Este nuevo número de Intercambios reúne investigaciones que, desde distintas perspectivas, interrogan cuatro ejes centrales de la educación superior: la permanencia estudiantil, la inclusión, la innovación en las prácticas de enseñanza y la política educativa. Leídas en conjunto, las contribuciones permiten mapear tensiones persistentes, así como oportunidades de mejora.
El primer núcleo, dedicado a la permanencia en el año de ingreso, se abre con el artículo de Graciela Plachot, Micaela Bonilla, Marián Doninalli, Karina Curione, Carolina Rodríguez Enríquez, Nicolás Chiarino Durante y Andrés Oliveri, “Permanecer en primer año universitario: voces estudiantiles”. Allí, los autores exploran los significados que los estudiantes atribuyen a permanecer en la universidad. Del análisis emerge la idea de intersticio, que describe el tránsito entre la educación media y la vida universitaria como un espacio liminal, cargado de continuidades y rupturas. A este trabajo se suma el artículo de Sandra Carbajal Toma, “Ayúdame a mirar: el año de ingreso a la Facultad de Psicología”. Desde un enfoque narrativo y multirreferencial, analiza la dimensión intrasubjetiva de las experiencias estudiantiles en el primer año, entendidas en términos de continuidad-discontinuidad. Ambas investigaciones coinciden en cuestionar la distancia entre trayectorias teóricas e itinerarios reales, poniendo en primer plano la experiencia estudiantil como categoría analítica.
El segundo núcleo aborda la inclusión educativa desde una doble entrada. En “Educación y desigualdad: ¿Formar a todos o seleccionar a los mejores?”, Gabriel Errandonea examina la contradicción entre la promesa de universalidad y las lógicas de selección presentes en la educación media uruguaya. Complementa esta línea el artículo de Marcelo Alborés, Luciana Chiavone y Ana Belén Santa Cruz, “Desafíos de la inclusión educativa en la Facultad de Psicología (Udelar)”. A través del recorrido del Programa de Renovación de la Enseñanza (PROREn), los autores describen cómo la institución aborda situaciones diversas -discapacidad, diagnósticos específicos, privación de libertad, vulnerabilidad social, crisis vitales o procesos migratorios- y cómo estas demandan respuestas singulares.
El tercer núcleo reúne cinco contribuciones dedicadas a las prácticas de enseñanza y sus posibilidades de innovación. El artículo de Beatriz Amorín y Carolina Frabasile, “Estudiantes en foco: Movete hacia el diseño”, recupera la experiencia del Laboratorio de Vidrio de la EUCD y analiza, mediante metodologías cualitativas y cuantitativas, la integración de estudiantes de distintas carreras en espacios de diseño. En “La voz de autor en las producciones escritas de los estudiantes de grado”, Yanet Fuster Caubet indaga cómo estudiantes de Bibliotecología construyen su posicionamiento como autores en la escritura académica. Por su parte, Patricia Carabeli, en “La especificidad de los cursos de inglés como lengua extranjera para fines universitarios”, analiza la discursividad propia que adquiere el inglés dentro de la Udelar mediante una etnografía del discurso educativo. El artículo de Enzo Puglia, María Julia Morales y Silvana Flechia Berrutti, “Propuestas de CDD en modalidad híbrida: revisión sistemática”, identifica recomendaciones y modelos para el desarrollo de la competencia digital docente en la educación superior. Finalmente, en “Sistematización de experiencias con estudiantes de pregrado en prácticas de promoción de la salud mental”, Janett Esmeralda Sosa Torralba presenta una sistematización del trabajo realizado con más de cien estudiantes de Psicología entre 2020 y 2023. La autora muestra el desarrollo de competencias vinculadas a la planificación y ejecución de actividades de promoción de la salud mental.
El núcleo dedicado a la política educativa amplía el horizonte de este número al situar la mirada en los modos en que las instituciones definen sus prioridades, evalúan sus resultados y se transforman para lograrlas. En “Tendencias en la investigación sobre políticas públicas en Uruguay”, Rodrigo Cordrara examina la demanda de producir conocimiento situado, relevante para el contexto local, y la presión creciente por publicar en circuitos internacionales de alto impacto. El artículo de Luciana Chiavone, Cecilia Madriaga, Sebastián Gadea, Ivana Pequeño y Ana Luz Protesoni, “¿El rendimiento se asocia con los dispositivos de enseñanza? Un estudio transversal en la Facultad de Psicología de la Udelar en 2023”, analiza los niveles de aprobación en las Unidades Curriculares Obligatorias del Plan 2013. El trabajo aporta así evidencia empírica relevante para el diseño de políticas académicas orientadas a fortalecer la calidad de la enseñanza en contextos de alta masificación. El tercer artículo, “Innovación curricular en México: un caso de estudio”, de Juana Eugenia Silva Guerrero y Patricia Rosas Chávez, se adentra en un proceso de transformación institucional desde una perspectiva autoetnográfica. Las autoras reconstruyen la experiencia de la Universidad de Guadalajara en la actualización de su oferta educativa, poniendo el foco en la labor de los comités curriculares.
En conjunto, los artículos de este número intentan echar luz sobre zonas críticas del quehacer universitario: cómo se transita el ingreso, cómo se habilitan experiencias inclusivas, cómo se transforman las prácticas de enseñanza y cómo la política educativa construye realidades.
En nuestra sección de reseñas, Isabel Pastorino presenta el libro Enseñar hoy: apuntes para la formación (2021), de Andrea Alliaud, texto en el que la autora retoma el tema de algunas de sus publicaciones anteriores y reflexiona en torno a las posibilidades de comprender la docencia como oficio, vocación o profesión. Por su parte, Claudia Borlido comenta Experimentar con IA: notas para educadores alertas (2025), de Carina Lion y Betina Lippenholtz, quienes proponen una guía integral para comprender y aplicar la IA en contextos educativos desde un enfoque caracterizado por el rigor académico, la experiencia práctica y la sensibilidad pedagógica.
Las páginas de este número no ofrecen, por tanto, un cierre en torno a las temáticas comentadas, sino más bien una invitación: repensar las instituciones de educación superior como espacios que se interrogan a sí mismos, siempre atentas a los sujetos que las habitan.
Buena lectura.













