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Revista Uruguaya de Ciencia Política

versão impressa ISSN 0797-9789

Rev. Urug. Cienc. Polít. vol.15 no.1 Montevideo dez. 2006

 

MODELIZACIÓN DE PROCESOS HISTÓRICOS COMPLEJOS A TRAVÉS DE LA NARRATIVA ANALÍTICA *  **

Margaret Levi ***

 

Revista Uruguaya de Ciencia Política N°15. 2006. pp. 11-29. ISSN 0797 9789

 

 Resumen: El proyecto Narrativas Analíticas representa un esfuerzo por aclarar y hacer explícito el enfoque adoptado por numerosos investigadores que tratan de combinar las investigaciones históricas y comparadas, con los modelos de rational choice. Con el objetivo de comprender las distintas instancias de origen y cambio de las instituciones, los narradores analíticos insisten en la combinación de un profundo conocimiento del caso con un modelo teórico explícito. Estas exigencias, sin embargo, no diferencian en sí mismo a la Narrativa Analítica de otras investigaciones histórico-comparativas bien diseñadas. El objetivo de este artículo es explicar qué es el enfoque narrativo analítico, y qué  lo distingue de otros enfoques comprometidos con un riguroso abordaje histórico y comparativo. En el libro original y en las respuestas a sus críticos (Bates et al., 1998; Bates et al., 2000b; Bates et al., 2000a), los autores han tratado de subrayar los elementos cruciales del enfoque, pero aun quedan asuntos por sistematizar.

 

Palabras clave: Narrativa Analítica  – Política Comparada – Metodología

 

Abstract: The analytic narratives project represents an effort to clarify and make explicit the approach adopted by numerous scholars trying to combine historical and comparative research with rational choice models. In order to understand instances of institutional origin and change, analytic narrativists insist on the combination of deep knowledge of the case and an explicit theoretical model. These requirements do not, in themselves, differentiate analytic narratives from other well-crafted comparative and historical research, however. The focus of this paper is on what constitutes the analytic narrative approach and what, if anything, distinguishes it from other approaches for undertaking rigorous comparative and historical research. In the original book and in responses to critics (Bates et al., 1998; Bates et al., 2000b; Bates et al., 2000a), the authors have tried to outline the key elements of the approach, but there is systematization still to be done.

 

Key Words: Analytic Narratives – Comparative Politics – Methodology

 

1. Antecedentes

 

El libro Analytic Narratives reúne a cinco académicos que comparten un compromiso con el estudio del cambio y la variación institucional. Bajo la influencia de los trabajos de Douglass C. North (1981, 1990, 1996 [1993]), este equipo se trazó el objetivo de utilizar herramientas del neo institucionalismo económico para investigar cuestiones imperecederas de la economía política, como el orden político, el gobierno de la economía, del sistema político, y de las relaciones interestatales. Sin embargo, la mayoría de los trabajos en el libro representan una extensión de la concepción de North sobre las instituciones como reglas, tanto formales como informales, que influyen en el comportamiento a través de constreñimientos e incentivos.

 

Existe aquí un particular énfasis en las instituciones como equilibrios autoimpuestos que coordinan el comportamiento. Esta visión deriva de la teoría de juegos, especialmente juegos en forma extensiva y sub-juego perfecto. Las decisiones son regulares, estables y conforman patrones –se institucionalizan, si se prefiere – porque se realizan en equilibrio. En este sentido, son generadas, no impuestas. Sin embargo, variaciones en la distribución del poder de negociación y de los recursos entre los actores participantes, influyen sobre cuál de los muchos equilibrios institucionales emerge como posible (Levi 1990; Knight 1992). Más aun, y fundamental para el emprendimiento de la Narrativa Analítica, existe la posibilidad de equilibrios múltiples. El enfoque intenta contribuir al conocimiento de la selección, persistencia y transformación de las soluciones de equilibrio que surgen en momentos y lugares particulares.

 

Pensar el cambio institucional y otras formas de cambio social como problemas de equilibrios múltiples, impone ciertos límites en el esfuerzo intelectual. Mientras los libros programáticos de North consideran la historia completa del mundo occidental, sus investigaciones tienden a abordar cuestiones más acotadas, como el origen de los constreñimientos constitucionales en la monarquía inglesa luego de la Revolución Gloriosa (North y Weingast, 1989). Los ensayos en Analytic Narratives están enfocados de un modo similar en instituciones específicas en momentos y lugares particulares.

 

Es importante ser claros. Estos ensayos no representan un gran avance metodológico. Hay muchos comparativistas que se han embarcado en empresas similares, como Fritz Scharpf (1991, 1997), David Laitin (1998), y, entre otros jóvenes académicos, Roger Petersen (2001) y Torben Iversen (1999). Lo que distingue los ensayos de Analytic Narratives no es el enfoque per se sino la presentación del material para enfatizar los pasos involucrados en la construcción de una Narrativa Analítica. En su respuesta a la crítica de Jon Elster (2000), los autores dicen “… al intentar la sistematización comenzamos a obligarnos  a nosotros mismos –y a otros- a delinear las reglas para hacer Narrativa Analítica y para dejar claro cómo este enfoque contribuye al avance del conocimiento” (Bates et al. 2000b:696).

 

No obstante, lo que motivó el proyecto y lo que hizo pensar que merecía la pena llevarlo a cabo, son otros dos factores relativos al estilo de trabajo en que estos autores se combinan. Lo primero es el reconocimiento de que, aunque se identifican en el campo de la rational choice, ninguno es exclusivamente deductivo en su practica de investigación o como escritor. Tampoco existen –y por buenas razones- muchos investigadores que se involucran en proyectos comparativos similares o históricos. La discusión de estas razones sigue a continuación en la elaboración del enfoque.

