema de salud que acepta el concepto economicista del mercado, que crea enfermedades dentro de los sanos, que transforma el envejecimiento en enfermedad y que promete cruelmente la ilusi&oacute;n de la prevenci&oacute;n permanente y absoluta&rdquo;</i>.&nbsp; </span></p>             <p><b><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Algunas escenas de la medicalizaci&oacute;n de la sociedad&nbsp;</span></b><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span></p>      <ul type="disc">      <li class="MsoNormal" style="">  <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Situaciones de la vida      potencialmente medicalizables como duelo, tristeza, separaci&oacute;n, mala      adaptaci&oacute;n a nuevos escenarios laborales o de vivienda, s&iacute;ndrome posvacacional&hellip;&nbsp;      </span></li>      <li class="MsoNormal" style="">  <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">S&iacute;ntomas leves como dolor      transitorio, cansancio, tristeza, agotamiento f&iacute;sico&hellip;&nbsp; </span></li>      <li class="MsoNormal" style="">  <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Controles m&aacute;s all&aacute; de lo      razonable en ni&ntilde;os, adolescentes, mujeres y ancianos&hellip;&nbsp; </span></li>      <li class="MsoNormal" style="">  <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Elevar a la categor&iacute;a ontol&oacute;gica      de enfermedad a factores de riesgo para algunas enfermedades, lo cual crea      una ruptura de la sensaci&oacute;n de estar saludable&hellip;<a name="-3"></a></span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#3">3</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp; </span></li>      <li class="MsoNormal" style="">  <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Medicalizaci&oacute;n del final de la      vida y la muerte: la muerte ha sido despojada de su dimensi&oacute;n humana y      transcurre en las instituciones sanitarias lejos de la contenci&oacute;n familiar      y muy frecuentemente luego de heroicos esfuerzos m&eacute;dicos. Ha quedado muy      escondida en la historia la figura del despenador que ahorraba      sufrimientos morales al moribundo y hoy se exige y se proporciona una      muerte tecnologizada a la que la mayor&iacute;a desea recurrir en busca de una      esperanza de vida. Se habla de futilidad terap&eacute;utica, directivas      anticipadas y limitaci&oacute;n del esfuerzo terap&eacute;utico en un intento por      proporcionar una dosis humana a la muerte medicalizada</span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-4"></a><a name="-5"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#4">4</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">,</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#5">5</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp; </span></li>         </ul>          <p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt;"><o:p>&nbsp;</o:p></p>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Algunas posibles causas del fen&oacute;meno</span><o:p></o:p></b></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&nbsp;</span></b><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">A este estado de cosas ha contribuido por senderos quiz&aacute;s inconscientes la definici&oacute;n de salud ofrecida por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud en 1946, idealista, desmedida y nada operativa, que la considera como un completo estado de bienestar f&iacute;sico, mental y social y no solo la ausencia de enfermedad: como si el displacer, el disconfort, el estr&eacute;s, la falta de alegr&iacute;a y bienestar, y hasta el dolor no fueran componentes inseparables de la vida.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Podr&iacute;a argumentarse que los excesos de la medicina y su tendencia a invadir la vida cotidiana de las personas no es un fen&oacute;meno nuevo y resulta muy dif&iacute;cil rastrear en la historia los or&iacute;genes del problema. As&iacute;, en los consejos de Esculapio figura una manifestaci&oacute;n clara de la demanda injustificada de las personas y de la tentaci&oacute;n a medicalizar la vida: <i>&ldquo;Los pobres, acostumbrados a padecer, no te llamar&aacute;n sino en caso de urgencia; pero los ricos te tratar&aacute;n como a un esclavo encargado de remediar sus excesos, sea porque tienen una indigesti&oacute;n, sea porque est&aacute;n acatarrados; har&aacute;n que te despierten a toda prisa tan pronto como sientan la menor inquietud, pues estiman much&iacute;simo su persona. Habr&aacute;s de mostrar inter&eacute;s en todos los detalles m&aacute;s vulgares de su existencia, has de decidir si han de comer ternera o cordero, sin han de andar de tal o cual modo cuando se pasean. No podr&aacute;s ir al teatro ni estar enfermo, tendr&aacute;s que estar siempre listo tan pronto como te llame tu amo&rdquo;</i></span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-6"></a><a name="-7"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#6">6</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">,</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#7">7</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><i><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">. </span></i> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Pero no es hasta fines del siglo XX donde el fen&oacute;meno se hace patente.