Estimado editor:
El advenimiento y la expansión de los análisis bibliométricos en diversos campos de la investigación han cobrado notable relevancia por su impacto en la toma de decisiones y en la planificación estratégica. Estas herramientas han sido fundamentales para medir la producción e impacto científico, identificar tendencias emergentes, comparar instituciones y orientar políticas de investigación. Además, permiten monitorear el desarrollo académico y promover colaboraciones estratégicas dentro de áreas específicas del conocimiento. Su uso creciente responde a la necesidad de evaluaciones objetivas basadas en datos cuantificables, como ocurre en este análisis de la investigación cardiovascular en un país de la comunidad latinoamericana: Uruguay.
La presente carta tiene como objetivo presentar un breve análisis detallado de la producción científica uruguaya en el campo de la salud cardiovascular, que abarca tanto la cardiología como la cirugía cardíaca, a partir de un enfoque bibliométrico-visual. Este estudio cubrió el período 2001-2025 y es el primero de su tipo en el país. Nosotros consideramos que esta iniciativa proporcionará una visión integral del estado actual y las tendencias futuras de la investigación científica en este ámbito.
Analizamos 95 términos clave utilizando las bases de datos Scopus y Google Scholar. Entre los métodos estadísticos se incluyeron modelos de predicción basados en machine learning, regresión múltiple y análisis de correlación, con el fin de identificar patrones bibliométricos, evaluar la producción científica y prever el crecimiento de la investigación cardiovascular uruguaya hasta el año 2050. Los resultados revelaron una producción científica de 2486 publicaciones y una tasa de crecimiento anual del 6,1% (Tabla 1 y Figura 1). Aunque este crecimiento es positivo, es importante señalar que Uruguay se encuentra en una posición intermedia en la región, por debajo de países como Argentina y Chile, que presentan tasas de crecimiento superiores al 7-10%1-3. Esta diferencia sugiere que hay un potencial considerable de mejora en la cantidad y calidad de las publicaciones científicas uruguayas, especialmente considerando que la tasa anual de crecimiento en el país ha sido relativamente constante. Sin embargo, el descenso del 35% en la producción durante el período 2022-2024 puede atribuirse a la disrupción provocada por la pandemia de Covid-19, lo cual es consistente con las observaciones hechas en otros contextos latinoamericanos4,5(Figura 1).

Figura 1 Principales análisis bibliométricos-visuales, modelos de predicción, regresión múltiple y redes de colaboración.
La investigación cardiovascular uruguaya estuvo notablemente concentrada en dos filiaciones clave: la Universidad de la República (Udelar) y el Hospital de Clínicas Dr. Manuel Quintela, que juntas representaron el 86% de las publicaciones analizadas (Figura 2). Esta concentración podría ser vista como una fortaleza en términos de especialización y consolidación de esfuerzos, pero también plantea la cuestión de la equidad y la posible subrepresentación de otros centros de investigación en el país. La tendencia observada en países como Brasil y Perú, donde la producción se distribuye entre un mayor número de instituciones, podría sugerir que una mayor dispersión institucional podría enriquecer la investigación, lo que promueve una competencia más amplia y colaboraciones interinstitucionales6,7(Tabla 1).
Un aspecto que merece particular atención es la concentración de la autoría en manos de un pequeño número de investigadores muy prolíficos como Lucia Florio (Artículos=59/H-index=9; Citaciones=352) y Fernando Mut (Artículos=37/H-index=8/Citaciones=187) en cardiología, y Víctor Dayan (Artículos=96/H-index=16/Citaciones=1632) y Gerardo Soca (Artículos=25/H-index=9/Citaciones=356) en el campo de la cirugía cardíaca (Figura 1). Ellos han logrado un alto desarrollo académico y con activa generación de evidencia cardiovascular en revistas científicas de alto impacto dentro y fuera de Uruguay. Paradójicamente este fenómeno podría estar contribuyendo a la disparidad en la producción científica y, al mismo tiempo, podría ser reflejo de una estructura de investigación que se concentra en unos pocos líderes de opinión. Nuestro estudio no profundiza en los factores asociados a este particular hallazgo, lo que representa un considerable espacio para futuras investigaciones con ese objetivo. De igual manera, la distribución de la autoría por género mostró una marcada desigualdad, con solo un 20,86% de las publicaciones de autoría femenina, cifra considerablemente inferior a la media regional y mundial8-10. Esta disparidad plantea la necesidad urgente de políticas activas que fomenten la inclusión, la participación y el liderazgo femenino en la investigación científica cardiovascular uruguaya.