 

La segunda motivación tiene más que ver con el interés por influir sobre la forma en cómo se desarrollan los estudios comparados, en un período en que las versiones anteriores de estudios comparados están perdiendo primacía, al menos en los departamentos de ciencias sociales americanos, en comparación con autores que enmarcan su trabajo en una perspectiva teórica y comparativa más amplia. La teoría de la elección racional ha influido por mucho tiempo el estudio de la política legislativa, particularmente en democracias relativamente estables, y, obviamente, es la base de las investigaciones en la historia económica apoyada en las herramientas neoclásicas. Su utilidad para entender la rebelión y revolución, las transformaciones del Estado y otros procesos comparativos e históricos importantes ha sido muy discutida. Así, parte del objetivo del proyecto es destinar la utilidad de este enfoque a la comprensión de una amplia gama de eventos y resultados significativos.

 

Dado el deseo de sistematizar el enfoque de Narrativa Analítica, los ensayos están escritos de un modo que buscan revelar el esqueleto de la racionalidad y las decisiones que los autores toman al construir sus modelos, seleccionando lo que es esencial de la historia general, y diseñando sus explicaciones. Esto hace a la redacción más pedagógica que literaria. Después de todo, es en la calidad de la teoría y su confirmación en los ensayos que el proyecto descansa.

 

Los capítulos sustantivos en Analytic Narratives exploran el cambio institucional en una amplia variedad de momentos y lugares. Todos se enfocan en un enigma histórico específico que a veces tiene lugar únicamente en el país. El objetivo primario es comprender un grupo particular de instituciones, pero la combinación de enfoque y descubrimientos tiene implicancias en una variedad de cuestiones.

 

El capítulo de Avner Greif (Greif 1998) se sitúa en Génova en el siglo XII y da cuenta del origen de podestà, una regla sin poderío militar, como institución para resolver conflictos de clan y potenciar el crecimiento económico y la estabilidad política. Jean-Laurent Rosenthal (1998) lleva a los lectores a Francia e Inglaterra en los siglos XVII y XVIII, al comparar las capacidades de los soberanos para levantar guerras a cambio de ingresos y salarios, y sostener que la distribución de la autoridad fiscal es una variable explicativa central en el largo plazo que produce un cambio institucional divergente entre los dos países. Margaret Levi (1998) se desplaza al siglo XIX, donde investiga las bases institucionales de la variación en las políticas gubernamentales y las respuestas de los ciudadanos ante el servicio militar obligatorio en Francia, los Estados Unidos, y Prusia. En particular, explica la desaparición de reglas que permitían evitar el servicio militar obligatorio. Barry Weingast (1998) también estudia una institución del siglo XIX, ya que su foco está centrado en la regla del balance, el compromiso sobre la admisión de Estados esclavistas, y cómo ello promovió la estabilidad política americana ante-bellum

[1]. Su interrupción fue un factor crítico en la precipitación de la Guerra Civil en los Estados Unidos. Aun cuando Robert Bates (1998) estudia el espectro de países productores de café, también se interesa en una institución específica, el Acuerdo Internacional del Café. En su trabajo, explica por qué ascendió y cayó la industria, y por qué Estados Unidos, uno de los principales consumidores de café del mundo, cooperó con el cartel para estabilizar los precios durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.

 

En la explicación de una institución exótica en un momento interesante en la historia, Greif (1998) construye un argumento con implicancias significativas para teorizar la relación entre conflictos de facciones y orden político. Rosenthal (1998) analiza las fuentes de variación de régimen y el cambio político, así como la relación entre las estructuras políticas domésticas y la decisión de “hacer la guerra”. El hallazgo de Levi – que revisó normas de justicia que resultaron de la democratización y que influyen en el timing y el contenido del cambio institucional– sugiere la importancia de las consideraciones normativas y la base institucional de la legitimación, al dar cuenta de la conformidad ciudadana con el gobierno y las agencias reguladoras. Weingast (1998) avanza el programa de comprensión de las bases institucionales y los efectos del federalismo. Bates ofrece una contribución significativa para comprender las circunstancias bajo las cuales una base política para la organización triunfará sobre la competencia económica en un mercado internacional.

 

2 El enfoque de Narrativa Analítica

 

En este enfoque, la analítica refiere a la construcción de modelos derivados de la elección racional, particularmente de la aplicación de la teoría de juegos en forma extensiva. Esto significa, primero, extraer de la narrativa los actores clave, sus objetivos, y sus preferencias y las reglas efectivas que influyen en su comportamiento. Segundo, elaborar las interacciones estratégicas que producen un equilibrio que limita algunas acciones y facilita otras. El énfasis está en la identificación de las razones para el pasaje de un equilibrio institucional en un momento dado en el tiempo, a un equilibrio institucional distinto en un momento diferente.

 

El modelo debe ser capaz de generar no solo la explicación preferida sino también hipótesis alternativas. Primero, al hacer los supuestos claros y explícitos, es posible desafiarlos a producir nuevos conocimientos (insights) e interpretaciones competentes de los datos. En segundo lugar, el modelo debería conllevar resultados de corte transversal. La comparación sincrónica es crucial para los estudios comparativos en tanto es la base para hipótesis sobre lo qué podría haber pasado bajo condiciones diferentes. La comparación sincrónica clarifica las variables exógenas clave. Cuando los modelos son de teoría de juegos, ofrecen una fuente adicional para la construcción de hipótesis. La consideración de comportamientos fuera del área de equilibrio debería revelar las razones y razonamientos por los cuales los actores tomaron un camino y no otro. De hecho, lo que los actores creen que pasará si hacen una elección diferente podría determinar las elecciones que efectivamente realizan.