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Un primer factor etiol&oacute;gico a considerar es que existe una nueva &ldquo;cultura&rdquo; en relaci&oacute;n con la salud en la poblaci&oacute;n general. Si bien es cierto que la medicina ha ejercido desde siempre un enorme poder sobre los ciudadanos, disciplinador y moralizante</span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-8"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#8">8</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">, nos encontramos en una nueva etapa de la civilizaci&oacute;n caracterizada por la consagraci&oacute;n de derechos extensamente reclamados a lo largo de la historia. Entre esos derechos se encuentra la salud como bien p&uacute;blico:&nbsp; </span></p>                <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><i> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><span style="">&nbsp;</span>&ldquo;&hellip;otra historia comienza con el modelo sanitario dominante tras la Segunda Guerra Mundial, la medicalizaci&oacute;n como sin&oacute;nimo de una cultura de la salud (= bienestar) o sociedad terap&eacute;utica. La crisis del estado benefactor en la d&eacute;cada del &lsquo;70 aparej&oacute; el tiempo de reflexi&oacute;n sobre los l&iacute;mites de la medicina, incluso m&aacute;s all&aacute; de la econom&iacute;a: se cuestiona la supuesta relaci&oacute;n proporcional entre consumo y producci&oacute;n de salud, pero tambi&eacute;n el alcance de los conceptos m&eacute;dicos como criterios de moralidad (en cuanto a la conducta responsable y el estilo de vida, particularmente), del mismo modo que se denuncia la mala salud iatrog&eacute;nica o expropiaci&oacute;n del cuerpo por la instituci&oacute;n m&eacute;dica&rdquo;</span></i><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "> <a name="-9"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#9">9</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">. </span><sup> <span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">&nbsp;</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">    <br>   Los medios de difusi&oacute;n, que divulgan los avances de la medicina, significativos o de porte menor, influyen de manera decisiva creando frecuentemente falsas expectativas sobre las posibilidades reales que la medicina y los m&eacute;dicos tienen de poder ofrecer una existencia casi&nbsp;</span></p>       <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">milagrosa: prolongada y sin enfermedad ni dolor.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Por su parte no es de desestimar, por el contrario, constituye parte del eje central del problema, la influencia de la industria farmac&eacute;utica y de tecnolog&iacute;a m&eacute;dica con su l&oacute;gica de acumulaci&oacute;n capitalista, que ofrece la infraestructura material para la medicalizaci&oacute;n de la vida.&nbsp; </span></p>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="MsoNormal"><a href="MasterFrame2_%283%29_11.htm"></a><a href="Frame6.htm"></a></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Prevenci&oacute;n cuaternaria&nbsp;</span><o:p></o:p></b></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana">&nbsp;</span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">La medicalizaci&oacute;n de la vida no es una patolog&iacute;a benigna de la medicina. Con la fuerte demanda que la caracteriza, ubicada por encima de las posibilidades y fines de la medicina, genera incrementos de costos asistenciales y de las listas de espera que han puesto en el l&iacute;mite de sus posibilidades a los sistemas de salud.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Asimismo, genera desgaste en el personal sanitario e incrementa la pr&aacute;ctica de una medicina defensiva onerosa y riesgosa que frecuentemente culmina en falsos positivos o hallazgos incidentales</span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-10"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#10">10</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Ante esta realidad, la Organizaci&oacute;n Mundial de M&eacute;dicos de Familia (Wonca) propuso el concepto de prevenci&oacute;n cuaternaria: <i>&ldquo;Medidas adoptadas para identificar pacientes en riesgo de sobremedicaci&oacute;n, para protegerlo de nuevos procedimientos m&eacute;dicos invasivos y para sugerir intervenciones que sean &eacute;ticamente aceptables&rdquo;</i></span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-11"></a><a name="-12"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#11">11</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">,</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#12">12</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><i><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.</span></i><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">El objetivo es racionalizar la asistencia m&eacute;dica ajust&aacute;ndola a sus fines tal como los definimos en un art&iacute;culo anterior</span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-13"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#13">13</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Es preciso prestarle atenci&oacute;n a este fen&oacute;meno, reflexionar sobre &eacute;l, incluso desde el punto de vista &eacute;tico y m&aacute;s espec&iacute;ficamente desde la &eacute;tica en el uso de los recursos p&uacute;blicos, desde el momento que puede implicar, y de hecho implica, iatrogenia y despilfarro econ&oacute;mico. La medicina ha adquirido un valor que <i>&ldquo;irradia en todas direcciones&hellip; llena todos los intersticios de la cotidianidad. Como dice Barr&aacute;n, existen &lsquo;redes sutiles y opacas&rsquo; del saber m&eacute;dico que llenando todos esos intersticios de la cotidianidad, comprimen, asfixian</i></span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-14"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#14">14</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">El nuevo contrato entre la sociedad y la medicina en esta etapa hist&oacute;rica de la civilizaci&oacute;n ha de transcurrir, entre otros aspectos, por definiciones tan trascendentes como responder a la pregunta de si solidariamente, en aras de una medicina racional y una asistencia m&eacute;dica equitativa, hemos de renunciar a una salud perfecta</span><sup><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; "><a name="-15"></a>(</span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#15">15</a></span><span style="font-size: 7.5pt; font-family: Verdana; ">)</span></sup><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp; </span><o:p></o:p></p>          <p>  <multicol gutter="18" cols="2"></multicol>  <b><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Medicalizaci&oacute;n en el arte</span></b><span style="font-size: 13.5pt; ">&nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span></p>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">La medicalizaci&oacute;n de la vida ha sido representada con frecuencia en el arte y la literatura.