Otro hallazgo relevante fue la alta proporción de investigaciones autofinanciadas, que alcanzó un 79,96%, lo cual contrasta con muchos países locales en vías de desarrollo, donde una proporción significativa de la investigación está financiada por fondos públicos o privados externos3,11. La dependencia del financiamiento propio podría estar limitando la capacidad de los investigadores uruguayos para llevar a cabo proyectos más ambiciosos o de mayor alcance. Sin embargo, en este contexto, se podría incentivar la creación de fondos concursables específicos para la investigación cardiovascular impulsados potencialmente por el Consejo Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología, la Udelar o instituciones gubernamentales, con el fin de diversificar las fuentes de financiamiento y fomentar la innovación en el país.
Entre las colaboraciones internacionales, identificamos que solo el 33,12% de los artículos estuvieron coautorizados por instituciones extranjeras, con claras redes de colaboración con España (10,30%) y Bélgica (8,57%) (Tabla 1). Esta cifra es notablemente más baja en comparación con publicaciones de países vecinos como Argentina, Colombia y Chile, que superan el 40% de colaboración internacional1-3. Enfatizamos que estos parámetros bibliométricos son esenciales para el intercambio de conocimientos, el acceso a recursos de investigación y la mejora de la visibilidad de las publicaciones científicas. En este sentido, fortalecer las redes de cooperación internacional podría resultar en un incremento significativo tanto de la calidad como de la cantidad de las publicaciones. Entre los modelos predictivos desarrollados para este estudio, anticipamos un crecimiento sustancial en la producción científica cardiovascular para el año 2050, con un incremento proyectado del 51,5%, lo que se traduciría en aproximadamente 3.800 artículos publicados (p = 0,0001). Este optimismo, no obstante, podría estar condicionado por la necesidad de superar ciertos obstáculos estructurales, como el acceso limitado al financiamiento gubernamental, deficiencias en la colaboración internacional y debilitamiento del espíritu investigador de los profesionales del área de cardiología y cirugía cardíaca. Sin intervenciones estratégicas oportunas, el crecimiento esperado podría verse seriamente comprometido y diezmado (Figura 1).
Por otro lado, es crucial señalar que el análisis de regresión múltiple reveló asociaciones significativas entre el número de citaciones y el H-index (p = 0,0001), así como entre las citaciones y el Impacto de Citas Ponderado por Campo (FWCI) (p=0,017), lo que valida la fiabilidad de los índices bibliométricos empleados y refuerza la importancia de estos indicadores como métricas de impacto académico en la investigación científica cardiovascular uruguaya (Figura 1). A la luz de estos hallazgos, se plantean varias recomendaciones estratégicas que incluyen el fortalecimiento de las políticas de financiamiento para la investigación cardiovascular, posiblemente mediante la creación de fondos concursables específicos, y la posibilidad de promover activamente la participación femenina en investigación mediante programas de mentoría y liderazgo. Además, la estimulación de las colaboraciones internacionales a través de convenios específicos con centros de excelencia en la región y a nivel global y, finalmente, la integración de una sólida formación investigativa desde los primeros años de la carrera y residencia médica con énfasis en metodología científica.
En conclusión, nuestro estudio bibliométrico ofrece por primera vez una visión integral de la investigación cardiovascular uruguaya y los resultados evidencian un crecimiento sostenido pero desigual, con áreas de oportunidad claras en cuanto a equidad de género, financiamiento y colaboraciones internacionales. Las proyecciones hacia 2050 son alentadoras, pero requieren de intervenciones estratégicas para materializarse plenamente.
Se espera que estos hallazgos sirvan como base para el desarrollo de políticas científicas más efectivas y para fomentar un debate constructivo sobre el futuro de la investigación cardiovascular en Uruguay.
