 

La narrativa de la Analitic Narrative determina los jugadores principales, sus metas, y sus preferencias, al tiempo que arroja luz sobre las reglas efectivas del juego, limitaciones e incentivos. La narrativa es la historia que se cuenta pero como un raconto detallado del proceso y el contexto, con una preocupación por la secuencia y la temporalidad.  No se utiliza en el sentido post-moderno de una master o meta narrativa. Más bien refiere a investigaciones basadas en métodos históricos tradicionales. Pero la narrativa proporciona aun más que eso. Como resume James Mahoney el consenso emergente, la narrativa “es una herramienta útil para evaluar causalidades en situaciones donde la secuencia particular de eventos y el path dependence deben ser tomados en cuenta” (1999:1164).

 

La narrativa ofrece un medio para dirimir entre explicaciones posibles para equivalencias de observación (observational equivalences), esto es, dos procesos distintos que podrían estar conduciendo al mismo resultado. Por ejemplo, en el juego ilustrativo del apéndice de Analytic Narratives, en situación de equilibrio, el enemigo con un gran ejército no ataca a un país. ¿La razón de la paz en esa situación se explica por la existencia de un gran ejército o por el gasto en recursos que el mismo ocasiona? Diferentes personas podrían tener distintas respuestas que solo pueden ser analizadas a partir del contexto:

 

“…las interpretaciones de observación equivalentes descansan en teorías del comportamiento marcadamente diferentes. Para dar una explicación, debemos movernos fuera del juego e investigar referentes empíricos. Debemos determinar cómo las creencias del oponente dan forma a su comportamiento. Esta mezcla de razonamiento estratégico e investigación empírica ayuda a definir el método de la narrativa analítica…” (Bates et al. 1998: 241)

 

A veces la narrativa por sí misma no puede dirimir entre dos explicaciones alternativas, y la teoría especifica cuáles son las condiciones que se deben obtener para determinar la correcta. Este fue el caso en el análisis del orden político de la Génova previa a 1164 (Greif 1998:35–6). La narrativa se transforma en clave para influir en la determinación de los mecanismos causales – una preocupación central de los cientistas sociales interesados en explicaciones que sean controlables en última instancia. Esto conduce, a veces, a los autores del proyecto de la Narrativa Analítica a contar la historia de un modo que no logra encajar en el criterio estético de muchos institucionalistas históricos (Carpenter 2000:656-657), pero aun así, es una narrativa.

 

La Narrativa Analítica implica elegir un problema o enigma, luego, construir un modelo para determinar la lógica de la explicación y para dilucidar los puntos clave de decisión y las posibilidades, y finalmente evalua[2] el modelo a través de la comparación sincrónica y las implicancias controlables que el modelo genera. Como enfoque, la Narrativa Analítica es más atractiva para los académicos que buscan evaluar la fortaleza de parsimoniosos mecanismos causales. El requerimiento de la teorización explícita formal (o por lo menos la teoría que pudiera formalizarse) obliga a los académicos a realizar afirmaciones causales y a identificar un número pequeño de variables.

 

Este enfoque proporciona al investigador cierta disciplina. La teoría explícita de este tipo propugnada aquí, provee criterios para habilitar al investigador a extraer la narrativa y asegurarse de que la explicación no necesita apoyarse demasiado en factores fuera del modelo.

 

Criterios para la Selección de Casos

 

En las ciencias sociales que utilizan el método comparativo e histórico, existen estrategias diversas para la selección de casos. Una es seleccionar casos con diferencias o semejanzas cruciales, de acuerdo a los cánones de John Stuart Mill y luego usar esos casos para revelar las variables explicativas cruciales. Quienes se autodenominan sociólogos historicistas, institucionalistas historicistas, o macro comparativistas, han estado especialmente activos en la modificación y modernización de este enfoque (Skocpoly Somers 1980; Mahoney 1999). Una segunda estrategia consiste en desarrollar un método comparativo que enfatice comparaciones enfocadas y estructuradas, y el trazado de procesos (George 1989; George y Bennett, 2005). Una importante contribución reciente a la discusión (King et al. 1994) involucra el énfasis en procedimientos científicos de inferencia causal y criterios estándar aplicables universalmente que hacen posible derivar explicaciones de información que, de otro modo, sería simplemente descriptiva. King, Keohane y Verba enfatizan los principios estadísticos aplicados a la selección de casos. Una cuarta estrategia subraya la necesidad de comenzar con una teoría general y luego encontrar los casos que realmente controlan partes de esa teoría (Kiser y Hechter 1991). Finalmente, se encuentran  quienes son especialistas en una parte específica del mundo y exploran una variedad de temas dentro de ese contexto.

 

Los autores de la Narrativa Analítica comparten con el cuarto grupo un compromiso con la rational choice y con el último grupo un profundo interés por el estudio de caso. La combinación supone un objetivo del que carecen muchos especialistas en áreas: ir más allá de la descripción del caso y elaborar condiciones más generales para el cambio institucional. Esto significa que deben existir otros criterios para la selección de casos que las preferencias intelectuales por enigmas. Los enfoques standard para la selección de casos son informativos de la cadena causal de interés, ya sea por la ausencia, presencia, o valores extremos de las variables cruciales (Van Evera 1997: 49–88). Mientras estos pueden constituir criterios críticos para seleccionar casos para poner a prueba o generar una teoría general, los criterios utilizados por los narradores analíticos son más cercanos a los de los historiadores que a los de los cientistas sociales generalizadores.