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Tal como se aprecia en la pintura de </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"> <a href="#fig_1">Jacques-Louis David</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> de 1774, Eras&iacute;strato, m&eacute;dico y anatomista griego (304-250 aC), fue llamado por su padre, el rey sirio Seleuco I Nic&aacute;tor, para que viera a su hijo Ant&iacute;oco, en apariencia gravemente enfermo. All&iacute;, poniendo de manifiesto su gran habilidad cl&iacute;nica, observ&oacute; que enrojec&iacute;a y se aceleraba su pulso al entrar a la habitaci&oacute;n su atractiva y joven madrastra Estrat&oacute;nice. El gran m&eacute;dico griego, representado en la obra de David como un anciano vestido con ropajes rojos, se&ntilde;alando a la bella mujer deduce que el joven padece de un amor imposible. Para calmar el mal de su hijo, el rey renuncia a Estrat&oacute;nice, quien se casa con el muchacho y ambos se hacen acreedores de un reino lejos del territorio paterno.</span></p>        <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><span style="font-size: 13.5pt; ">    <br>    <a name="fig_1"></a><img style="width: 571px; height: 458px;" alt="" src="/img/revistas/ruc/v30n3/3a03f1.JPG">    <br>    &nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">El cuadro del pintor espa&ntilde;ol </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"> <a href="#fig_2">Vicente Palmaroli</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> tambi&eacute;n hace referencia a males producidos por amores no correspondidos. Una joven p&aacute;lida es atendida por un fraile, quien, para aclarar la situaci&oacute;n, toma el pulso a la paciente en un acto que puede interpretarse como ejercicio fraudulento de la medicina.</span></p>        <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;">&nbsp;</p>        <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><span style="font-size: 13.5pt; "><a name="fig_2"></a><img style="width: 570px; height: 496px;" alt="" src="/img/revistas/ruc/v30n3/3a03f2.JPG">&nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">En literatura es casi una regla mencionar al autor franc&eacute;s Louis Farigoule, m&aacute;s conocido por Jules Romains, que escribi&oacute; en 1925 una obra teatral, </span> <i><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#fig_3">Knock</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> o el triunfo de la medicina, </span> </i> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">que con el tiempo ser&iacute;a llevada al cine.</span></p>        <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;">&nbsp;</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="fig_3"></a><img style="width: 230px; height: 274px;" alt="" src="/img/revistas/ruc/v30n3/3a03f3.JPG"></span></p>        <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> Considerada por muchos como una profec&iacute;a de la medicina actual, su personaje central es el joven m&eacute;dico Dr. Knock, que llega a una comunidad para hacerse cargo de la asistencia en lugar del viejo y cl&aacute;sico m&eacute;dico Dr. Parpalaid. El novel Dr. Knock sostiene que los habitantes de la aldea rural son sanos solo en apariencia pues no han sido bien estudiados. Con ayuda del pregonero, la escuela y el farmac&eacute;utico, somete a las personas a una rigurosa disciplina m&eacute;dica:</span><span style="font-size: 13.5pt; "> </span><i><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&ldquo;En doscientas cincuenta de esas casas hay doscientas cincuenta habitaciones donde alguien confiesa la medicina, doscientas cincuenta camas donde un cuerpo extendido testimonia que la vida tiene un sentido y, gracias a m&iacute;, un sentido m&eacute;dico (...). Piense usted que, en algunos instantes, van a dar las diez, que para todos mis enfermos las diez es la segunda toma de temperatura rectal, y que, en algunos instantes, doscientos cincuenta term&oacute;metros van a penetrar a la vez&rdquo;, </span></i><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">dice el Dr. Knock.</span><span style="font-size: 13.5pt; ">&nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Cuando Parpalaid vuelve a la comarca encuentra que sus pobladores, antes sanos, ahora son todos enfermos.&nbsp; </span></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Por &uacute;ltimo, una de las mayores obras de la literatura de todos los tiempos, <i>Madame Bovary</i>, de Gustave Flaubert, en un pasaje memorable, narra la innecesaria intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica a la que Charles Bovary y sus&nbsp;ayudantes someten al pobre Hippolyte, que ten&iacute;a solo los pies deformes y nunca pidi&oacute; que se los corrigieran. Como resultado de las complicaciones de tal intervenci&oacute;n fue necesario amputarle la pierna. Un mal menor fue transformado en un mal mayor.