 

Los criterios para la Narrativa Analítica también incluyen rasgos que hacen a los casos dóciles para modelar, cosa que no sucede con todos los problemas o enigmas. Adicionalmente, deben proveer una oportunidad para obtener un proceso importante o un mecanismo de difícil acceso por otros medios. Finalmente, los mecanismos causales y las estructuras de relaciones deben ser generalizables a otros casos bajo condiciones específicas.

 

2.1.1 Situaciones de elección estratégica

 

Para la construcción del modelo es esencial la elección de casos en los cuales haya interacciones estratégicas entre los actores clave. Esto es, la elección de uno depende de la elección del otro. Adicionalmente, al considerar situaciones que pueden ser modeladas como juegos en forma extensiva en los cuales existe un sub-juego en perfecto equilibrio, el refuerzo de la institución se vuelve un asunto de compromisos creíbles. En equilibrio, el cumplimiento de sus amenazas o promesas contra aquellos que salgan de la zona de equilibrio, está en el interés de los jugadores.

 

Esto no significa que el juego –y sus incentivos – no puedan cambiar. Como ya fue notado, los resultados de la comparación sincrónica sugieren dónde podría variar. El conocimiento de las fuentes del cambio es verdaderamente crítico para entender la transformación institucional. Sin embargo, también es importante comprender las razones para la estabilidad institucional. Así, el análisis de Barry Weingast de la regla del balance da cuenta de la mecánica de cómo los actores con intereses en conflicto en la perpetuación de la esclavitud, se beneficiaron de un compromiso con ella, por qué dejaron de beneficiarse y por lo tanto, por qué la institución cambió y con qué consecuencias.

 

2.1.2 Contingencia

 

La existencia de equilibrios múltiples hace de la contingencia un factor crucial para la narrativa analítica. La contingencia provee espacio para la estrategia, otro componente esencial para el enfoque. Cuando el punto de partida es fortuito, entonces, el equilibrio resultante es efectivamente determinado por la contingencia. Cualquiera sea el punto de partida, existe contingencia en alcanzar uno u otro equilibrio.

 

Sin embargo, aun cuando existen estrategias y puntos focales claros, los factores en la situación pueden cambiar inesperadamente. Algunos cambios contextuales pueden tener consecuencias claras y significativas, otros tienen efectos mariposa, y otros, pequeños efectos, o ninguno. La narrativa es crucial aquí para definir lo que importa y para qué. En el capítulo de Rosenthal, el potencial nacimiento de un heredero católico para Jacobo II afecta los cálculos, tanto de los monarcas como de las elites, pero su importancia reside en cómo cambian las estrategias de las elites aun hasta el punto de llegar a una revolución (Rosenthal 1998:92). ¿Por qué tenían que recurrir a la revolución y no a un cambio institucional pacífico? Esto se vuelve evidente  a través de la narrativa.

 

La incertidumbre y falta de información son características prevalecientes en la resolución de los acontecimientos en la historia, y son base para la contingencia. El rol que juegan los obreros en la investigación de Levi sobre el liderazgo en los sindicatos[3] es ilustrativo de su efecto. Ella encuentra que los miembros de los sindicatos están muy preocupados por tener una representación competente, agentes capaces de servirles a la hora de negociar o en las huelgas. Por esa razón, hacen todo lo posible para determinar quién será un buen líder, a partir de la consideración de las actividades de los posibles candidatos, en su rol de organizadores, líderes en huelgas, representantes locales, y agentes de negociación. De todos modos, los miembros no pueden estar seguros de cómo reaccionarán los patrones, qué hará la economía, o qué tan efectivos serán los líderes en diferentes posiciones y bajo diferentes circunstancias. Igualmente contingente es el tipo de comportamiento, incluyendo tácticas de mano dura y corrupción, que viene con el liderazgo; las bases  parecen seleccionar el mejor liderazgo disponible de la forma que sea. Esto trae como contrapartida cambios en otras facetas de la organización, como sus arreglos de gobierno y orientaciones hacia los negocios o asociaciones sociales. Si los miembros supieran y comprendieran todas las implicancias de su elección original, quizás tomarían otra diferente. Además, el mismo factor de incertidumbre los conduce a coordinar en torno a un líder y un estilo de liderazgo específico, y continuar manteniendo a esa persona en su puesto por años.

 

Los casos deben incluir problemas de azar o contingencia pero no si son muy extremos. Una vez más, el ejemplo de los sindicatos muestra este punto. Los miembros resolvieron sus problemas de liderazgo frente a la incertidumbre de la ocurrencia de paros y solo con información parcial sobre la reacción de los empleadores ante sus demandas. Dado que las interacciones entre sindicatos y dirigentes son impredecibles y los líderes no siempre pueden conceder lo que prometen, podrían ocurrir cambios de liderazgos regularmente. Pero, si eso fuera así, el liderazgo sindical no sería un buen objeto de estudio para la narrativa analítica. Podría tener más sentido tratar cada elección independientemente y usar métodos cuantitativos y modelos para testear la selección y retención de líderes u ofrecer una explicación interpretativa, concentrándose en la cultura de ese sindicato y grupo de trabajadores.

El enfoque, como se ilustra en Analytic Narratives, se apoya en casos donde existe alguna, pero no total, contingencia en el trayecto de la historia, casos en que el modelo ayuda a entender qué era factible que ocurriera. Sin embargo, nada en el enfoque lo limita a casos de determinación o baja contingencia. Los juegos en forma extensiva han probado su utilidad en el estudio de escenarios de alta incertidumbre y contingencia.

 

 

2.2 Construcción de Modelos

 

La Narrativa Analítica privilegia modelos parsimoniosos, aquellos donde el número de factores exógenos es suficientemente pequeño como para que sea posible saber cómo pueden afectar el equilibrio institucional los cambios en sus valores. Esto afecta a la narrativa al reducir la importancia de otras variables en el relato. Por ejemplo, para Bates era crítico un tipo particular de contingencia: los movimientos del precio del café. Las variaciones en la actividad económica de Estados Unidos –cualquiera sea su importancia para el mundo de la economía– eran mucho menos preponderantes. Todas las narrativas deben tener un sostén (o sostenes). La Narrativa Analítica tiene un sostén teórico más explícito (y por lo tanto más fácil de criticar) que en muchas explicaciones configurativas.

 

Al construir un modelo, es recomendable evitar el uso de modelos “fuera del estante” (off the shelf), a menos que sea demostrable que potencian el poder explicativo. Los cientistas sociales empiristas a menudo simpatizan con un número reducido de modelos (dilema del prisionero, batalla de los sexos, agente principal con riesgo moral, agente principal con selección adversa), aun cuando estos modelos no hagan más que redescribir la situación en términos a penas diferentes o arrojen luz sólo sobre una pequeña parte de lo que está siendo investigado. Su análisis depende del contexto; cada modelo puede conducir a una solución eficiente o ineficiente, a un problema resuelto o a uno no resuelto. La correspondencia de un modelo depende del conocimiento detallado del contexto. Una vez que el contexto es suficientemente entendido, el investigador puede construir un modelo que encaje mejor en el caso particular y capture limitantes institucionales reales. Las limitantes institucionales iluminan el grupo de posibles resultados, y sugieren cómo puede ser resuelto el problema particular que enfrenta una sociedad.

 

Los modelos deberían, además, incorporar el concepto de path dependence. Esto requiere identificar las limitaciones que derivan de acciones pasadas o indagar sobre los incentivos que se generan en nuevas situaciones. La secuencia en que tienen lugar los eventos es causalmente importante; los eventos en el pasado distante pueden iniciar cadenas específicas de causalidad que tengan efectos en el presente. La literatura sobre coyunturas críticas[4] ha tratado de sistematizar esta secuencia pero de un modo distintivamente diferente al de la Narrativa Analítica. La teoría de juegos, especialmente donde hay sub-juegos perfectos y, por lo tanto, un análisis de comportamiento fuera del área de equilibrio, ofrece una base para comprender más precisamente por qué un punto de partida concreto tiene los efectos que tuvo más tarde en la secuencia histórica.

 

El concepto de path dependence, entendido a través del prisma de los caminos no desarrollados, significa que la historia importa. Esto es trivialmente cierto. Una vez más, la existencia de múltiples equilibrios es lo que hace al concepto path dependence interesante e importante a la vez. El punto de partida del juego afecta y a menudo determina el punto de llegada, pero solo una vez que los pagos correctos son incorporados. Ciertas instituciones en ciertos contextos se retroalimentan en el sentido de que las alternativas continúan pareciendo no atractivas. Las creencias de los jugadores, entonces, importan tanto como la historia. Mientras que las creencias son efectivamente afectadas por la experiencia histórica, también lo están por lo que los actores saben de los otros jugadores dentro del contexto actual.

 

El Path dependence en la Narrativa Analítica también implica que una vez que ciertos arreglos institucionales se ponen en práctica – y con ellos ciertas distribuciones de poder y autoridad– se vuelve más difícil revertir o cambiar el curso de los acontecimientos. Rosenthal deja esto muy claro al dar cuenta de la divergencia entre las instituciones políticas francesas e inglesas en el siglo XVII. ¿Son estos los efectos de retroalimentación, que Paul Pierson (2000) enfatiza en su influyente artículo (también, véase Thelen 1999: 392–396)? Esto no es tan claro. El enfoque de la Narrativa Analítica comparte rasgos con esta formulación, pero la extensión de la diferencia y la similitud sigue sin ser completamente explorada. Una distinción clara es el énfasis en la literatura sobre elección racional sobre las creencias de los actores sobre cuáles serán los efectos de sus acciones; el enfoque más históricamente institucionalista tiende a enfatizar los efectos determinantes producidos por las instituciones. La investigación de Avner Greif sobre la Revolución Comercial (Greif 1996) es ilustrativa. Greif identifica varias formas de expectativas que coordinan la acción y, en algunas instancias, dan lugar a organizaciones que luego influyen sobre el desarrollo económico futuro. Las expectativas surgen de las complejas características económicas, sociales, políticas y culturales –así como las tecnológicas – de una sociedad.

 

La existencia de un punto de coordinación en sí mismo hace difícil el cambio, ya que requiere un esfuerzo considerable localizar y luego moverse a un punto de coordinación diferente (Hardin 1999). Cuando la organización se desarrolla, el camino está aun más firmemente establecido. La organización tiende a traer consigo intereses personales que elegirán mantener un camino aunque no sea óptimo.