</span></p>        <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&nbsp; </span></p>           <p class="MsoNormal"><o:p><a name="fig_4"></a><img style="width: 273px; height: 270px;" alt="" src="/img/revistas/ruc/v30n3/3a03f4.JPG">    <br>    &nbsp;</o:p></p>        <multicol gutter="18" cols="2"></multicol>      <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">Bibliograf&iacute;a</span><o:p></o:p></b></p>          <p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"><b> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">&nbsp;</span></b><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="1"></a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-1">1</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style="">Orueta S&aacute;nchez R, Santos Rodr&iacute;guez C, Gonz&aacute;lez Hidalgo E, Fagundo Becerra EM, Alejandre L&aacute;zaro G, Carmona de la Morena J, et al.</span> Medicalizaci&oacute;n de la vida (I). Rev Clin Med Fam [revista Internet]. 2011 Jun [citado 2015 Oct 24]; 4(2): 150-161. Disponible en: </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"> <a href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1699-695X2011000200011&amp;lng=es">http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1699-695X2011000200011&amp;lng=es</a></span><span style="font-size: 10pt;     font-family: Verdana; ">.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Courier New&quot;; ">&nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="2"></a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-2">2</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style="">Gherardi C. </span>La salud est&aacute; necesitando un poco de filosof&iacute;a. Debate [Internet]. Buenos Aires: Clar&iacute;n; 2011 [citado 27 Ene 2011]. Disponible en: </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"> <a href="http://www.clarin.com/opinion/salud-necesitando-filosofia_0_415758531.html">http://www.clarin.com/opinion/salud-necesitando-filosofia_0_415758531.html</a></span><span style="font-size: 10pt;     font-family: &quot;Courier New&quot;; ">&nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="3"></a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-3">3</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style="">Rubinstein E.</span> Los nuevos enfermos. Buenos Aires: Ediciones del Hospital Italiano de Buenos Aires; 2009</span><span style="font-size: 10pt;     font-family: &quot;Courier New&quot;; ">&nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="4"></a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-4">4</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style="">Vidart D. </span>La despenadora y el CTI. Ceremonias de la vida, rituales de la muerte. Montevideo: Arca; 1994</span><span style="font-size: 10pt;     font-family: &quot;Courier New&quot;; ">&nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="5"></a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-5">5</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style="">Thomas LV.</span> Antropolog&iacute;a de la muerte. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica; 1944</span><span style="font-size: 10pt;     font-family: &quot;Courier New&quot;; ">&nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="6"></a> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-6">6</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lectura-consejos de Esculapio a su hijo [Internet]. La Plata: Facultad de Ciencias M&eacute;dicas; [citado 4 Mar 2014]. Disponible en: </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"> <a href="http://www.med.unlp.edu.ar/index.php/biblioteca3/lecturas1/consejos-de-esculapio-a-su-hijo">http://www.med.unlp.edu.ar/index.php/biblioteca3/lecturas1/consejos-de-esculapio-a-su-hijo</a></span><span style="font-size: 10pt;     font-family: Verdana; ">&nbsp; </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="7"></a> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-7">7</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La &eacute;tica m&eacute;dica. Normas, c&oacute;digos y declaraciones. Consejos de Esculapio [Internet]. Montevideo: SMU; [citado 8 Jun 2014]. Disponible en: </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"> <a href="http://www.smu.org.uy/publicaciones/libros/laetica/nor-esculap.htm">http://www.smu.org.uy/publicaciones/libros/laetica/nor-esculap.htm</a></span><span style="font-size: 10pt;     font-family: Verdana; ">&nbsp; </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="8"></a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-8">8</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style="">Barr&aacute;n JP. </span>Historia de la sensibilidad en el Uruguay. El disciplinamiento (1860-1920). Montevideo: Banda Oriental; 1993</span><span style="font-size: 10pt;     font-family: &quot;Courier New&quot;; ">&nbsp;</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "> </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="9"></a> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-9">9</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style="">Mainetti JA.</span> La medicalizaci&oacute;n de la vida. Electroneurobiolog&iacute;a [Internet ].2006 [citado 9 Set 2015]; 14(3): [aprox.12p.]. Disponible en: </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"> <a href="http://electroneubio.secyt.gov.ar/medicalizacion_de_la_vida.htm">http://electroneubio.secyt.gov.ar/medicalizacion_de_la_vida.htm</a></span><span style="font-size: 10pt;     font-family: Verdana; "> &nbsp; </span><span style="font-size: 10pt;"><o:p></o:p></span></p>          <!-- ref --><p style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"> <span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; "><a name="10"></a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(31, 26, 23);"><a href="#-10">10</a></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; ">.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style="">Maglio I.</span> La medicalizaci&oacute;n de la vida como causa de reclamos contra la pr&aacute;ctica m&eacute;dica. 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