 

 

2.3 Deducción, Inducción e Iteración

 

En la Analytic Narrative, la narrativa y la analítica están muy entrelazadas. El enfoque no incluye la deducción de hipótesis de un modelo general y luego su control con casos apropiados. Esta es una práctica común entre los académicos de la rational choice que ha conducido a descubrimientos muy importantes (Levi 1988; Kiser 1994; Golden 1997). Para la Narrativa Analítica, sin embargo, los modelos utilizados para esclarecer las conexiones causales entre variables son inteativos e inductivos, aunque las intuiciones iniciales puedan haber sido deducidas. Los supuestos de la rational choice y la lógica de la teoría de juegos generan hipótesis, pero los modelos son refinados con los elementos detallados de la narrativa. Mientras la pretensión de generalización de los resultados es más clara cuando las hipótesis son deducidas de la teoría general, las explicaciones específicas pueden ser menos  convincentes y realistas. Esta ha sido una crítica recurrente de la rational choice a la historia política y comparada, que el proyecto de la Narrativa Analítica  trata de abordar.

 

Todos los autores de Analytic Narrative confían en la racional choice para generar hipótesis y contar con un ancla teórica, y cada uno tiene formación y experiencia en investigación histórica y trabajo de campo. La investigación comenzó con alguna información básica y algunos elementos teóricos previos, pero el paso siguiente fue acumular nueva información y formular nuevos modelos. El capítulo de Bates ejemplifica este proceso al moverse de un modelo de oligopolio hacia un modelo de economía política. Comenzó en un punto estratégico claramente articulado, lo confrontó con la evidencia, y luego seleccionó uno nuevo.

 

La interacción entre teoría y datos también tiene implicancias para la conducción de la investigación. Cada nuevo modelo adoptado debería ser consistente con los hechos para indicar qué nuevos datos aun deben ser adquiridos. Cuando se construye la teoría, los cientistas sociales, suelen saber mucho sobre los datos/problema/caso que están estudiando. Si esto generalmente es cierto en ciencias sociales, es aun más obvio en un enfoque como la Analytic Narrative donde la teoría debe estar arraigada en la narrativa.

 

 

3 Evaluación

 

Existe una variedad de criterios para evaluar la implementación del enfoque de la Analytic Narrative. Muchos de ellos son lógicos, pero otros involucran cuestiones de confirmación y generalización. Varios están entre las herramientas de un cientista social bien preparado y son utilizados en la evaluación de prácticamente todas las investigaciones. James Mahoney (2000: 86) sostiene que “los defensores de la nueva teoría de la elección racional aun no han dicho suficiente respecto a sus métodos de control de hipótesis”. Lo que sigue a continuación es solo el más humilde de los comienzos para su corrección.

 

 

3.1 Lógica

 

Una de las ventajas de la Narrativa Analítica es la posibilidad de evaluar el argumento de acuerdo con una lógica rigurosa y, a menudo, formal. Las conclusiones deben surgir de las premisas. Si el razonamiento es incorrecto o incluso insuficientemente preciso, entonces la explicación carecerá de credibilidad. La consistencia lógica disciplina tanto la cadena causal como la narrativa. Esto es especialmente cierto donde se utilizan razonamientos formales y matemáticos. El resultado es correcto o incorrecto.

 

De todos modos, los resultados correctos son casi el único criterio de evaluación. Una narrativa dada sugiere un modelo que, cuando se explica, debe tener implicancias para las decisiones, comportamientos e interacciones estratégicas entre los jugadores. Esas implicancias fuerzan al académico a reconsiderar la narrativa y, luego, a reevaluar hasta qué punto los elementos cruciales de la narrativa están fuera de la teoría propuesta. Si uno debe recurrir muy frecuentemente a fuerzas fuera del modelo, entonces, la teoría debería ser descartada. Al mismo tiempo, el modelo aclara aquellos asuntos que no pueden ser resueltos lógicamente y que solo pueden resolverse a través de materias narrativos.

 

 

3.2 Confirmación

 

Existen distintos medios para evaluar hasta dónde los autores han ofrecido una explicación corroborada por los datos y con ventajas sobre las explicaciones alternativas. No solo los supuestos y los mecanismos causales deben ajustarse a los hechos, sino que el modelo debe generar también implicancias controlables que los modelos alternativos no han generado.

 

El requerimiento de hacer los supuestos explícitos contribuye al proceso de evaluación. Aun así, también impone una carga al analista, que debe demostrar que dichos supuestos son razonables. ¿Son de hecho los actores identificados como jugadores centrales? ¿Los autores han proporcionado una definición plausible y defendible del contenido y orden de las preferencias, creencias y objetivos de los actores? Confiar en la simplificación de los supuestos tiende a promover desafíos para aquellos que se aferran a la historia y al contexto, pero también provoca dificultades para aquellos que no consideran los supuestos como lógicos o consistentes con la narrativa. La lógica involucrada en la Narrativa Analítica y el material empírico utilizado para la evaluación aparecen enseguida involucrados. Ambos aspectos deben alcanzar standards elevados.

 

Producir implicancias del modelo que sean controlables y luego dejarlas sin refutación es un resultado tan crítico para la evaluación de la Narrativa Analítica  como lo es para otros medios de generación de hipótesis. Sin embargo, la característica iterativa de la Narrativa Analítica agrega otra dimensión. Como lo hacen notar los autores de Analytic Narratives,

 

Detenemos la repetición cuando escasean las consecuencias controlables. Una implicancia de nuestro método es que, en la última repetición nos quedamos inseguros, irónicamente quizás, estamos más acertados cuando las teorías fallan que cuando contemplan el caso” (Bates et al. 1998:17)

 

La Narrativa Analítica  comparte con el process tracing o rastreo de procesos (George y Bennett, 2005) el compromiso con la modificación de los modelos y explicaciones si los datos proporcionan nuevas posibilidades. No obstante, existe una diferencia. Al utilizar la rational choice explícitamente y especialmente cuando se utilizan juegos en forma extensiva, existe una delimitación del proceso aun más clara y rigurosa. Tanto el process tracing como la Narrativa Analítica, si se aplican de modo incorrecto, degeneran fácilmente en ejercicios de ajuste de curva. Una de las mayores fortalezas de la Narrativa Analítica  puede ser que la combinación de la teoría de juegos y la repetición obliga al investigador a buscar nuevos hechos que el modelo anterior no reconoció ni capturó. Esto hace al refinamiento del modelo parte del programa de investigación continuada en el sentido de Lakatos[5].

 

El criterio final de confirmación más adecuada es el grado en que la teoría ofrece una explicación más ajustada que otras explicaciones posibles. A veces, existen alternativas que un autor está refutando o subsumiendo. Esto era cierto para la temática que Weingast y Levi estudian. Otras veces, hay alternativas obvias que derivan de un marco general. Por ejemplo, Greif demuestra que su teoría político-económica es superior a una teoría cultural. Hasta cierto punto, los resultados de los estudios de corte transversal ofrecen algunas explicaciones competentes. De todos modos, a menudo, la generación de una explicación alternativa proviene de alguien del otro lado del debate académico y no del autor original de la Narrativa Analítica. No importa cuan objetivos traten de ser los autores, usualmente se comprometen con sus propias interpretaciones y sus propias formas de disciplinar la narrativa. Así, el progreso científico-social real surge cuando diferentes académicos con diferentes perspectivas tratan de ofrecer explicaciones más poderosas de un mismo fenómeno.

 

 

3.3 Generalización

 

El talón de Aquiles de la Narrativa Analítica  está en su capacidad para generalizar. Estos son, después de todo, esfuerzos por dar cuenta de un enigma particular en un tiempo y lugar determinados, con un modelo y teoría confeccionados para esa situación. Aun así, es posible utilizar los casos para hacer puntualizaciones más generales.

 

Aunque el enfoque no es estrictamente deductivo, sí se apoya en la rational choice, que es una teoría general referida a cómo las estructuras dan forma a las decisiones individuales y consecuentemente a los resultados colectivos. Esta no es exactamente la misma reivindicación que la hecha por Kiser y Hechter (1991, 1998), quienes son rigurosamente deductivos. La diferencia no solo estriba en el énfasis en los roles relativos de la deducción y la inducción sino igualmente a la posibilidad de extender o trasladar resultados. Además, ellos tampoco encuentran utilidad en la teoría de juegos (Hechter 1990, 1992).

 

Los narradores analíticos encuentran el valor de la teoría de juegos en la construcción de modelos, en la evaluación de la explicación y generalización. Para ellos, la rational choice, particularmente en la forma de teoría de juegos, puede resaltar ciertas propiedades de la estructura y decisiones estratégicas que luego surgen “mientras el juego especifico no sea transportable tal vez produzca explicaciones que pueden ser controladas en diferentes configuraciones” (Bates et al. 1998: 234). Al identificar la forma específica de los problemas de acción colectiva, cuestiones relativas a un agente principal, compromisos creíbles, puntos de veto, y otros, la Narrativa Analítica provee un modo de señalar las características de las situaciones donde se aplican, así como también la forma de aplicarse. Por ejemplo, los modelos de federalismo, desarrollados inicialmente por William Riker (1964) y luego continuados por Barry Weingast y sus colaboradores (Weingast 1995; Weingast et al. 1995), son útiles para explicar un gran número de problemas en una amplia serie de países, incluyendo el caso que ocupa a Weingast en su capítulo de Analytic Narrative.

 

Asimismo, el enfoque de la Narrativa Analítica  requiere también la identificación de mecanismos causales. Esto incluye más que el repertorio de mecanismos, como las emociones, el resentimiento, o formas similares, que ofrezcan una explicación refinada de conexiones entre las acciones y las alternativas de los actores (Elster 1998, 1999). La perspectiva del repertorio de los mecanismos parece reforzar el tipo de escepticismo que Elster admite sobre la posibilidad de alcanzar una teoría unificada y desarrollar explicaciones del tipo law-like (si…, entonces…), un escepticismo que “bordea el nihilismo explicativo”, redimido sólo por “el reconocimiento de la idea de que un mecanismo puede proveer sólo una medida de poder explicativo” (1999:2). Arthur Stinchcombe, por otro lado, sostiene que “las teorías de mecanismos, en general, no son útiles salvo que generen nuevas predicciones a nivel agregado o estructural” (1991). Los narradores analíticos se encuentran del lado de Stinchcombe en este debate y tratan de identificar precisamente esos mecanismos causales.

 

Roger Petersen ofrece un manual para unir mecanismos y estructuras por medio de análisis de teoría de juegos. En su enfoque, enfatiza los procesos, entendiendo como tales al orden y la conexión entre los mecanismos:

 

Cuando las estructuras pueden ser identificadas a priori, esto es, independientemente de los resultados, la predicción se vuelve posible. En segundo lugar, las estructuras de decisión pueden conectar acciones individuales con fenómenos a nivel agregado. A través de la especificación de conexiones causales entre niveles de análisis, la teoría de juegos puede proveer predicciones a nivel individual a partir de teoría preexistente a nivel agregado”. (Petersen, 1999: 66)

 

Para establecer luego la generalización de la teoría, resulta necesario realizar controles fuera de la muestra. La presunción en la investigación en ciencias sociales actual es que los autores proveerán esos controles por sí mismos, y muchos tratan de hacerlo, incluyendo Levi y Rosenthal en sus capítulos del libro. Sin embargo, muy pocas veces el nivel de conocimiento para un caso fuera de la muestra compite con el conocimiento detallado del caso original que motivó al autor. Puede discutirse que al autor le incumbe tener autoridad sobre otros casos, sin embargo, eso es poco realista, sobre todo para especialistas en áreas, historiadores, y otros que deben conquistar lenguajes, archivos, y otras fuentes, para adquirir autoridad sobre un tema y desarrollar el detalle descriptivo esencial para una Narrativa Analítica. Así, una vez más, la demostración de generalización puede descansar en una gran comunidad académica que toma los hallazgos aplicables a un tiempo y lugar para iluminar otros casos situados en tiempo y lugares diferentes.

 

 

4. Conclusión

 

El enfoque de la Narrativa Analítica  está en franca oposición a visiones de la historia que hacen de los resultados de los eventos algo totalmente sistemático o asistemático en extremo. Lo que sostienen los narradores analíticos es que la comprensión del contexto institucional dentro del cual los eventos tienen lugar ayuda a dar cuenta cómo y por qué ciertos eventos pueden tener lugar. Este es un posicionamiento ideológico más que una postura metodológica porque no hay nada en la teoría de juegos per se que regule la incertidumbre sobre los resultados.

 

Otros, utilizando enfoques bastante distintos al nuestro, también reclaman el rótulo de Narrativa Analítica. Por ejemplo, en un ensayo reciente, Ira Katznelson (1997) frecuentemente utiliza el término para describir un relato metodológico muy distinto que toma cuestiones macrohistóricas, de gran escala, con un enfoque configurativo derivado de Barrington Moore (1966). No se niega aquí que Katznelson y muchos de los que en su trabajo cita, sean analíticos en el sentido de que teorizan acerca de relaciones entre actores, instituciones y estructuras constituyentes de un fenómeno complejo. Tampoco existe aquí ningún cuestionamiento respecto a que también son narradores en su énfasis del contexto, proceso, secuencia y temporalidad. Theda Skocpol y Margaret Somers (1980) denominan su método comparado como “historia comparativa macro analítica” (macro-analytic comparative history) y ciertamente se apoyan en su investigación tanto en la narrativa como en la iteración.

 

Como lo ha establecido claramente Kathleen Thelen (1999), la comparación entre los institucionalistas históricos y los neoinstitucionalistas económicos no debería ser pasada por alto. Ambos elaboran procesos de construcción y destrucción institucional a través del tiempo y el lugar. Ambas escuelas reconocen el problema de la acción colectiva, por un lado, y el rol del path dependence  por otro. La historia importa, y las instituciones limitan y facilitan la acción a la vez que tienen un efecto formativo en los individuos y sus preferencias. Mientras los practicantes de la rational choice explícitamente propugnan explicaciones parsimoniosas, los narradores analíticos están interesados en la consistencia y el detalle, tanto como los institucionalistas históricos, está en identificar criterios de reducción de variables y seleccionar entre el vasto material de la investigación histórica y de caso.

 

Aun así, las distinciones persisten. Los narradores analíticos pueden estar crecientemente utilizando los métodos de comparativistas más macro, pero existen tensiones inherentes que están lejos de ser resueltas (Munck 2001; Mahoney y Rueschemeyer 2002: 88–91). Aun si estas líneas dejan fuera a ciertos académicos identificados con un enfoque o el otro, la media está aun muy lejos. Algo de esto puede parecer en principio, estilístico. Es decir, el confiar en la teoría formal más que en la verbal es más que un gusto por organizar la información de un modo y no otro. El enfoque de la Narrativa Analítica  refleja una concepción diferente de la teoría, su construcción y evaluación.

 

 

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NOTAS


* La versión original de este artículo (“Modeling Complex Historical Processes with Analytic Narratives”) fue publicada en inglés en 2002, en el libro editado por Renate Mayntz, Akteure, Mechanismen, Modelle: Zur Theoriefahigkeit makrosozialer Analicen (pp. 108-127). Campus Verlag, Frankfurt-Main. La traducción fue realizada por Lucía Tiscornia. El artículo se publica con el consentimiento de la autora y del editor original.

** El presente artículo se basa en trabajos anteriores realizados en coautoría con mis colaboradores de Narrativa Analítica: Robert Bates, Avner Greif, Jean-Laurent Rosenthal, y Barry Weingast. Les agradezco a todos ellos, así como a Turan Kayaoglu y Kevin Quinn por sus útiles comentarios sobre este trabajo.

***  Ph.D. por Harvard University. Directora del Programa CHAOS (Comparative and Historical Analysis of Organizations and States). Department of Political Science, Washington University.

[1] N. del T. Pre-bélico, refiere a la guerra civil norteamericana.

[2] En Analytic Narratives, los autores usan el lenguaje de control de la teoría. Sin embargo, como señala Kevin

Quinn, no está realmente claro que el control sea un tópico en mayoría de las narrativas analíticas, donde el número de observaciones es muy pequeño. Este es un punto que merece mayor exploración.

[3] Esta es una investigación en curso actualmente financiada por la Russell Sage Foundation.

[4] Para una excelente revisión de la literatura sobre coyunturas críticas, ver Kathleen Thelen (1999).

[5]Turan Kayaoglu me sugirió este punto.